NOCILLA CASERA

Hola soy Paula, la hija de Nando y Marta, y os traigo yo esta receta para que aparte de que os animéis a hacerla porque es muy fácil, le pidáis a vuestros hijos que os ayuden.

Lo bueno de esta Nocilla es que no lleva nada de lo que les echan a muchas comidas en las fábricas como es el Aceite de palma, que no es bueno para nuestra salud ni para nuestro cuerpo.

INGREDIENTES:

100 gr de avellanas tostadas y peladas
150 gr de azúcar de caña bio, sin refinar
300 gr de chocolate negro
200 gr de leche desnatada
150 gr de aceite girasol

PREPARACIÓN:

El primer paso es echar las avellanas con el azúcar al vaso de la Thermomix.

Y trituramos 15 segundos a velocidad 10.

El segundo paso es añadir el chocolate partido al vaso de la Thermomix con las avellanas y el azúcar

Y trituramos el chocolate 20 segundos a velocidad 9.

El tercer paso es echar los ingredientes que quedan y que son la leche y el aceite.

Y lo cocinamos durante 7 minutos, a temperatura 50º y a velocidad 4.

Una vez hechos todos los pasos vaciamos el vaso de la Thermomix en algún recipiente de plástico o de cristal.

Y por último antes de comérnosla tenemos que dejarla enfriar.

Espero que os haya animado a hacerla así que coger vuestros delantales y a cocinar.

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Categoría de Niños, Repostería casera

GARBANZOS CON CONGRIO RANCIO

Estamos en Semana Santa y os presentamos una receta típica de nuestra zona, la comarca de Calatayud, los garbanzos con congrio rancio.

Los garbanzos con congrio rancio se trata de una receta que vincula muy directamente a Aragón, y concretamente a la localidad de Calatayud, en Zaragoza, con Galicia. Y es que hubo un tiempo en que el congrio pescado en la Costa da Morte era muy apreciado, mientras que en la villa de Calatayud se producía gran cantidad de cáñamo y sus artesanos elaboraban cuerdas y sogas para los barcos que se construían en los puertos gallegos, una época en la que el dinero era también escaso, así que la mayor parte del comercio se realizaba en especie. De esta forma los gallegos compraban las cuerdas y sogas para sus embarcaciones a cambio de congrio o bacalao seco que se llevaban los aragoneses.

A pesar de que han transcurrido ya más de 500 años desde entonces, lo cierto es que en esa parte de Aragón el congrio seco se preservó en la tradición culinaria.

INGREDIENTES:

1 bote de 500 gr de garbanzos cocido
4 Trozos de congrio rancio
2 Huevos
2 Dientes de ajo grandes
1 Hoja de laurel
Piñones
3 Rebanadas de pan
Perejil fresco
Agua
Sal
Aceita de oliva virgen extra

PREPARACIÓN:

Empezamos la receta colocando los garbanzos, escurridos y lavados previamente bajo el grifo, en la olla donde vamos a cocinar este guiso.

Cubrimos los garbanzos con agua fría.

Añadimos los trozos de congrio rancio.

Y por último incorporamos una hoja de laurel.

Como veréis inicialmente no hemos añadido nada de sal, ya que al ser congrio rancio será él el encargado de sazonar nuestro guiso, y porque además ya tendremos tiempo al final de rectificarlo añadiendo si es necesario algo de sal, ya que este tipo de producto puede variar su intensidad en función si lo han tenido más o menos tiempo secándolo.

En el caso de que el sabor del congrio rancio os resulte demasiado fuerte podéis optar por poner en remojo los trozos de congrio en agua fría durante un par de horas para que pierdan algo de su intenso sabor y en lugar de utilizar agua emplear un caldo suave de pescado como medio de cocción.

Encendemos el fuego al máximo hasta que rompa a hervir.

A continuación cubrimos la olla y dejamos cocer lentamente durante tres cuartos de hora.

Mientras el congrio y los garbanzos cuecen lentamente ponemos dos huevos en una cacerola con agua fría.

Un vez que el agua rompa a hervir los mantenemos cociendo durante diez minutos.

Reservamos los huevos duros pelados y cortamos tres rebanadas de pan del día anterior.

Colocamos las rebanadas de pan en una sartén con un buen chorro de aceite de oliva virgen extra.

Tostamos las rebanadas de pan hasta que tomen un buen color.

Pelamos los ajos, los cortamos y los ponemos en un mortero con un poco de sal para que no salten.

Machacamos los ajos hasta conseguir una pasta.

Y a continuación  añadimos las tres rebanadas de pan tostado.

Majamos el pan con los ajos hasta que se mezclen por completo.

Picamos el perejil fresco lo máximo que podamos.

A continuación incorporamos al mortero el perejil y los piñones.

Majamos pero dejando trozos de piñones para que se aprecien a la hora de comer.

Añadimos el majado de ajos, pan, perejil y piñones los garbanzos.

Removemos para que el majado se integre con el caldo y probamos.

Al tratarse de un guiso tipo potaje se ha de servir con caldo, así que si después de estar cociendo los tres cuartos de hora vemos que ha reducido demasiado, o si a la hora de probarlo nos resulta excesivamente fuerte, añadimos un dedo de agua.

Picamos el huevo duro en trozos pequeños.

Añadimos el huevo duro.

Y dejamos cocer durante cinco minutos más antes de servirlo.

Os aseguro que os va a encantar, así que coger vuestro delantal y a cocinar.

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Categoría de Primeros platos, Tradicional

COLES DE BRUSELAS CON JAMÓN

Es el primer año que en nuestro huerto hemos cultivado coles de bruselas, y os aseguramos que a partir de ahora se va a convertir en uno de los productos habituales de nuestra huerta, ya que además de estar deliciosas, son muy nutritivas y poseen una gran cantidad de propiedades muy beneficiosas para nuestro organismo.

Y para cocinarlas os queremos mostrar esta receta, que posiblemente sea la más habitual y más típica para consumir nuestras coles de bruselas, un plato muy sencillo de preparar y con un resultado delicioso.

INGREDIENTES:

½ Kilo de coles de bruselas
1 Taco de jamón
1 Cebolla mediada
1 Cabeza de ajos
Pimentón dulce
Harina
Aceite de oliva virgen extra
Sal

PREPARACIÓN:

Empezamos la receta cortando los ajos en finas láminas.

Ponemos en una sartén un chorrito de aceite de oliva virgen extra y añadimos los ajos cortados.

Los freímos a fuego lento para que no se nos quemen.

Mientras se fríen los ajos picamos la cebolla en trozos pequeños.

Una vez que los ajos empiecen a dorarse añadimos la cebolla picada y la sal y rehogamos lentamente hasta que empiece a dorarse.

Mientras se dora la cebolla aprovechamos y cortamos el jamón en taquitos del tamaño que más nos guste.

En una olla con agua y sal ponemos nuestras coles de Bruselas.

Las cocemos durante no más de quince minutos, de esta forma evitaremos que se deshagan.

Cuando la cebolla esté dorada añadimos los dados de jamón y salteamos durante un par de minutos.

A continuación incorporamos una cucharadita de harina para obtener una salsa ligera, y dejamos que se cocine durante otro par de minutos.

Seguidamente añadimos pimentón al gusto y removemos.

Antes de que se pueda empezar a quemar le incorporamos medio cazo del caldo de cocer las coles para formar la salsa. Probamos y rectificamos de sal en caso de ser necesario.

A continuación añadimos las coles de Bruselas sin apenas escurrirlas.

Saltemos durante unos dos o tres minutos para que se impregnen de la salsa.

Fácil y sencillo, ya tenéis comida para mañana, así que coger vuestro delantal y a cocinar.

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Categoría de Verduras

CABELLO DE ÁNGEL CASERO

Como ya sabréis, el cabello de ángel es un dulce muy usado en repostería para rellenar hojaldres, tartas, todo tipo de bollería y ensaimadas, destacando especialmente en la elaboración de postres tradicionales.

El cabello de ángel, o dulce de calabaza, proviene de un tipo de calabaza denominada cidra y no es más que la caramelización de su pulpa con azúcar hasta que se deshila y aparecen un finos hilos que toman un color dorado, imagino que por ello el nombre de cabello de ángel.

La receta es de lo más sencillo, lo más complicado es encontrar estas calabazas, a nosotros nos las ha dado un buen amigo nuestro, y en otras ocasiones las hemos cultivado en nuestro huerto.

Os recomiendo intentar haceros con una y elaborar vuestro propio cabello de ángel, os sorprenderá el resultado, nada tiene que ver con el comprado.

Yo en esta receta he seguido las indicaciones de mi madre, y no le he añadido ni ralladura ni zumo de limón, aunque veréis que en la gran mayoría de recetas que podáis encontrar se les añade uno de los dos.

INGREDIENTES:

Calabaza del tipo Cidra
½ de azúcar del peso de la calabaza limpia

PREPARACIÓN:

Cuando tengáis en vuestras manos una calabaza de este tipo comprobareis que posee una piel muy dura, así que en caso de que no dispongáis de un cuchillo adecuado, no os preocupéis. Lavar y secar bien la calabaza, colocar un trapo en el suelo y tirar la calabaza hasta que se rompa, o bien colocarla dentro de una bolsa de plástico que sea resistente y tirarla al suelo hasta que se parta en varios pedazos.

En nuestro caso hemos utilizado el cuchillo y las hemos cortado en cuartos.

A continuación colocamos nuestros pedazos de calabaza en una bandeja y la introducimos en horno durante una media hora a 180 grados para que la pulpa se ablande y se pueda separar bien de la corteza.

Transcurrida la media hora la sacamos del horno y dejamos que se enfríe.

Una vez fría la calabaza con paciencia retiramos las pepitas y separamos la pulpa de la cáscara.

Pesamos la cantidad de pulpa limpia que hemos obtenido, la colocamos en una olla y le añadimos la mitad de su peso de azúcar.

Removemos bien para que el azúcar se integre perfectamente entre la pulpa extraída de la calabaza y encendemos el fuego.

Cocemos a fuego lento, removiendo de vez en cuando, durante aproximadamente una hora, o hasta que veamos que las fibras se han caramelizado por el efecto del azúcar.

Mientras se cocina la calabaza esterilizamos los tapes y los frascos donde vamos a conservar el cabello de ángel, en este caso he optado por hacerlo en el lavavajillas.

Una vez que las fibras se han caramelizado apagamos el fuego y dejamos que se enfríe lo suficiente para poder manipularlo sin riesgos, no olvidéis nunca lo peligrosa que puede llegar a ser el azúcar a altas temperaturas.

Una vez enfriado nuestro cabello de ángel llenamos los frascos esterilizados procurando eliminar por completo las burbujas de aire que pudieran quedar en su interior, para ello os aconsejo ir golpeando suavemente cada frasco contra un trapo colocado en la encimera.

Tapamos cada uno de los frascos y lo colocamos boca abajo durante varias horas para que se haga el vacío y se nos conserven en perfectas condiciones.

Solo falta conseguir una calabaza cidra, lo demás es fácil, así que si lo lográis no dudéis en coger vuestro delantal y a cocinar.

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Categoría de Mermeladas, Tradicional

SOPA DE CEBOLLA

Hace ya bastante tiempo que llevaba rondándome en la cabeza preparar esta receta, y que mejor momento que ahora, con los fríos tan intensos que estamos sufriendo estos días, en los que lo que más apetece es un buen plato caliente que nos temple el cuerpo, como conseguiremos con esta sopa de cebolla que a continuación os mostramos.

Para hacer la receta he seguido los pasos de la cocinera Evelyne Ramelet de su programa de cocina francesa que emitía Canal Cocina, y el resultado nos ha encantado.

INGREDIENTES (para 2 personas):

1 Litro de caldo de carne o de ave
2 Cebollas medianas
2 Cucharadas de mantequilla
2 Cucharadas de aceite de girasol
1 Cucharadita de azúcar
1 Diente de ajo
1 Cucharada de mostaza
2 Cucharadas de harina
1 Chorrito de brandy
6 Rebanadas de pan de baguette
1 Hoja de laurel
Queso rallado
Sal
Pimienta

PREPARACIÓN:

Empezamos la receta colocando en la olla que vamos a cocinar la sopa el aceite de girasol y la mantequilla.

Mientras se derrite la mantequilla en el aceite de girasol cortamos las dos cebollas en juliana, es decir, en tiras finas.

Derretimos la mantequilla en el aceite de girasol.

Una vez derretida la mantequilla añadimos la cebolla.

Removemos durante un par de minutos para que la cebolla coja algo de color y a continuación añadimos el azúcar.

Agregamos los dos ajos picados muy finamente.

Por último añadimos la cucharada de mostaza.

Removemos y dejamos cocinar a fuego lento durante una media hora, sin parar de remover de vez en cuando para que toda la cebolla se cocine por igual y vaya tomando color doradito pero sin que se llegue a pegar a la olla.

Transcurrida la media hora salpimentamos.

Añadimos la cucharadita de harina y removemos hasta que se cocine, así de esta forma obtendremos una sopa con más cuerpo.

Una vez cocinada la harina durante un par de minutos agregamos el brandy y rehogamos hasta que el alcohol se reduzca.

Reducido el alcohol añadimos nuestro caldo, que puede ser de ave o de carne, casero o comprado, aunque os recomendamos siempre optar por un caldo casero, tal y como os mostramos en las recetas de caldo de carne casero y la de crema de ave, omitiendo en este segundo caso el triturar las verduras y aprovechar tan solo el caldo colado.

Y por último la hoja de laurel.

Cocemos durante otra media hora a fuego lento, tiempo durante el que aprovecharemos para rectificar de sal y pimienta nuestra sopa en caso de ser necesario.

Mientras la sopa de cebolla va cociendo lentamente cortamos seis rebanadas de pan de baguette.

A continuación tostamos las rebanadas y las reservamos para que se enfríen.

Una vez cocida la sopa, y aun bien caliente, la servimos en cuencos aptos para introducir en el horno.

Colocamos las rebanadas de pan tostado sobre la sopa.

Para finalizar cubrimos las rebanadas con abundante queso rallado y las introducimos en el horno durante no más de cinco minutos para que se gratine el queso.

Si queréis calentaros el cuerpo no lo dudéis, coger vuestro delantal y poneros a cocinar.

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Categoría de Primeros platos

“GULAS” ANTI CRISIS

En esta época que nos está tocando vivir, y hasta que no lleguen tiempos mejores, os queremos presentar una receta totalmente anti crisis, unas falsas gulas elaboradas con palitos de pescado o “surimi”, cuyo resultado es de lo más convincente, solo les faltan los ojos.

INGREDIENTES (para 2 personas):

6 Palitos de pescado
10-12 Gambas peladas congeladas
2 Dientes de ajo
2 Guindillas
Aceite de oliva virgen extra

PREPARACIÓN:

En primer lugar desplegamos cada uno de los palitos de pescado y los cortamos en tiras finas.

Una vez cortados en tiras todos nuestros palitos de pescado los reservamos.

Cortamos los ajos el láminas finas.

Salteamos los ajos y las guindillas a fuego medio.

Cuando los ajos empiecen a dorarse ligeramente añadimos las gambas peladas.

Salteamos hasta que las gambas estén prácticamente cocinadas.

Subimos el fuego al máximo, añadimos las tiras de palito de pescado y cocinamos durante un par de minutos.

Os aseguramos un resultado de lo más aparente, así que coger vuestro delantal y probarlo.

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Categoría de Aperitivos, Entrantes, ESPECIAL RECETAS DE NAVIDAD

CARPACCIO DE GAMBAS

Aquí tenéis una receta dedicada a los amantes del pescado crudo, muy fácil de preparar y que no requiere ensuciar apenas nada, ya que se prepara toda ella en crudo.

Una receta con la que seguro sorprenderéis a vuestros invitados en estos días festivos o en cualquier época del año, donde tan solo debéis de tener en cuenta que el producto sea de buena calidad.

INGREDIENTES:

8 Gambas crudas
150 gr de azúcar
150 gr de sal
1/2 Limón
Miel
Vinagre de Jerez
Aceite de oliva virgen extra
Humo líquido (opcional)
Pimienta rosa

PREPARACIÓN:

En primer lugar quitamos las cabezas de las gambas y las pelamos.

A continuación, con ayuda de una puntilla y de un palillo les extraemos el intestino. No olvidéis nunca hacer este paso, si dejamos alguna gamba con el intestino nos arruinará el plato. Las lavamos para eliminar los últimos restos de tierra que pudieran tener y las dejamos escurrir.

Preparamos la mezcla de azúcar y sal, que siempre debe ser en la misma proporción de cada una de ellas.

Introducimos las gambas escurridas en la mezcla de azúcar y sal.

Cubrimos las gambas y las dejamos marinando en la nevera durante al menos unos 10 minutos. El tiempo depende de si os gustan con más o menos sabor a crudo, si queréis que sepan menos a crudo las tenéis 5 minutos más.

Transcurrido el tiempo las retiramos y las lavamos bajo el grifo.

Colocamos las gambas sobre papel film.

Y las cubrimos, dejando siempre espacio para cuando las aplastemos se puedan extender dentro del papel.

Con la ayuda de un rodillo de cocina o mismamente de una botella, las chafamos hasta conseguir una capa delgada que se extenderá por el papel film. Este paso también depende de vuestro gusto, si os gustan más o menos finas a la hora de comerlas. A continuación las metemos en el congelador para que adquieran consistencia y no se rompan a la hora de emplatar.

Mientras mantenemos las gambas en el congelador preparamos la vinagreta. Para ello añadimos en un bol un poco de ralladura de la cáscara del limón, su zumo, una cucharadita de miel, 1 parte de vinagre de jerez, 3 partes de aceite de oliva virgen extra, y unas gotas de humo líquido, solo si disponéis de él ya que es opcional.

Transcurrida al menos 1 hora las retiramos del congelador y las extendemos en el plato donde las vayamos a servir, dejando que pierdan el frío antes de añadirles la vinagreta y la pimienta rosa molida.

¿Os apetece probarlo?, seguro que impresionáis a vuestros invitados, así que coger vuestro delantal y a cocinar sin apenas manchar.

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Categoría de Aperitivos, Entrantes, ESPECIAL RECETAS DE NAVIDAD

CONEJO EN ESCABECHE

El conejo, además de ser una carne blanca, es decir con muy bajo contenido en grasas y por lo tanto una opción más saludable de consumir carnes y obtener el necesario aporte de proteínas, es una de las carnes que más me gustan, ya sea a la brasa, en guisos o en escabeche, como os mostramos en esta receta.

El escabechado de los alimentos es tradicionalmente una forma de conservarlos, ya que el vinagre y el aceite actúan como conservantes, de tal forma que es un plato que puedes preparar y mantener en la nevera durante muchos días sin que se estropee. Un segundo plato ideal para llevarte a la oficina si comes fuera de casa.

El escabeche se puede hacer tanto de carnes como de pescados, pudiendo en ambos casos añadir verduras como son la cebolla y la zanahoria principalmente, aunque nuestra receta la prepararemos solo con la carne.

INGREDIENTES:

1 Conejo
1 Cabeza de ajos
Tomillo
Romero
Laurel
Pimienta en grano
Aceite de oliva virgen extra
Vinagre de vino blanco
Sal

PREPARACIÓN:

Si hemos comprado un conejo entero lo primero que debemos hacer es cortarlo en trozos del tamaño que más nos guste.

Una vez cortado en trozos los sazonamos uno a uno y los dejamos en la nevera durante un día, de tal forma que conseguiremos que el conejo pierda un poco de agua.

Transcurrido un día, sacamos el conejo de la nevera una hora antes para que los trozos pierdan el frío y ponemos en una sartén abundante aceite de oliva virgen extra.

Con el aceite caliente freímos uno a uno cada uno de los trozos de conejo hasta que se doren.

Colocamos todos los trozos de conejo en una olla y los cubrimos con aceite de oliva virgen extra y vinagre de vino blanco. Aproximadamente serán tres partes de aceite y una de vinagre.

Añadimos los ajos enteros y sin pelar, una cucharada de granos de pimienta, dos hojas de laurel y una ramita de tomillo y otra de romero.

Tapamos la olla y lo dejamos cocer a fuego lento durante media hora.

Transcurrida la media hora dejamos que el conejo se atempere antes de comerlo.

Ya tenéis comida para mañana, así que coger vuestro delantal y a cocinar.

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Categoría de Carnes, Tradicional

TIRAS DE NARANJA CON COCHOLATE

La receta que hoy os mostramos es ideal tanto para sorprender a vuestros invitados con un delicado postre, como para preparar con ella unas bolsitas de regalo que harán las delicias del que las reciba.

INGREDIENTES:

2 Naranjas
1 Vaso y medio de azúcar
1 Vaso y medio de agua
1 Tableta de chocolate negro para postres

PREPARACIÓN:

Para la elaboración de la receta lo primero que tenemos que hacer es limpiar a conciencia la piel de las naranjas, utilizando para ello un estropajo limpio sin jabón con el que frotaremos la piel de la naranja bajo el chorro de agua del grifo.

Una vez limpia la naranja la secamos y procedemos a extraerle la piel, procurando en todo momento no arrancar carne. Para ello cortamos los extremos y con un cuchillo bien afilado hacemos cortes superficiales de un extremo a otro. Para retirar la piel lo más entera posible os aconsejamos utilizar una cuchara sopera, la introducimos por uno de los extremos y la desplazamos hasta el contrario arrancando limpiamente la piel.

Una vez disponemos de los gajos de piel los cortamos en tiras de aproximadamente medio centímetro de grosor.

Cuando tengamos listas las tiras de piel de naranja lo primero que debemos hacer es quitarle el amargor que la piel de los cítricos tienen en su parte blanca. Para ello pondremos agua en una olla.

Y cuando empiece a hervir echaremos las tiras de piel.

Dejamos las tiras de piel de naranja hasta que el agua vuelva a hervir.

Una vez que el agua haya vuelto a hervir las retiramos y las escurrimos.

A continuación, en otra olla limpia las confitaremos, mezclando agua y azúcar a partes iguales, siempre en una cantidad que sea suficiente para cubrir las tiras de piel de naranja que nos dispongamos a preparar. En nuestro caso ha bastado con un vaso y medio de agua y un vaso y medio de azúcar.

Ponemos la mezcla al fuego, y cuando el azúcar se haya disuelto en el agua introducimos las tiras de piel de naranja.

Una vez que empiece a hervir dejamos que se confiten durante 10 minutos a fuego medio.

Transcurridos los diez minutos escurrimos las tiras de piel de naranja. El almíbar resultante ha adquirido un intenso sabor a naranja, así que lo podéis guardar para bañar algún bizcocho.

Para secar las tiras extenderlas en una bandeja y meterlas a la nevera durante al menos un día, mejor si pueden ser dos.

Una vez que se hayan secado las tiras solo nos queda bañarlas en chocolate fundido. Para fundir el chocolate tenéis dos formas de hacerlo, o bien al baño maría o con el microondas. Lo importante es que en ambos casos lo deberéis remover muy bien para que el chocolate alcance una temperatura uniforme en su totalidad, evitando de esta manera que al secarse aparezcan manchas irregulares en la superficie.

Nosotros hemos optado por el microondas, menos engorroso. Para ello introduciremos el chocolate partido y lo calentaremos a máxima potencia en intervalos de como máximo 30 segundos, lo sacaremos y lo removeremos. En nuestro caso, para 200 gramos de chocolate lo hemos metido un total de cuatro veces durante 30 segundos la primera vez y 20 segundos el resto.

Antes de bañar las tiras dejaremos que el chocolate se atempere, lo ideal es que trabajemos a una temperatura de entre 31 y 32 grados, así que lo dejaremos reposar en el mismo cuenco que lo hemos derretido durante aproximadamente 20 minutos. Y antes de utilizarlo lo removeremos bien para que la temperatura sea la misma en todo el chocolate.

Para finalizar colocamos papel de horno, bañamos nuestras tiras de naranja confitada y las vamos colocando sobre el papel para que se seque el chocolate.

Vaya resultado tan espectacular, ¿verdad?, así que coger vuestro delantal y a cocinar, y además podréis sorprender a vuestros amigos con un regalo especial y delicioso.

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Categoría de Postres

GUISANTES CON JAMÓN Y HUEVO POCHÉ

Me encantan los guisantes, desde que era niño, y este año la cosecha que hemos tenido en nuestro huerto ha sido espectacular, así que no podía faltar una de las recetas más típicas, los guisantes con jamón, pero que acompañaremos con un huevo poché, que combina a la perfección con los guisantes y que les aporta un delicioso sabor.

Nosotros hemos preparado la receta con guisantes frescos, pero teniendo en cuenta que la temporada es muy corta, el resto del año se puede preparar con guisantes congelados o en conserva.

Y para aquellos que no lo sabíais, el guisante es una legumbre, con un mínimo contenido en grasa, muy rica en fibra y muy buena fuente de proteínas de origen vegetal.

INGREDIENTES:

500 gr de guisantes limpios
1 Cebolla tierna mediana
4 Huevos
Jamón serrano
Sal
Aceita de oliva virgen extra

PREPARACIÓN:

Si hemos optado por la opción de hacer la receta con guisantes frescos lo primero que debemos hacer es desgranarlos, separando la vaina por la mitad con los dedos, comprobaréis que resulta de lo más sencillo. Calculo que de 1 kg. de guisantes frescos una vez separados los granos de las vainas podéis llegar a obtener 500 gr. de guisantes.

A continuación coceremos los guisantes en abundante agua con sal. Si se trata de guisantes frescos yo os recomiendo un mínimo de entre 10 y 12 minutos de cocción si te gustan más “al dente” y entre 15 y 20 minutos si te gustan más tiernos. Estos tiempos ya dependerán del tamaño de los guisantes y de los días que lleven recolectados, a medida que van transcurriendo se van secando y por lo tanto endureciendo.

Si optas por guisantes congelados el tiempo ronda entre los 5 y 10 minutos.

Mientras se cuecen los guisantes empezaremos a preparar el sofrito cortando la cebolla en juliana muy fina.

Y la ponemos a freír con un buen chorro de aceite de oliva virgen extra y una pizca de sal.

Mientras la cebolla se va dorando lentamente cortamos tacos pequeños de un buen jamón.

Y en cuanto la cebolla haya cogido un poco de color añadimos los tacos de jamón.

Mientras salteamos a fuego medio-bajo el jamón con la cebolla empezamos a preparar el huevo poché, colocando un trozo de papel film en un vaso pequeño.

Una vez colocado el papel film lo untamos con un poco de aceite de oliva virgen extra para que no se pegue el huevo y además le aporte sabor.

Seguidamente, llevando mucho cuidado, echaremos el huevo entero con la precaución de que no caiga ningún trozo de cáscara, y añadiremos una pizca de sal.

Para finalizar la preparación del huevo cerraremos el film y lo ataremos con una goma elástica o con una cuerda formando un paquete y procurando que quede la menor cantidad de aire posible en su interior.

Transcurrido el tiempo de cocción de los guisantes los retiramos del fuego, los escurrimos y los añadimos al sofrito de cebolla y jamón.

Los salteamos durante un par de minutos para que cojan el sabor del jamón y la cebolla.

Mientras salteamos los guisantes ponemos el huevo en agua hirviendo y lo dejamos cocer durante 4 minutos máximo.

Transcurridos los cuatro minutos retiramos el huevo del agua hirviendo, dejamos que atempere y lo colocamos sobre los guisantes, añadiendo unas gotas de aceite de oliva virgen extra.

Os aseguro que os va a encantar, así que coger vuestro delantal y a cocinar.

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Categoría de Verduras

FRICANDÓ DE TERNERA CON ROBELLONES

Hoy os traemos un plato tradicional de la gastronomía catalana, muy sencillo de preparar y que os gustará seguro. Para su preparación he seguido los pasos de mi madre, que lo cocina muy habitualmente y a la que se sale siempre muy rico.

Es además uno de esos guisos que al llevar salsa mejora de un día para otro, y por lo tanto, ideal para todas aquellas personas que coméis fuera y os lleváis la comida preparada de casa, basta con calentarlo en el micro y listo para comer como si se estuviese recién hecho.

Veréis que no tiene complicación alguna, basta con tener paciencia en hacer el sofrito de cebolla y por supuesto en comprar una buena carne de calidad, rica y bien tierna.

En esta ocasión hemos optado por preparar el guiso con robellones aprovechando unos botes que echamos en conserva este otoño, pero se pueden sustituir por cualquier de las setas que encontréis en el momento.

INGREDIENTES:

1 Bandeja  de carne para guisar en filetes finos
1 Bote de robellones en conserva
2 Cebollas medianas
1 Vasito de vino blanco
Aceite de oliva virgen extra
Harina
Sal
Pimienta
Agua

PREPARACIÓN:

Empezamos la preparación del plato salpimentando cada uno de nuestros filetes.

A continuación los enharinamos.

Mientras pasamos los filetes por harina ponemos a calentar un dedo de aceite de oliva virgen extra en una cacerola baja donde elaboraremos toda la receta. Para hacer esta receta no se necesita ensuciar ninguna otra sartén o cacerola.

Una vez caliente el aceite freímos los filetes.

Los doramos por ambos lados.

Y una vez dorados todos los filetes los reservamos.

Mantenemos el aceite que haya quedado en la cacerola en la que hemos frito los filetes, y todo lo que se ha quedado pegado en su fondo, esto es sabor que luego cogerá la cebolla.

Cortamos las dos cebollas en juliana fina.

Y las añadimos a la cacerola con el aceite de freír los filetes junto con una cucharadita de sal. Comprobareis que la cebolla arranca todo lo que ha quedado pegado en la cacerola, absorbiendo con ello sus sabores.

Ya os hemos dicho anteriormente que el sofrito de cebolla es una parte fundamental del plato, al que se le debe de dedicar bastante tiempo hasta esté bien dorada, pero evitando que se queme.

Una vez dorada la cebolla añadimos los filetes que teníamos reservados.

A continuación incorporamos los robellones, o en su caso, las setas de temporada de que dispongamos.

Añadimos el vasito de vino blanco, cubrimos con agua dejamos que cueza lentamente durante por lo menos una media hora.

Fácil y apenas manchamos utensilios de cocina, así que coger vuestro delantal y a cocinar.

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Categoría de Carnes, Tradicional

CREMA DE AVE

Tras varios días de grandes comidas ya son pocos los platos que nos apetecen, así que hemos pensado que no hay nada que se adapte mejor a los últimos días navideños que una buena crema, ligera, suave y calentita para combatir además los días de más frío, pero a su vez elegante e ideal para prepararla en vuestra cena tras la Cabalgata de Reyes o en la comida del día siguiente.

Además es un plato ideal para tenerlo preparado con antelación y evitarnos el tener que estar cocinando hasta última hora, simplemente tenemos que calentarlo antes de servirlo.

INGREDIENTES:

2 Muslos de pollo
1 Carcasa de pollo
1 Puerro
1 Rama de apio
3 Zanahorias
1 Cebolla pequeña
1 Vasito de vino blanco
Pimienta negra en grano
Agua
150 ml de nata para cocinar
Trufa
Sal

PREPARACIÓN:

Empezamos nuestra crema con la elaboración del caldo de ave, y para ello colocamos en la olla a presión los muslos y la carcasa del pollo, las verduras, unos granos de pimienta, el vasito de vino blanco y una cucharadita de sal.

Tapamos la olla y ponemos el fuego a su máxima potencia.

Cuando la olla alcance la máxima presión bajamos el fuego y dejamos cocer durante treinta minutos. Transcurrido ese tiempo apagamos el fuego y dejamos que la presión disminuya por sí sola, hasta que podamos abrir la olla.

Abrimos la olla y colamos el caldo, reservando las verduras y los muslos de pollo.

Deshuesamos el pollo y lo mezclamos junto con las verduras cocidas con el caldo colado, añadiendo al gusto alguno de los granos de pimienta de la cocción.

Añadimos unos trocitos de trufa y trituramos junto con las verduras y el pollo deshuesado.

Una vez triturado cocemos de nuevo para eliminar el aire añadido con la batidora.

Apetece verdad, pues coger vuestro delantal y a cocinar.

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Categoría de Entrantes, ESPECIAL RECETAS DE NAVIDAD, Primeros platos

ROCAS DE CHOCOLATE

Cansados ya de los deliciosos turrones, mantecados y mazapanes, tan buenos y tan típicos en estas fechas navideñas. Si es el caso, con estas rocas os queremos proponer un dulce diferente, delicioso y sencillo de hacer, que seguro sorprenderá a vuestros invitados.

Un postre tan sencillo y divertido que lo podéis elaborar con vuestros hijos, sobrinos o nietos, y que pasareis un buen rato compartiendo la cocina con los más pequeños.

INGREDIENTES:

Chocolate  negro
Chocolate con leche
Chocolate blanco
Almendras en palitos
Patatas fritas paja
Copos de cereales
Frutas escarchadas
Aceite de oliva virgen extra
Sal Maldon

PREPARACIÓN:

Empezamos la preparación de las rocas troceando cada uno de los tres tipos de chocolate en cuencos separados aptos para calentar en el microondas.

Lo primero que debemos hacer es fundir cada uno de los chocolates, y nosotros hemos optado por hacerlo en el microondas, ya que consideramos que resulta mucho menos engorroso que hacerlo al baño maría.

Para ello, partiendo de la base que como norma general cada 100 gramos de chocolate precisa de entre un minuto y minuto y medio para fundirse, no debemos poner el chocolate de una sola vez en el micro, sino hacerlo en intervalos de unos treinta segundos, sacarlo, remover y volver a calentar, de esta manera evitamos que se nos pueda calentar en exceso, especialmente el chocolate blanco, y controlamos mucho mejor el tiempo necesario para fundir cada uno de los tres tipos de chocolate.

Una vez que el chocolate esté fundido es muy importante removerlo y mezclarlo bien para evitar que al secarse aparezcan manchitas blancas.

Mientras los chocolates van perdiendo algo de temperatura preparamos en otros tres cuencos los ingredientes para cada una de las rocas, las patatas paja, las almendras en palitos y los copos de cereales.

El siguiente paso es hacer las mezclas para cada una de las rocas, y en los tres casos lo que debemos hacer es añadir sobre el ingrediente seco el chocolate, y nunca hacerlo al revés, así controlaremos mejor la cantidad de mezcla, ya que si al chocolate le empezamos a añadir el ingrediente seco y nos hemos pasado de fundir chocolate, se puede dar el caso que necesitemos tanto ingrediente seco que tengamos rocas para una buena temporada.

Empezamos entonces con la preparación en primer lugar las rocas de chocolate blanco, mezclando los copos de cereales con el chocolate.

Una vez que tengamos la mezcla preparamos las rocas una a una, bien utilizando un sacabolas de helado de diámetro pequeño, o como hemos hecho nosotros, con dos cucharitas. Las colocamos sobre un papel de horno, las adornamos con trozos de fruta escarchada y las dejamos enfriar en la nevera durante cinco minutos para que adquieran consistencia.

Continuamos con las rocas de palitos de almendra con chocolate con leche, mezclando los ingredientes, formando las rocas y dejándolas enfriar en la nevera.

Terminaremos con las rocas de chocolate negro, añadiendo en primer lugar un poco de aceite de oliva virgen extra sobre las patatas paja y mezclando a continuación con el chocolate.

Formamos las rocas, decoramos con unas escamas de sal Maldon y dejamos enfriar.

Sencillas, diferentes y buenísimas, así que coger a vuestros niños, el delantal y a cocinar.

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Categoría de ESPECIAL RECETAS DE NAVIDAD, Postres

MEJILLONES FRITOS AL VAPOR

Queremos enseñaros esta receta del cocinero gallego Alfonso Díaz que descubrimos hace muy poco a través de su programa en Canal Cocina, y que además de muy sencilla, os aseguro que el resultado es espectacular.

Ideal para prepararla tanto como aperitivo económico en épocas de fiesta, como son estas fechas navideñas en las que nos encontramos, como para el verano acompañada de una buena cerveza, o en cualquier otro momento en que os apetezca comer unos magníficos mejillones.

INGREDIENTES:

1 Kg de mejillones
1 Cabeza de ajos
100 ml de aceite de oliva virgen extra
2 Hojas de laurel

PREPARACIÓN:

En primer lugar limpiamos los mejillones. Para ello empezamos retirando todos aquellos que tengan alguna de sus conchas rotas, y los que no estén vivos, es decir aquellos que al golpearlos ligeramente no se cierren.

Para limpiar las conchas basta con rasparlas con un estropajo o con un cuchillo, retirando los crustáceos que en ellas se encuentren adheridos. Por último retiramos el esparto que lleva entre sus dos conchas, cogiendo con la punta del cuchillo el extremo y dando un tirón hacia delante y hacia abajo, para extraerlo y no romper el mejillón.

Una vez limpios los reservamos y partimos la cabeza de ajos por la mitad.

En la olla donde vamos a cocinar los mejillones añadimos el aceite de oliva virgen extra, y cuando esté caliente freímos lentamente las dos mitades de la cabeza de ajos.

En el momento en que los ajos empiecen a dorarse añadimos los mejillones y las dos hojas de laurel.

Tapamos los mejillones.

Mantenemos a fuego fuerte hasta que los mejillones se abran por completo, aproximadamente entre cinco y diez minutos, dependerá del tamaño y de la cantidad de mejillones.

Retiramos los mejillones y los colocamos en la fuente o plato donde los vamos a presentar, procurar que sea con fondo suficiente para añadir después el caldo.

Mantenemos la salsa al fuego y la ligamos ligeramente batiendo con una varilla.

Una vez ligada ligeramente la salsa se la añadimos a los mejillones.

Más fácil, rápida, económica y rica imposible, así que coger vuestro delantal y a cocinar.

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CARDO CON ALMENDRAS

Como la gran base de la cocina es la tradición, y esta nunca debería perderse, os presentamos a continuación una receta de lo más tradicional, especialmente en estas fechas navideñas, como es el cardo con almendras.

Es una receta que hemos preparado con mucho cariño por dos motivos, en primer lugar porque es una receta muy típica de nuestras madres y anteriormente de nuestras abuelas, y en segundo lugar porque el ingrediente principal proviene de nuestro huerto, lo que la convierte en algo muy especial.

INGREDIENTES:

Cardo natural o en conserva
Almendras crudas o almendras trituradas
Ajos
Aceita de oliva virgen extra
Harina
Leche
Sal

PREPARACIÓN:

Antes de empezar con la receta, lo primero que queremos mostraros son las matas de cardo que tenemos en nuestro huerto y que ha llegado el momento de empezar a consumir.

Si hacemos la receta con cardo natural lo primero que debemos hacer es limpiarlo. Para ello una vez cortados los extremos con una puntilla retiramos una pequeña parte de cada lateral de la rama. A continuación lo cortamos en trozos y le vamos retirando las hebras. A medida que lo tenemos limpio lo mantenemos en remojo en agua fría con harina para evitar que se oxide.

Una vez todo el cardo limpio lo escurrimos bajo el grifo y lo colocamos en una olla a presión con agua fría y sal.

Cerramos la olla, y cuando esta alcance la máxima presión bajamos el fuego y la dejamos durante diez minutos. Transcurridos los diez minutos apagamos y dejamos que la presión disminuya por sí sola, hasta que podamos abrir la olla.

Mientras se cuece el cardo ponemos agua a hervir en un cazo.

Cuando el agua rompa a hervir escaldamos las almendras crudas durante unos treinta segundos.

Una vez escaldadas las escurrimos, seguidamente las pelamos y las colocamos para que pierdan la humedad.

Una vez que las almendras se hayan secado las trituramos con un robot de cocina o con un mortero, pero sin llegar a hacer una harina, que quede irregular para encontrarnos pequeños trocitos de almendra cuando degustemos el plato.

Una vez que ya podemos destapar la olla retiramos un poco de caldo de la cocción para utilizarla en la preparación de la salsa de almendras.

Si optamos por comprar cardo en conserva y almendras ya trituradas, todos estos pasos anteriores nos los evitaremos, pero os recomiendo que siempre optéis por el cardo natural, su sabor es siempre mucho más intenso.

Para preparar la salsa de almendras empezamos fileteando los ajos.

En una sartén con aceite de oliva virgen extra los doramos.

Una vez que los ajos se hayan dorado, pero sin que se quemen, añadimos una cucharada sopera de harina.

Seguidamente removemos para que se mezcle bien la harina con el aceite y los ajos.

A continuación añadimos las almendras picadas.

Removemos y cocinamos a fuego lento durante unos cinco minutos para que las almendras se tuesten levemente y la harina pierda su sabor a crudo.

Una vez tostadas las almendras añadimos un vasito de leche caliente.

Mezclamos y a continuación añadimos parte del caldo de cocción de los cardos.

Removemos constantemente para que la salsa vaya espesando sin que se formen grumos y vamos incorporando más caldo poco a poco. Se trata de obtener una bechamel no muy espesa, ya que cuando la mezclemos con los cardos cocidos, el poco caldo de estos la transformará en una salsa. Una vez obtenida la textura deseada, la probamos y rectificamos de sal.

Colocamos los trozos de cardo en la olla donde se terminará de hacer la receta, cogiéndolos con una espumadera pero sin preocuparnos en escurrirlos, ya que como hemos dicho anteriormente, nos interesa que mantengan un poco de caldo para aclarar la salsa.

Agregamos nuestra bechamel de almendras sobre los cardos.

Removemos para que la bechamel se mezcle con el cardo y con el caldo, y lo dejamos cocer a fuego lento durante unos diez minutos para que la salsa se integre.

Tradicional y rica, así que coger vuestro delantal y a cocinar.

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Categoría de ESPECIAL RECETAS DE NAVIDAD, Verduras

LOMOS DE SALMONETE CON PATATAS PANADERA

La receta que hoy os proponemos como una buena opción para preparar durante estas navidades, o en cualquier otra época del año, está inspirada en una receta del cocinero Jesús Sánchez en el programa de Canal Cocina, Recetas por 5 euros, cambiando los lomos de chicharro por unos magníficos lomos de salmonete, pero que la podéis adaptar al pescado que más os guste o el que mejor encontréis en cada ocasión.

INGREDIENTES (para dos personas):

2 Salmonetes grandes
2 Patatas medianas
½ Cebolla pequeña
1 Trozo de puerro
1 Hoja de laurel
1 Vasito de vino blanco
2 Dientes de ajo
Perejil
Aceita de oliva virgen extra
Harina
Sal

PREPARACIÓN:

Está claro que lo más cómodo es traer ya el pescado limpio de la pescadería, pero os recomiendo que de vez en cuando probéis vosotros mismos en vuestra casa, comprobareis que no es tan difícil.

Si optáis por limpiar vosotros mismos el pescado lo primero que debéis hacer es quitar las escamas, yo lo hago poniendo los pescados enteros debajo del grifo y pasando los dedos para que se vayan desprendiendo. A continuación con unas tijeras cortamos las aletas laterales, la superior y la inferior. Seguidamente haciendo dos cortes a la altura de las aletas laterales separamos la cabeza del cuerpo y retiramos las tripas. Para finalizar con un cuchillo bien afilado sacamos los dos lomos de cada salmonete guiándonos con la espina central del pescado.

Con el pescado limpio empezamos ahora la receta preparando un caldo, y para ello colocamos en una olla un litro de agua, las cabezas y las espinas de los salmonetes, el trozo de un puerro, media cebolla, un vasito de vino blanco, una hoja de laurel y una pizca de sal.

Una vez que el agua empiece a hervir tapamos y lo dejamos cociendo durante media hora a fuego lento.

Mientras se va preparando el caldo, a los salmonetes les quitamos con unas pinzas todas las espinas a nuestros lomos. Pasar el dedo por el centro de cada lomo, de la parte de la cabeza hacia la cola, y las iréis localizando fácilmente.

Transcurrida la media hora colamos el caldo y lo reservamos.

A continuación pelamos y cortamos las patatas en rodajas de aproximadamente medio centímetro de grosor.

En una sartén con abundante aceite bien caliente freímos unas láminas de ajos hasta que se doren y queden bien crujientes.

En esta misma sartén, con el aceite muy caliente, freímos las patatas hasta que se doren.

Una vez fritas las patatas las ponemos a escurrir sobre un papel de cocina absorbente para retirar el exceso de aceite.

El siguiente paso es terminar de cocinar las patatas, y para ello las colocamos en una sartén y añadimos un poco más de la mitad del caldo de salmonetes. Reservamos el resto del caldo para preparar una salsa para las patatas al final de la receta.

Dejamos cocer las patatas a fuego medio durante unos cinco minutos.

Una vez terminadas de cocinar las patatas, en una sartén antiadherente con una gota de aceite de oliva virgen extra salteamos los lomos de los salmonetes, empezando por la parte de la piel.

Una vez salteados los lomos por ambos lados los reservamos mientras preparamos una salsa para las patatas. Yo os recomiendo introducirlos en el horno a baja temperatura para evitar que se enfríen, pero sin que se sigan cocinando, para que no se resequen.

En la sartén donde hemos cocinado los lomos de los salmonetes añadimos un chorrito de aceite de oliva virgen extra junto con una cucharadita de harina.

Cocinamos durante un par o tres de minutos para eliminar el sabor a crudo de la harina.

Mientras se cocina la harina picamos muy finamente el perejil fresco.

Una vez cocinada la harina le agregamos el caldo de los salmonetes que teníamos reservado, el perejil picado, y removemos hasta obtener una salsa ligeramente espesa.

Empezamos a montar nuestro plato colocando las patatas sobre una bandeja.

A continuación añadimos por encima la salsa verde que hemos preparado con anterioridad y que aún se mantiene caliente.

Colocamos los lomos sobre las patatas salseadas y repartimos sobre cada uno de ellos nuestros ajos crujientes.

Receta sencilla y muy rica, os va a encantar, así coger vuestro delantal y a cocinar.

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Categoría de ESPECIAL RECETAS DE NAVIDAD, Pescados y mariscos

LASAÑA DE CALABAZA

Estamos en pleno otoño, y como ya os dijimos anteriormente, no podía faltar una receta con calabaza, un producto tan típico de estas fechas, aunque ya la podemos encontrar durante todo el año. Y para ello hemos escogido la calabaza del tipo “violín” o “cacahuete”, una calabaza de tamaño moderado que no nos obliga a estar comiendo calabaza durante una semana entera, que una vez empezada envuelta en papel film la podemos conservar en la nevera durante unos días, y porqué además, y lo más importante, es la que cultivamos en nuestro huerto.

Aunque se trata de una receta bastante laboriosa, ya veréis que siguiendo los pasos tal y como os los enseñamos el resultado está asegurado.

INGREDIENTES:

1 Calabaza
1 Cebolla pequeña
1 Puerro
9 Placas de lasaña
100 gr de Queso gorgonzola
Nueces
Pasas de Corinto
50 gr de Harina
50 gr de Mantequilla
500 ml de leche
1 Ramita de tomillo
Nuez moscada
Queso para gratinar
Sal
Pimienta
Aceita de oliva virgen extra

PREPARACIÓN:

En primer lugar picamos el puerro en tiras finas y la cebolla en trozos pequeños.

En la olla donde vamos a cocinar la calabaza echamos buen chorro de aceite de oliva virgen extra y añadimos la cebolla y el puerro.

Mientras se doran la cebolla y el puerro pelamos y cortamos la calabaza en dados no muy grandes, para que de esta forma luego se cocinen más fácilmente.

Una vez que se hayan dorado la cebolla y el puerro salpimentamos.

A continuación añadimos a la olla la calabaza cortada en dados.

Añadimos sal a la calabaza y removemos para que se mezcle con el puerro y la cebolla.

Tapamos la olla y cocinamos la calabaza lentamente durante unos treinta minutos, removiendo de vez en cuando para evitar que la calabaza se pegue en el fondo.

Mientras se cocina la calabaza empezamos a preparar la bechamel infusionando la leche con la ramita de tomillo. Se trata de calentar poco a poco la leche removiendo constantemente para evitar que se pegue y adquiera el aroma del tomillo.

En otra olla derretimos la mantequilla con un corrito de aceite de oliva virgen extra.

Una vez derretida la mantequilla añadimos la harina.

Mezclamos la harina con la mantequilla con una varilla para conseguir una masa sin grumos.

Cocinamos a fuego medio durante unos cinco minutos para que la harina pierda el sabor a crudo.

A continuación añadimos la leche bien caliente.

Seguidamente apagamos el fuego y removemos sin parar hasta que espese, que comprobareis que no tarda ni un minuto en hacerlo.

Una vez espesada la bechamel añadimos sal, nuez moscada al gusto, el queso gorgonzola y lo mezclamos todo.

Una vez mezclado reservamos para que se atempere.

Cuando la calabaza esté cocinada, es decir, cuando se haya hecho como una especie de puré, apagamos el fuego, probamos, y rectificamos de sal y pimienta. Debéis tener en cuenta que al ser la calabaza un producto bastante dulce, tampoco se trata de añadir demasiada sal, serán luego la bechamel y el queso rallado los que nos contrarresten este dulzor, intentando llegar a un equilibrio.

A continuación añadimos las pasas de Corinto y las nueces.

Mezclamos todo bien y reservamos para que se atempere como hemos hecho anteriormente con la bechamel.

Mientras la calabaza y la bechamel se atemperan preparamos las placas de lasaña siguiendo los pasos que marque el fabricante. En nuestro caso son placas que se deben cocer, así que en una olla con agua, aceite y sal, añadimos nuestras placas una vez que el agua rompa a hervir.

Transcurrido el tiempo de cocción marcado por el fabricante las retiramos y las sumergimos en agua bien fría para cortar la cocción de las placas.

Pasado un minuto las retiramos del agua y las ponemos a secar en papel de cocina.

Con todos los ingredientes ya preparados empezamos a montar las capas de la lasaña en una fuente apta para el horno. Y para ello empezamos colocando una fina capa de bechamel en la base de la fuente que evitará que se nos peguen las placas en el fondo.

Sobre esta primera capa de bechamel extendemos una primera capa de placas de lasaña.

A continuación extendemos la primera capa de calabaza.

Repetimos el orden extendiendo la segunda capa de bechamel.

Continuamos con una segunda capa de placas de lasaña.

Colocamos otra capa de calabaza, otra de bechamel y la tercera de placas de lasaña, terminando sobre esta con una última capa fina de bechamel.

Coronamos cubriendo la totalidad de la última capa de bechamel con queso para gratinar.

Introducimos en el horno, previamente precalentado, y gratinamos el queso hasta que se tueste levemente.

Laboriosa, sí, pero muy buena, así que coger vuestro delantal y a cocinar.

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Categoría de Pasta

ROBELLONES CON CHORIZO

Nos encontramos en otoño, en plena temporada de setas, y este fin de semana hemos podido disfrutar del mayor de los placeres, gozar de un magnífico paseo por el monte recogiendo estos magníficos robellones que vamos a cocinar.

Aunque la receta clásica es cocinarlos a la plancha con ajo y perejil, basándonos en el revuelto de setas guisadas  que preparamos el año pasado, os presentamos esta nueva forma de cocinarlos, cuyo resultado nos ha parecido lo bastante interesante como para mostrároslo, esperamos que os guste.

INGREDIENTES:

Robellones
Chorizo
Ajos
Perejil
Guindilla roja fresca
Vino blanco
Harina
Sal
Pimienta
Aceita de oliva virgen extra

PREPARACIÓN:

Empezamos la receta poniendo una cacerola en el fuego con un buen chorro de aceite de oliva virgen extra, y mientras se calienta, fileteamos los ajos.

Cuando el aceite esté caliente añadimos los ajos fileteados para rehogarlos lentamente.

Una vez que los ajos empiecen a dorarse, con mucho cuidado que no se quemen, agregamos los robellones limpios colocando su parte superior hacia abajo.

Dejamos que se doren durante unos tres minutos y les damos la vuelta para dorarlos otros tres minutos por su parte inferior.

Una vez a que ambos lados de los robellones hayan cogido algo de color añadimos el chorizo cortado en finas rodajas.

Freímos el chorizo dándole vueltas constantemente, de forma que la grasa que desprenda se valla impregnando en los robellones.

Cuando el chorizo se haya frito agregamos una cucharadita colmada de harina y la sofreímos con la grasa del chorizo llevando cuidado de que no llegue a quemarse.

A continuación se añade el vino blanco y cocinamos a fuego fuerte durante un par de minutos para que el alcohol del vino se evapore.

Mientras se evapora el alcohol aprovechamos para picar un poco de perejil y cortar unas rodajas finas de la guindilla roja fresca.

Pasados los dos minutos salpimentamos, añadimos medio vaso de agua, el perejil picado, las rodajas de guindilla y dejamos cocinar a fuego medio durante unos diez minutos.

A medida que se vaya cocinando, probamos para rectificar de sal en caso de ser necesario.

Os apetece probarlos, pues coger vuestro delantal y a preparar este sabroso plato.

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Categoría de Guisos

HUESOS DE SANTO

Llega la festividad de todos los Santos, y que mejor receta para estos días que preparar unos deliciosos Huesos de Santo, la calabaza la dejaremos para más adelante.

No es una receta sencilla, además de bastante laboriosa, y eso es verdad, lo hemos comprobado. Pero aunque es un dulce que nunca habíamos preparado, os aseguro que repetiremos por lo riquísimos que están, a nuestras hijas les han encantado.

Además hemos de confesar que es una receta que no teníamos en mente, pero resulta que este fin de semana pasado unos grandes amigos nuestros nos han regalado unos huevos fantásticos de dos yemas puestos por sus propias gallinas, y hemos pensado que una buena forma de darle uso a estos increíbles huevos era preparar una receta tan especial como esta.

Para su elaboración hemos seguido paso a paso la receta de María Lunarillos, así que también gracias a ella por lo bien explicada que está su receta.

INGREDIENTES:

MAZAPÁN
250 gr. de almendra molida
200-150 gr. de azúcar
75-100 gr. de agua
Ralladura de una lima o limón

YEMA PASTELERA
4 yemas de huevo
100 gr. de azúcar
50 gr. de agua

GLASEADO
200 gr. de glas
3 cucharadas de agua

Solo una aclaración respecto a las cantidades, con las cuatro yemas nos ha llegado para rellenar 18 canutillos de mazapán, mientras que masa nos ha sobrado algo más de la mitad, así que o bien doblais la cantidad de yema pastelera, o utilizais el mazapán sobrante para otra elaboración.

PREPARACIÓN:

Nosotros en primer lugar hemos optado por preparar el mazapán, y para ello empezaremos preparando un almíbar ligero, es decir, mezclamos el agua y el azúcar, lo llevamos a ebullición y apagamos el fuego, lo justo para que el azúcar se disuelva en el agua.

Mientras preparamos el almíbar añadimos la ralladura de una lima o de un limón a la almendra molida.

Siguiendo el consejo de María Lunarillos, a la mezcla de almendra picada y ralladura de lima le añadiremos unas dos terceras partes de nuestro almíbar ligero y removeremos hasta que se nos haga una pasta. Tal y como nos recomienda en su receta, es importante tener cuidado y no pasarse con el líquido, ya que la capacidad de absorción de la almendra varía si la hemos molido nosotros o la hemos comprado ya molida. Lo ideal es ir añadiendo líquido poco a poco en caso de ser necesario hasta conseguir una masa con una consistencia manejable, ya que si nos pasamos no tendrá marcha atrás.

Una vez conseguida la consistencia apropiada, haremos una bola con la masa, la envolveremos en papel film y la guardaremos en la nevera para que se enfríe, por lo menos durante un mínimo de una hora.

Transcurrido el tiempo de enfriado empezaremos con la que creemos es la parte más complicada de la receta, formar los canutillos de mazapán.

Para ello, colocaremos sobre una superficie bien espolvoreada con azúcar glas la masa refrigerada.

Seguidamente tomaremos pequeñas porciones, las amasaremos y estiraremos hasta conseguir una pasta fina de aproximadamente 2 mm. de espesor.

A continuación dibujaremos las características estrías en la masa ayudados con un tenedor.

Una vez dibujadas las estrías recortaremos la masa dejándole una anchura de entre unos 4 y 6 cm., dependiendo de lo más o menos largos que queráis hacer vuestros huesos.

Seguidamente cortaremos la masa en trozos de unos 4 ó 5 cm. y los enrollaremos para obtener la forma de canutillo. Nosotros hemos empleado para ello el mango de una cuchara de madera de cocinar.

A medida que los tengamos los colocaremos en una bandeja y los dejaremos secar durante como mínimo dos hora. Lo ideal es dejarlos de pie, pero hemos comprobado que se pueden dejar tumbados sin mayor problema.

Mientras dejamos que los canutillos de mazapán se sequen nos pondremos manos a la obra con la preparación de la yema pastelera, separando en primer las yemas de la claras y batiéndolas ligeramente.

Una vez batidas ligeramente las yemas prepararemos un almíbar y lo añadiremos lentamente y sin parar de remover sobre las yemas para que no se cuajen. Este almíbar, según nos indica María, se consigue cuando se alcanzan los 105 grados o el punto de hebra fina, es decir, si no disponemos de termómetro, como es nuestro caso, cuando al mojarnos los dedos con agua fría y tomemos una pequeña cantidad con una cuchara, se formen entre los dedos unos filamentos que se rompan enseguida.

A continuación realizaremos el cuajado de las yemas colocando el bol con la mezcla sobre un baño maría y removiendo sin parar con unas varillas durante unos 20 minutos, hasta que adquiera una consistencia bastante densa.

Introduciremos la yema en una manga pastelera con boquilla de pico y la dejaremos enfriar en la nevera el tiempo que reste para que los canutillos de mazapán se sequen.

Una vez que los canutillos estén lo suficientemente secos y la yema enfriada, procederemos a su relleno.

Para finalizar prepararemos el glaseado mezclando bien en frío el azúcar glas con el agua.

Mojamos bien cada uno a uno los huesos y los dejamos secar sobre una rejilla, de esta forma conseguiremos que los huesos se conserven y no se resequen.

Laboriosos, es verdad, pero no imposibles, así que animaros y coger vuestro delantal, el resultado os merecerá la pena.

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Categoría de Repostería casera, Tradicional, Varios

PIMIENTOS RELLENOS DE CARNE Y QUESO FETA

Estamos recogiendo los últimos pimientos de la temporada en nuestro huerto, y no queremos perder la ocasión de mostraros una receta muy sencilla y sabrosa de cocinarlos donde ellos sean el ingrediente principal de la receta que os presentamos.

En esta ocasión hemos decidido rellenarlos con carne picada y queso feta, aunque al igual que pasa con otras recetas, como es el caso de los canelones, podéis rellenarlos de pescado o verduras, hacedlo a vuestro gusto.

INGREDIENTES:

Pimientos verdes de freír
Carne picada
Cebolla
Ajo
Huevo
Queso feta
Queso rallado
Sal
Pimienta
Aceita de oliva virgen extra

PREPARACIÓN:

En primer lugar picamos finamente tanto el ajo como la cebolla.

En una sartén con un poco de aceite freímos un poco el ajo y a continuación añadimos la cebolla.

Salamos la cebolla y la dejamos a fuego lento hasta que esté bien dorada.

Mientras se dora la cebolla condimentamos la carne añadiéndole sal, pimienta y un huevo.

Mezclamos para que todos los ingredientes se mezclen bien con la carne.

Cuando la cebolla esté bien dorada añadimos la carne picada y salpimentamos.

Freímos la carne tan solo durante un par minutos para que no se haga del todo y mantenga sus jugos, ya que será en el horno donde se terminará de cocinar.

Dejamos reposar la carne durante unos diez minutos para que se atempere y mientras tanto cortamos los pimientos por la mitad y les retiramos la totalidad de las pepitas.

Colocamos los pimientos en una bandeja de horno y los rellenamos con la carne picada a medio cocinar.

Colocamos finos trozos de queso feta sobre la carne picada.

Cubrimos los pimientos con queso rallado y los metemos al horno previamente precalentado a 180 grados durante quince minutos.

Os apetece probarlos, pues coger vuestro delantal y a preparar este sabroso plato.

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Categoría de Carnes, Verduras

TOMATE ROSA CON QUESO FETA Y NUECES

Estamos recogiendo los últimos tomates rosas de la temporada, y no queríamos que la campaña terminara sin antes enseñaros este delicioso tomate, que bien puede presentarse como una ensalada, pero que en esta ocasión hemos querido darle un toque más distinguido presentándolo en un plato, como no se merece de otra manera esta variedad de tomate tan especial que cultivamos.

Se trata del tomate rosa, muy conocido por la zona de Barbastro y Monzón, en la provincia de Huesca, pero que nosotros cultivamos en nuestro huerto de Alhama de Aragón, provincia de Zaragoza.

A diferencia de otras variedades de tomate, este se trata de un tomate grande de color rosáceo, como su propio nombre indica, con la piel fina, muy carnoso y con pocas pepitas, y con un sabor muy especial, dulzón y con poca acidez, lo que lo convierte en un tomate excepcional a nuestro gusto.

Por otro lado, si tenéis posibilidad cultivar vuestros propios tomates, hacedlo, la diferencia es espectacular, está claro que no es lo mismo comer un tomate que ha madurado en la mata a los que se cogen verdes y maduran en las cámaras.

INGREDIENTES:

Tomate rosa
Queso feta
Nueces
Sal
Pimienta
Aceita de oliva virgen extra

PREPARACIÓN:

En primer lugar lo que haremos es cortar el tomate en rodajas de aproximadamente entre medio y un centímetro de espesor.

Colocamos las rodajas sobre el plato y salpimentamos al gusto.

Sobre las rodajas repartimos pequeños pellizcos de queso feta y nueces troceadas.

Aliñamos con un buen chorro del mejor aceite de oliva virgen extra del que dispongamos, y dispuesto para disfrutar.

Más sencillo imposible, así que animaros a coger vuestro delantal y a preparar este delicioso plato.

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Categoría de Ensaladas, Entrantes

HELADO DE MENTA Y CHOCOLATE

Este helado está preparado con todo mi amor para una de las personitas más importantes de mi vida, mi hija Paula, ya que es su helado favorito. Ella aún no sabe que se lo he hecho, así que se va a llevar una gran sorpresa. 

EL MEJOR HELADO DE MENTA Y CHOCOLATE

INGREDIENTES PARA LA BASE DEL HELADO

500 ml de nata 35,1% MG, muy fría
250 ml de leche (de cualquier tipo)
4 cucharadas soperas de azúcar invertido
200 gr.  azúcar

Esta es la base que yo utilizo, a partir de aquí podréis hacer un montón de combinaciones. 

INGREDIENTES PARA ESTA RECETA

100 gr. de virutas de chocolate
Aroma concentrado de menta de Lorannoils
Colorante gel, color verde hoja de Wilton
El colorante y el aroma, lo podéis encontrar en tiendas de repostería creativa.

PREPARACIÓN EN HELADERA

Montamos la nata, tiene que estar muy fría. El bol que vayáis a utilizar meterlo un rato antes en el congelador y además, yo tengo la varilla para montar nata siempre en el congelador.

Mezclamos la leche con el azúcar, el azúcar invertido y el aroma concentrado.

La cantidad de aroma que vamos a utilizar, es muy poca. Yo he utilizado la cuchara más pequeñita de un juego de cuchara medidoras. Su capacidad es 1 ml. Si no tenéis este tipo de cucharas, podéis utilizar una jeringuilla.

AROMA PARA HELADO DE MENTA Y CHOCOLATE

Añadimos la leche a la nata, mezclándolo con movimientos muy suaves.

Introducimos un palito para brochetas en el botecito de colorante, teniendo cuidado de no coger demasiado, y teñimos la mezcla. Queremos obtener un verde clarito, si no conseguimos el color deseado, repetimos la operación, pero siempre de poco en poco, porque si nos pasamos será difícil corregir el tono.

COLORANTE PARA HELADO DE MENTA Y CHOCOLATE

La mezcla obtenida la tenemos que dejar al menos 4 horas en el frigorífico.

Pasadas las 4 horas, sacamos la heladera que tenemos en el congelador desde el día anterior. La ponemos en marcha y vamos echando la mezcla. Dejamos hacer su trabajo a la máquina hasta que manteque la mezcla.

Las virutas de chocolate las incorporamos cuando tengamos el helado, removiendo con cuidado para que se repartan bien.

Ahora sólo queda ponerse el delantal, servir en vasitos y disfrutar…

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Categoría de Niños, Postres

ENSALADA DE AGUACATE Y APIO

Os queremos enseñar una ensalada típica de Chile, cuyo nombre original es apio pelta, y que como no podía ser de otra manera, nos la enseñó un grandísimo cocinero al que admiramos mucho, nuestro primo Christian Gallardo.

Es una ensalada muy sencilla de preparar, pero que además estamos convencidos que os va a sorprender tan gratamente como nos sorprendió a nosotros el primer día que la probamos, convirtiéndose a partir de entonces en una de nuestras ensaladas preferidas.

INGREDIENTES:

1 Aguacate
1 Manojo de apio
1 Lima
Nueces
Aceite de oliva
Sal en escamas
Pimienta

PREPARACIÓN:

En primer lugar lo que haremos será cortar el apio, pero en lugar de hacerlo de la forma tradicional, es decir, cortando cada una de las ramas en pequeños trozos de aproximadamente entre medio centímetro y un centímetro, os queremos enseñar otra forma de hacerlo con lo que conseguiremos un resultado diferente y mucho más vistoso que sorprenderá a vuestros invitados, aportándole además volumen a la ensalada.

Para ello cortaremos cada una de las ramas de apio en trozos de aproximadamente cuatro centímetros de largo y a cada trozo le haremos entre dos y tres cortes longitudinales sin llegar al final de uno de sus extremos.

Colocamos todos los trozos en un bol con agua fría y hielo y los mantenemos en remojo durante aproximadamente una hora. Si queremos acelerar el proceso os aconsejo introducir el bol dentro del congelador y en unos 20 minutos conseguiremos el resultado deseado.

Transcurrido el tiempo previsto comprobaremos como las tiras se han rizado, dando un aspecto al apio mucho más bonito y apetecible.

Escurrimos el agua fría, lo aliñamos con abundante vinagre de vino blanco y dejamos que el apio vaya adquiriendo el sabor del vinagre mientras continuamos con el siguiente paso de la ensalada. Hay que decir que realmente el vinagre no forma parte de la receta original, pero como a nosotros nos gusta y creemos que realza más el sabor de apio, se lo hemos añadido.

Una recomendación, para conseguir el mejor resultado os aconsejamos que utilicéis las ramas más finas y tiernas del apio, como son las del centro de la mata, ya que con las más grandes y gordas no se obtiene un resultado tan vistoso.

Mientras dejamos macerar preparamos el aguacate.

Para ello en primer lugar cortamos el aguacate en dos mitades.

A continuación separamos ambas mitades.

Terminamos retirando la semilla del centro ayudados de un cuchillo. Lo clavamos en la semilla y retorcemos hasta que la semilla se separe por sí sola.

Para retirar la piel del aguacate clavamos una cuchara justo entre la piel y la pulpa.

Con la cuchara recorremos toda la piel hasta separar la pulpa.

Cortamos el aguacate en pequeños y finos trozos.

Reservamos el aguacate cortado y le añadimos el zumo de una lima para que no se oxide y adquiera su sabor y aroma.

Escurrimos el vinagre del apio y lo colocamos bien extendido sobre el plato en el que vamos a servir nuestra ensalada, sazonamos ligeramente.

Sobre el apio colocamos los trozos de aguacate, añadimos el zumo de la lima en la que ha estado macerando y aliñamos con aceite de oliva virgen extra y sal en escamas.

Terminamos nuestra ensalada repartiendo unas cuantas nueces partidas con los dedos sobre el apio y el aguacate.

Si os gusta el picante os recomiendo echar una gotitas de salsa de tabasco, a mí personalmente me encanta, pero sin pasarse.

Coged de nuevo vuestro delantal y probadla, os resultará increíble lo bien que combinan los sabores del apio, el aguacate y las nueces.

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Categoría de Ensaladas

SOLOMILLO DE CERDO WELLINGTON

Hoy os presentamos una receta de la que no está nada claro su origen, siendo dos las teorías al respecto de su procedencia, una originaria de la cocina de francesa y otra de la cocina inglesa.

Sin trasladaros más de lo que hemos podido encontrar indagando por la red y otros blogs, parece ser que la teoría que más peso adquiere es la que al parecer el solomillo Wellington fue una versión del plato francés filet de boeuf en croûte que popularizó Sir Arthur Wellesley, el primer Duque de Wellington, que habría querido dar un nombre inglés a la variante francesa.

A día de hoy el uso del término “wellintong” se utiliza habitualmente para describir otros platos en los que la carne o hasta el pescado se cocina dentro de una masa de hojaldre.

Aunque originalmente la receta se realiza con solomillo de vacuno o lomo de vacuno, nosotros la preparamos con solomillo de cerdo, muy rico y mucho más económico teniendo en cuenta los tiempos que corren.

INGREDIENTES:

1 solomillo de cerdo
1 masa de hojaldre
200 gr de champiñones
1 tarrina de paté a la pimienta
Lonchas de jamón ibérico
Aceite de oliva
Sal
Pimienta
1 huevo para pintar el hojaldre

SALSA:

1 brick de nata para cocinar con el 18% de materia grasa
1/2 copita de vino blanco
1 cucharada de mostaza antigua
Sal
Pimienta

PREPARACIÓN:

Empezamos nuestra receta limpiando y fileteando los champiñones. Este paso lo podéis evitar si compráis una bandeja de champiñones ya fileteados.

Una vez bien fileteados los salteamos en una sartén con aceite de oliva virgen extra, sal y pimienta.

Cuando los champiñones hayan soltado toda el agua y se hayan dorado los retiramos del fuego y los reservamos. No hace falta cocinarlos en exceso ya que se terminarán de hacer en el horno.

Mientras salteamos los champiñones vamos preparando la salsa con la que vamos a acompañar nuestro solomillo. Una salsa muy sencilla a base de mostaza a la antigua.

Para ello basta con incorporar en un cazo la nata de cocinar, una o dos cucharadas de mostaza, dependiendo si queréis una salsa más o menos fuerte, el medio vasito de vino blanco, la sal y la pimienta.

Removemos todos los ingredientes y cocemos lentamente hasta que la salsa tome un color amarillento y haya espesado.

Mientras se saltean los champiñones y va reduciendo la salsa, retiramos del solomillo la poca grasa que pueda tener y lo cortamos a la medida de nuestra masa.

A fuego fuerte sellamos todos los lados del solomillo para que retenga todos sus jugos dentro.

Una vez sellado el solomillo lo dejamos reposar.

Mientras reposa el solomillo sacamos la masa de hojaldre de la nevera y la extendemos en una superficie plana sobre el mismo papel en la que viene comercializada. Es importante no retirar el papel, nos resultará de gran ayuda a la hora de envolver el solomillo.

Como nosotros solo hemos encontrado en el súper masa redonda, recortamos los bordes para dejarla lo más cuadrada posible. Estos recortes los reservamos para al final decorar nuestro solomillo Wellington.

Empezamos colocando nuestros ingredientes en la masa extendiendo cuidadosamente nuestra tarrina de paté.

A continuación extendemos sobre el paté los champiñones que teníamos reservados.

Seguidamente colocamos las lonchas de jamón serrano.

 Y terminamos colocando el solomillo.

A continuación nos disponemos a envolver el solomillo y su guarnición con la masa, para ello seguir los siguientes pasos y os resultará de lo más sencillo.

En primer lugar tomar el papel por uno de sus lados y colocar la masa sobre el solomillo.

A continuación despegar el papel de la masa.

Tomar el papel por el otro lado y colocar la masa sobre la que ya está. Pintar con un poco de agua los bordes para que la masa quede bien pegada.

Despegar el papel de la masa.

Terminamos doblando los extremos hacia arriba, pintando un poco la masa con agua para que se pegue bien.

Ayudados del papel le damos la vuelta, lo colocamos sobre papel sulfurizado de horno y lo adornamos con los recortes.

Antes de meterlo al horno lo pichamos con un palillo para que los vapores puedan salir sin romper la masa y lo pintamos con huevo para que adquiera color dorado.

En la posición de arriba y abajo horneamos durante 30 minutos a 200 grados o hasta que la masa se haya dorado.

Transcurrido el tiempo lo retiramos del horno y lo dejamos reposar durante unos diez minutos para que la carne mantenga sus jugos dentro y no los suelte al cortarlo. Lo servimos con la salsa que anteriormente hemos preparado.

Más sencillo de lo que parece el resultado final, así que coged vuestro delantal y esperamos que os guste.

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Categoría de Carnes

MADELEINES CON CHOCOLATE

Hace mucho, mucho tiempo que compré este molde y todavía no lo había utilizado. Si os soy sincera, lo compré porque me pareció mono. El otro día ojeando mis libros de repostería, encontré una receta para ¡por fin! estrenar el molde.

Las madeleines son un dulce originario de Francia y tienen forma de una pequeña concha. Según mi libro, se hicieron famosas gracias al escritor francés Marcel Proust, en su novela “En busca del tiempo perdido”, el protagonista recupera la memoria tras comer una madeleine.

La receta original lleva además de los ingredientes que yo he utilizado, ralladura de limón, pero como las voy a bañar con chocolate he prescindido de ella. Chocolate o limón, eso queda a vuestra elección.

MADELEINES CASERAS CON CHOCOLATE

INGREDIENTES:

PARA LA MASA:

150 g. de harina
120 g. de mantequilla a temperatura ambiente
130 g. de azúcar
2 huevos grandes
2 cucharadas de leche
1 cucharadita de levadura química (la más común es Royal)
Una pizca de sal

PARA LA COBERTURA:

200 gr. de chocolate negro para postres
1 gotita de agua
Sprinkles para decorar

PREPARACIÓN:

Los cuatro primeros pasos de la receta son diferentes si lo vamos a preparar manualmente o con Thermomix. Una vez que la masa está lista, seguiremos las mismas indicaciones en las dos preparaciones.

PREPARACIÓN MANUAL

Tamizamos la harina con la levadura y reservamos.

En un bol batimos el azúcar, los huevos, la mantequilla y la pizca de sal, durante unos 5 minutos. Podemos utilizar una batidora con varillas o bien hacerlo a mano. La masa aumenta y blanquea.

Añadimos las dos cucharadas de leche y removemos ligeramente.

A continuación incorporamos la harina que teníamos reservada. Removemos, pero poco tiempo, lo justo para que esté todo bien mezclado. Debemos de procurar que la masa pierda el menor volumen posible al incorporar la harina.

PREPARACIÓN THERMOMIX

Tamizamos la harina con la levadura y reservamos.

Ponemos la mariposa y echamos al vaso el azúcar, los huevos, la mantequilla y la pizca de sal. Programamos 5 minutos a 40⁰ C y velocidad 3.

Añadimos la leche. Removemos 5 segundos a velocidad 3.

Quitamos la mariposa e incorporamos la harina que teníamos reservada. Programamos 15 segundos a velocidad 5.

Metemos unos 5 minutos la masa en el frigorífico para que se enfríe. Este paso no se realiza en la preparación manual porque la masa no se calienta.

A partir de este momento la preparación es la misma para las dos modalidades.

Untamos con mantequilla el molde.

Echamos la masa en una manga pastelera, el hueco a rellenar es muy pequeño y esto nos va facilitar el trabajo. No lo rellenamos hasta arriba, dejamos unos 2 o 3 milímetros, para que la masa crezca.

Precalentamos el horno a 220⁰ C , pero horneamos a 180⁰ C de 12 a 15 minutos, dependiendo del horno. En el mío ha sido suficiente con 13.

Sacamos del horno y dejamos enfriar, durante una hora aproximadamente. Cuando se hayan enfriando por completo, las bañaremos con chocolate.

Trocemos el chocolate y en un bol de cristal lo introducimos al microondas durante un minuto, sacamos, removemos y volvemos a calentar otro minuto. Repetir si fuera necesario, pero llevando mucho cuidado de que el chocolate no se queme.

Ahora vamos utilizar un truco que he aprendido viviendo los programas del maestro chocolatero David Pallàs. Le vamos a echar al chocolate una gota de agua, con esto conseguimos que el chocolate quede un poquito más duro. Y os puedo decir después de probarlas, que al morder, el chocolate cruje ¡qué rico!

Para que sea más fácil bañar las madeleines, llenamos una taza de café con el chocolate que hemos derretido y las vamos introduciendo de una en una. Las colocamos sobre un papel de horno para que el chocolate se vaya endureciendo.

Cuando hayamos pasado todas por el chocolate, las decoramos con sprinkles al gusto. Yo, como son para celebrar San Valentín, los he utilizado rojos y en forma de corazón.

MADELEINES CASERAS

Ir a por vuestro delantal, prerarar la receta y sorprender a aquella persona que ocupa vuestro corazón.

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Categoría de Repostería casera

MAGDALENAS DE PUEBLO

El día de Reyes tuve un regalo muy especial, la abuela de Nando me regaló una de sus recetas. La receta de magdalenas que ella ha hecho siempre. Preparaba la masa en casa y luego iba al horno del pueblo a que el panadero las cociera. Allí la echaba en los “gorretes” y en unas bandejas las metían al horno de leña. Esto era muy típico en los pueblos, ya os he contado alguna vez que yo también lo hacía con mi madre.

La receta es muy sencilla, se utiliza un kilo de cada ingrediente, harina, azúcar, aceite y huevos. Pero podéis reducir cantidades, haciendo sólo medio kilo o incluso un cuarto. Aunque os recomiendo hacerlas al menos con medio kilo de ingredientes, si no, os sabrán a poco. Yo me he lanzado a la piscina y las he hecho de kilo y me han salido cinco docenas de magdalenas, con lo que hemos tenido el desayuno garantizado durante dos semanas. En una caja metálica o en bolsas de plástico se conservan perfectamente.

MAGDALENAS CASERAS DE PUEBLO

INGREDIENTES:

1 k. de harina de panadería
1 k. de azúcar
1 k. de aceite de oliva suave
1 k. de huevos (17 huevos “L”)
4 sobres de gaseosas

PREPARACIÓN:

En primer lugar preparamos y pesamos todos los ingredientes.

Tamizamos la harina con las gaseosas y reservamos.

Separamos las claras de las yemas y guardamos las claras en la nevera.

En un bol batimos las yemas. Añadimos el azúcar y mezclamos hasta obtener una mezcla muy cremosa. Parte del secreto de esta receta está en batir muy bien las yemas con el azúcar, cuanto más tiempo dediquemos a batir, más esponjas estarán las magdalenas. No tengáis prisa, yo las estuve batiendo unos quince minutos. Pero no os asustéis, que no lo hice manualmente, utilice las varillas batidoras de mi amasadora.

A continuación echamos el aceite con un chorrito fino y removemos hasta que haya ligado con la mezcla anterior.

Cogemos el bol donde teníamos reservada la harina con las gaseosas y lo agregamos poco a poco, enseguida será difícil mezclar los ingredientes, así que lo mejor es hacerlo con las manos. Con las manos súper limpias, iremos mezclando desde los bordes al centro hasta que esté todo perfectamente integrado.

Ahora batimos las claras a punto de nieve. Este es otro de los secretos de esta receta. Antiguamente cuando no había ni gaseosas ni levaduras químicas, conseguían que los bizcochos y magdalenas subieran batiendo mucho tanto las yemas con el azúcar, como las claras.

Con la ayuda de una cuchara metálica mezclaremos las claras con el resto de la masa. Echaremos primero la mitad y luego lo restante.

Cuando tengamos la mezcla terminada, la dejaremos reposar 30 minutos a temperatura ambiente, que es el tiempo aproximado que tardarían nuestras abuelas desde que preparaban la masa en sus casas y llegaban al horno, donde el panadero les cocía las magdalenas.

En una bandeja para magdalenas colocamos las cápsulas y con la ayuda de una cuchara para helado las rellenamos hasta dos tercios de su capacidad, a continuación espolvoreamos con un poco de azúcar. Colocarlas en la bandeja nos ayuda a que la masa suba y no se desparrame.

Para hacer magdalenas necesitamos que el horno esté bien caliente, para ello lo precalentamos durante 30 minutos a 250⁰. Introducimos las magdalenas y bajamos la temperatura hasta 210⁰. Las horneamos durante 20 minutos.

Ir a por vuestro delantal, hornear y disfrutar de las magdalenas con un vasito de leche o con vuestra bebida favorita. ¡Esperamos que os gusten!

MAGADALENAS CASERAS DE PUEBLO

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Categoría de Magdalenas, Repostería casera

COMPOTA DE MANZANA

Estas manzanas que veis en la foto, están cogidas con nuestras manitas, bueno, para ser sincera con las mías no, pero si con las de Nando y las niñas. Ellas, sobre todo Paula,  pasaron un día genial y disfrutaron un montón de la experiencia.

COMPOTA MANZANA CASERA

En esta ocasión he utilizado manzanas golden, pero otras veces he preparado la compota con manzanas reinetas y con cualquiera de las dos variedades queda súper rica.

La receta es muy fácil de preparar y además puede ser una receta de aprovechamiento, porque podéis utilizar esas manzanas que se os van quedando feas en el frutero.

A mí me gusta comerla sobre el pan tostado para desayunar, es una alternativa a la mermelada, si quieres restar calorías. También la he utilizado en sustitución de los huevos para hacer bizcochos, os pasaré la receta. Y como no, para acompañar platos de carne.

COMPOTA MANZANA CASERA

INGREDIENTES:

1 kilo y medio de manzanas
200 gr. de azúcar blanco
100 gr. de azúcar moreno
1 cucharada de canela
200 gr. de agua
El zumo de medio limón

PREPARACIÓN:

Lavamos, pelamos, descorazonamos y troceamos las manzanas.

Echamos las manzanas a una cacerola y las rociamos con el zumo de limón. Removemos y a continuación añadimos el resto de ingredientes, el agua, el azúcar y la canela.  Mezclamos bien, para que el azúcar y la canela se repartan homogéneamente.

Durante la primera media la cocinaremos a fuego fuerte, iremos removiendo de vez en cuando para que no se pegue. Pasado este tiempo dejaremos cocer media hora más, ahora ya a fuego medio-bajo. Antes de retirar del fuego tenemos que comprobar que la manzana está bien blandida.

Dejaremos que se enfríe un poco y  trituraremos con la batidora.

Para conservar la compota podéis utilizar botes de cristal herméticos, como el de la foto y sin problema se os conservará perfectamente en la nevera. Si no la vais a consumir inmediatamente o decidís hacer más cantidad, ponerla en frascos de conserva y cocinar al baño María.

Ir a por vuestro delantal y esperamos que os guste.

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Categoría de Postres, Tradicional

TURRÓN DE CHOCOLATE CON CONGUITOS

Fue hace dos años cuando empecé a preparar turrón en casa, siempre de chocolate la verdad, es que es el que más gusta, sobre todo a mis niñas. Este año me apetecía preparos algo nuevo y el otro día mientras daba un paseo con las chicas, entramos a una tienda a comprar algo para picar, pidieron Conguitos y entonces se me encendió la bombilla ¿Qué pasaría si los añado al turrón? Pues que estaría buenísimo, por lo menos es lo que ha dicho mi hija. Si te gusta este pequeño y dulce bocado ¡tienes que probarlo! Al darle un mordisco al turrón será como si tuvieras un mega-conguito en la boca.

Cuando fui hacer la compra para preparar la receta, cuál fue mi sorpresa que en la estantería de chocolates encontré uno que llevaba cacahuetes ¡qué suerte! me vino genial.

TURRON CONGUITOS

INGREDIENTES:

300 gr. de chocolate con leche con cacahuetes
300 gr. de chocolate negro para postres
80 gr. de manteca de cerdo ibérico
150 gr. de Conguitos
100 gr. de arroz inflado chocolateado

PREPARACIÓN:

Para preparar esta receta vamos a seguir los mismos pasos que en la receta de Turrón de chocolate. Al igual que en la otra con las cantidades que os indico, a mí me han salido dos tabletas.

Lo primero de todo, sacaremos la manteca del frigorífico y la dejaremos a temperatura ambiente como mínimo una hora.

PREPARACIÓN MANUAL

Picamos el chocolate con cacahuetes, en una picadora o bien en un mortero. Tiene que quedar muy fino el picado, ya que no queremos que este cacahuete se vea, sólo queremos que potencie el sabor.

Troceamos el chocolate negro, lo echamos en un bol, añadimos el chocolate con cacahuetes y lo derretimos al baño maría.

Una vez que los chocolates se han fundido, sin retirar el recipiente del baño maría,  incorporamos la manteca y removemos bien hasta que los dos ingredientes están bien mezclados. Es importante comprobar que la manteca se ha derretido perfectamente. No os asustéis por utilizar manteca, la cantidad utilizada es muy pequeña y es la responsable de que nuestro turrón brille.

A continuación añadimos el arroz inflado,  los Conguitos y removemos.

Echamos la mezcla en los moldes, igualamos con una espátula, llevando especialmente cuidado en las esquinas, para que al desmoldarlo nos quede perfecto.

Lo dejamos atemperar y lo metemos al frigorífico durante 24 horas.

PREPARACIÓN EN THERMOMIX

Troceamos y echamos al vaso el chocolate con cacahuetes, le daremos cinco golpes de turbo. Comprobaremos que está bien picado,  ya que no queremos que este cacahuete se vea, sólo queremos que potencie el sabor.

Una vez picado el chocolate con cacahuetes, troceamos y echamos el resto de chocolate. Programamos 5 minutos a 40⁰ a velocidad 1.

Transcurrido este tiempo bajamos lo que tengamos en las paredes y volvemos a programar 8 minutos  a 40⁰  a velocidad 1.

Ahora añadimos la manteca y programamos 3  minutos más a 40⁰  y velocidad 1.

A partir de aquí los pasos ya son los mismos que en la preparación manual.

A continuación añadimos el arroz inflado, los Conguitos y removemos.

Echamos la mezcla en los moldes, igualamos con una espátula, llevando especialmente cuidado en las esquinas, para que al desmoldarlo nos quede perfecto.

Lo dejamos enfriar y lo metemos al frigorífico durante 24 horas.

Ir a por vuestro delantal de fiesta y ¡esperamos que os guste!

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Categoría de ESPECIAL RECETAS DE NAVIDAD, Postres

RISOTTO DE GAMBONES Y CALABACÍN

Os presentamos una receta que hemos llamado risotto, pero que en realidad no es más que un arroz cocinado siguiendo la misma técnica, pero sin añadirle al final del proceso de elaboración ni la mantequilla ni el queso, obteniendo con ello un plato mucho más ligero y en el que los sabores no quedarán camuflados por la potencia del queso, pero al cual se le podrían añadir obteniendo también un resultado excepcional. De vuestra mano queda la elección.

INGREDIENTES:
250 gr. de arroz redondo
1 Litro de caldo de pescado
6 Gambones
1 Calabacín
2 Tomates
1 Cebolla pequeña
Perejil
Sal
Aceite de oliva virgen extra

PREPARACIÓN:

Empezamos la receta picando la cebolla y el perejil.

En la sartén donde haremos el risotto empezamos a pochar la cebolla con un chorrito de aceite de oliva virgen extra y un poco de sal, hasta que quede bien transparente y tierna. El perejil lo reservamos.

Mientras la cebolla se está dorando pelamos las gambas y les quitamos el intestino con la ayuda de una puntilla, haciendo un corte longitudinal en la parte superior del cuerpo y retirando el intestino con la punta.

Las cabezas de las gambas que hemos pelado las añadimos a la sartén para dorarlas y que aporten sabor a la cebolla mientras en una olla aparte ponemos a calentar el caldo de pescado.

Mientras dejamos dorar las cabezas de las gambas con la cebolla cortamos los tomates en trozos grandes y les quitamos las pepitas.

Cortamos el calabacín en tiras grandes con piel, de forma que tengan más consistencia y no se deshagan cuando se cocinen con el arroz. El corazón lo podremos utilizar para preparar un puré.

Salteamos ligeramente las tiras de calabacín para que adquieran un ligero sabor a tostado y las reservamos.

Una vez se hayan dorado las cabezas las chafamos para extraerles los jugos y las retiramos de la sartén.

Ponemos las cabezas de las gambas a cocer en el caldo de pescado para potenciarle el sabor.

Cuando la cebolla esté bien dorada añadimos el arroz a la sartén y salteamos durante un minuto.

A continuación agregamos los tomates cortados en trozos grandes.

Y seguidamente añadimos el perejil picado y removemos.

En este momento añadimos unos tres o cuatro cacillos del caldo de pescado que tenemos cociendo con las cabezas de las gambas y removemos sin parar para que el arroz empiece a soltar su almidón.

Una vez que el caldo casi haya sido absorbido por el arroz añadimos las gambas cortadas en trozos grandes, añadimos un poco más de caldo de pescado y seguimos removiendo.

Como nosotros lo que buscamos es que el calabacín nos quede “al dente”, no lo añadiremos hasta que nos falten unos cinco minutos para que el arroz esté completamente hecho. Recordar que no está completamente crudo ya que lo hemos salteado previamente en la sartén. Si preferimos que esté más cocinado, bastará con añadirlo unos minutos antes.

Seguimos añadiendo caldo de pescado caliente de poco en poco hasta completar el tiempo de cocción del arroz.

Si nos fijamos en el tiempo de cocción que nos indica el productor del arroz en su embase, lo más probable es que nos marque entre 18 y 20 minutos, pero nosotros os recomendamos aumentar hasta 22 y 25 minutos para alcanzar el punto perfecto de cocción sin que quede duro.

Para conseguir un buen del risotto es importante no dejar el arroz duro y conseguir una textura melosa, por eso estos arroces requieren ir añadiendo el caldo en pequeñas cantidades, manteniendo el fuego a una potencia media, de forma que el caldo no se evapore rápidamente, y remover constantemente para que el arroz suelte el almidón.

Si hemos optado por la receta original, una vez obtenido el punto óptimo del arroz añadiremos la mantequilla y el queso parmesano rallado y removeremos hasta que se mezclen bien con el arroz.

A la hora de servirlo espolvoreamos un poco de perejil fresco picado y unas gotas de aceite de oliva virgen extra.

Elegir vuestra opción, coger vuestro delantal y animaros con este plato, en ambos casos el resultado es delicioso.

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Categoría de Arroces

TOSTADA DE SALMÓN CON DIP DE QUESO

TOSTADA DE SALMÓN CON DIP DE QUESO

Hoy os presentamos una tostada de salmón sobre un dip de queso fresco con pepinillos y eneldo.

El Dip no es más que una salsa en la que mojar un alimento más sólido, como es el caso más común de los nachos untados con guacamole. Sólo se trata de preparar una salsa combinando los ingredientes deseados y en ella untar el alimento sólido que se quiera, como pueden ser tostadas, galletas saladas, patatas fritas, vegetales o lo que más apetezca en ese momento.

En cuanto a la preparación del salmón, con un resultado similar a la del salmón marinado con azúcar y sal en seco, esta vez la realizaremos con los mismos ingredientes base, añadiendo eneldo, y disolviéndolos en agua, dejando marinar el salmón en esta solución líquida durante un menor tiempo, obteniendo un resultado algo similar, pero a nuestro parecer, más delicado y con más frescor.

INGREDIENTES:

PARA EL MARINADO
½ Lomo de salmón
500 g de azúcar
500 g de sal
750 ml de agua
Eneldo fresco
1 La piel de una naranja
1 La piel de un limón
Pimienta recién molida

PARA EL DIP DE QUESO
Queso fresco de untar
Pepinillos en vinagre dulces
Eneldo picado
Pimienta recién molida
Rebanadas de pan tostado

PREPARACIÓN:

Lo primero que haremos será poner a calentar el agua a la que añadiremos la sal, el azúcar y la pimienta recién molida.

Una vez que el agua rompa a hervir añadiremos el eneldo junto con la cáscara de la naranja y la del limón.

Mientras hierve iremos removiendo hasta que la sal y el azúcar se disuelvan por completo, momento en el cual apagaremos el fuego y dejaremos que se enfríe.

Una vez la mezcla se haya enfriado sumergimos el lomo del salmón y lo dejamos marinar en la nevera durante unas seis horas.

Durante las seis horas que el salmón esté marinado en la nevera iremos dándole la vuelta cada hora aproximadamente.

Una vez pasado el tiempo, lavamos el salmón en agua fría, lo secamos con papel de cocina y lo cortamos para nuestras tostadas.

Para esta preparación recomendamos coger la parte superior del lomo del salmón, la parte más ancha.

Para preparar el dip de queso basta con picar los pepinillos en trozos muy pequeños, picar un poco de eneldo, y mezclar ambos con el queso fresco de untar.

Tostamos ligeramente unas rebanadas de pan, untamos una cantidad generosa del dip de queso, y sobre ella colocamos unos trozos de salmón de aproximadamente un centímetro de grosor.

Rematamos la tostada colocando una pequeña ramita de eneldo fresco en cada una.

Coger vuestro delantal y animaros, vais a sorprender a vuestros invitados con el frescor de esta tostada.

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Categoría de ESPECIAL RECETAS DE NAVIDAD, Pescados y mariscos, Tapas

REVUELTO DE SETAS GUISADAS

Este año está siendo un año muy propicio para las setas, el buen tiempo y las lluvias han provocado que en las fruterías podamos encontrar una gran variedad de ellas, y a precios muy asequibles, por eso hemos pensado en mostraros esta receta.

Veréis que salvo las trompetillas, el resto de setas las podemos encontrar durante todo el año, de forma que es un plato que podréis preparar en cualquier momento. Nosotros hemos escogido estas cuatro, si bien podrías cambiarlas a vuestro gusto o en función de las que encontréis en el momento de preparar la receta.

INGREDIENTES:

Setas variadas, aproximadamente ½ kg.:
-       Trompetillas
-       Champiñón Portobello
-       Shiitake
-       Gírgolas
Jamón serrano
½  Cebolla
5-6 Dientes de ajo
Tomillo fresco
Vino blanco
Pimentón dulce
Harina
Aceite
Sal

PREPARACIÓN:

Empezaremos la receta echando un buen chorro de aceite de oliva virgen extra en una sartén y salteando los ajos, que chafaremos un poco con la hoja del cuchillo pero sin quitarles la piel.

Picamos la cebolla en brunoise, es decir, trozos pequeños, lo podéis hacer a mano o ayudaros de un robot de cocina.

Una vez que los ajos se hayan dorado un poco, añadimos la cebolla cortada, sazonamos y freímos a fuego lento hasta que la cebolla esté dorada.

Mientras la cebolla se dora aprovechamos para ir cortando los tacos de jamón serrano.

Una vez que la cebolla esté bien dorada añadimos los tacos de jamón y salteamos.

A continuación añadimos un par de cucharadas de harina y lo dejamos rehogando durante unos minutos, los suficientes para que el jamón de dore y la harina se cocine, que nos absorberá el aceite y nos ayudará a ligar la salsa.

Mientras tanto, preparamos una picada con dos ajos y la mitad del vino blanco, a la que podéis añadirle perejil fresco si disponéis de él. Debemos tener preparada la picada para añadirla en cuanto echemos el pimentón, y evitar de esta manera que se queme.

Cortamos las setas en trozos del tamaño que más os guste luego comerlas. A nosotros personalmente nos gustan los trozos grandes, que en cada bocado puedas darte cuenta que tipo estás degustando, y no tener un picadillo de setas.

Cortamos y reservamos los champiñones portobello.

Cortamos y reservamos las gírgolas.

Cortamos y reservamos las shiitake.

Reservamos las trompetillas enteras.

Preparada la picada de ajo y vino blanco, reservadas las setas cortadas, añadimos una cucharada de pimentón dulce y removemos.

Inmediatamente, antes de que el pimentón se pueda quemar, agregamos la picada.

Como las trompetillas son unas setas mucho menos carnosas que el resto, estas tienen un tiempo de cocción inferior que las demás, de forma que para que no se deshagan, lo que haremos será en primer lugar añadir los champiñones, las gírgolas y las shiitake y las guisaremos durante unos cinco minutos.

Removemos y añadimos el resto del vino blanco.

Tapamos y dejamos cocer a fuego medio durante cinco minutos.

Pasados los cinco minutos añadimos las trompetillas.

Dejamos que se guisen durante otros cuatro minutos con la olla destapada para que la salsa reduzca y el plato estará listo para servir.

Coged de nuevo vuestro delantal y esperamos que os guste.

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Categoría de Guisos

CREMA DE GALLETAS CARAMELIZADAS

Como ya sabéis me encanta preparar dulces, pero todo no van a ser bizcochos o magdalenas. Hoy he preparado un dulce de cuchara, que es ideal para cualquier ocasión, para postre de un día cualquiera o como broche final en una comida festiva.

La receta la vi en el blog de Rosa, la única diferencia es que ella lo preparó con galletas “María”. Pero pienso que estas galletitas caramelizadas, le van a dar a la crema un toque especial.

Es muy muy fácil de hacer, lo más complicado si no tienes robot de cocina o una picadora, puede ser triturar las galletas.

CREMA DE GALLETAS CARAMELIZADAS

INGREDIENTES:

10 galletitas Lotus caramelizadas
250 gr. de leche entera
250 gr. de nata para montar
50 gr. de azúcar
20 gr. de caramelo líquido
½ sobre de cuajada

PREPARACIÓN: 

Primero trituramos las galletas, si tienes Thermomix 10 segundos a velocidad 9, pasado este tiempo comprueba que se hayan triturado bien todas las galletas, a veces quedan trocitos. Si te ha quedado algún trozo pon en marcha el robot a velocidad 9, hasta que esté todo bien triturado. Si no tienes Thermomix o cualquier otro robot de cocina, puedes utilizar una picadora o bien meter las galletas en una bolsa y aplastar con un rodillo hasta convertirlas en polvo.

Disolvemos en un poquito de leche el medio sobre de cuajada y reservamos.

En  un cazo echamos la leche, la nata, el azúcar y el caramelo, y mezclamos. Ponemos el cazo a fuego lento y cuando coja un poquito de calor añadimos las galletas. Podemos ir removiendo de vez en cuando. Antes de que empiece a hervir lo retiramos del fuego, lo dejamos atemperar unos instantes y trituramos con la batidora.

Ponemos de nuevo la crema al fuego y añadimos la leche que teníamos reservada con la cuajada y removemos hasta conseguir una mezcla homogénea. Lo tenemos en el fuego unos 2 o 3 minutos.

Transcurrido  el tiempo indicado, lo retiramos y lo servimos en vasitos. Tendremos que  dejarlo cuajar en la nevera aproximadamente 4 horas.

Para los que tenéis Thermomix aún es más sencillo de preparar, ya que una vez que tengáis trituradas las galletas, sólo hay que añadir el resto de ingredientes al vaso y programar 9 minutos, 100 ⁰ a velocidad 4.

Ir a por vuestro delantal y esperamos que os guste.

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Categoría de Postres

BACALAO AL PIL AL PIL, EN OLLA RÁPIDA

El bacalao al pil pil, es un plato tradicional en la cocina vasca. Es un plato excelente, pero del que no conviene abusar por su gran aporte calórico. Pero de lo que estamos seguros, es que  habrá un antes y un después, cuando preparéis esta receta. Nunca os hubieráis imaginado, que preparar este plato podía ser tan fácil. Sólo necesitamos tres ingredientes, una olla rápida y diez minutos. Y tan sólo con esto, ya tenemos listo uno de los platos más espectaculares de nuestra cocina.

 BACALAO AL PIL PIL OLLA RAPIDA

INGREDIENTES:

1 lomo de bacalao  (400 gr. aproximadamente)
250 ml. de aceite de oliva virgen extra
6 dientes de ajo

PREPARACIÓN:

Para esta preparación nosotros siempre utilizamos unos lomos de bacalao en su punto de sal, que podréis encontrar en la sección de congelados en Mercadona. Pero si eres de los que prefieres el bacalao salado, tendrás que ponerlo a remojo en agua el día anterior e ir cambiandole el agua cada ocho horas.

Cortamos el lomo del bacalao en cuatro trozos y reservamos.

En una olla rápida baja, preferiblemente, echamos el aceite en frío. Fileteamos los ajos y los incorporamos al aceite.

BACALAO AL PIL PIL ECHAMOS LOS AJOS EN EL ACEITE

A continuación ponemos la olla en el fuego y en el momento que los ajos empiecen a dorarse, la retiramos.

AJOS DORADOS

Colocamos el bacalao, dejando separación entre los trozos.

COLOCAMOS EL BACALAO

Cerramos la olla y empezamos a moverla, arriba y abajo,  durante unos seis minutos para conseguir ligar la salsa. Pasado este tiempo el bacalao ya estará listo para servir, sólo nos faltará emplatar.

TAPAMOS LA OLLA Y LA BAILAMOS

¿Fácil no? ¿Pues a que esperáis? Ir a por vuestro delantal y esperamos que os guste.

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Categoría de Pescados y mariscos, Tradicional

TRUFAS DE QUESO

¡¡FELIZ 2014!! Acabamos de comenzar un año nuevo, lleno de un montón sueños y propósitos, entre los nuestros continuar cocinando y compartiendo recetas con vosotros.
La receta de hoy es muy sencilla pero muy vistosa y además deliciosa. Ideal para que la podáis preparar para la última celebración navideña, la comida de Reyes.

BOLITAS DE QUESO DE CABRA

INGREDIENTES:

300 gr. de  rulo queso de cabra (sin corteza)
Sal
Pimienta negra
4 cucharadas de miel
Agua
Cebollino
Pimienta rosa
Sésamo caramelizado

PREPARACIÓN:

En un bol ponemos el queso, previamente lo habremos desmenuzado un poco con las manos, salpimentamos, si es posible con pimienta recién molida. Con la ayuda de un tenedor mezclamos y chafamos un poquito.

En un vaso echamos cuatro cucharadas de miel, la calentamos unos segundos en el microondas y le añadimos un chorrito de agua, removemos y si es necesario le añadimos un poquito más de agua, para que este diluida a nuestro gusto.

Picamos finamente el cebollino lo colocamos en un bol y reservamos.

En el mortero chafamos los granos de pimienta rosa, colocamos en un bol y reservamos.

Y por último en otro bol echamos el sésamo caramelizado y también reservamos.

Vamos formando bolitas y una a una, las pasamos por la miel diluida. A continuación la rebozamos con las distintas coberturas que hemos ido reservando. Las colocamos en una fuente y metemos en el frigorífico hasta la hora de servir.

Ir a por vuestro delantal de fiesta y esperamos que os guste.

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Categoría de Aperitivos, ESPECIAL RECETAS DE NAVIDAD

COCTEL DE AGUACATE Y GAMBAS

Me encanta el coctel navideño de piña, langostinos, lechuga y salsa rosa, creo que no hay unas navidades en las que no lo haya comido. Pero queríamos mostraros una alternativa, que realmente es la primera vez que la hemos hecho, pero que como nos ha gustado os la enseñamos, por si queréis sorprender a vuestros invitados con un toque ligeramente diferente.

INGREDIENTES ( para 8 personas ):
4 Aguacates
1 kg de gambas saladas
4 Tomates pera, o tomates cherry
2 Manzanas golden
1 Lima
Cebolleta
Cilantro
Aceite de oliva virgen extra
Vinagre de módena
Sal o salsa de soja

PREPARACIÓN:

En primer lugar picamos el tomate en pequeños trozos y los colocamos en un bol.

El día que preparamos la receta para mostrarla en el blog teníamos unos tomates pera, sin muchas pepitas y con bastante carne, pero en una segunda ocasión lo preparamos con tomates cherry, y verdaderamente nos gustó más el resultado.

Aliñamos el tomate picado con un chorrito de aceite de oliva virgen extra, un chorrito de vinagre de Módena, y un chorrito de salsa de soja, le da un toque más especial que la sal.

Removemos todo para que el tomate se impregne de todos los sabores y lo metemos a la nevera hasta la hora de servir.

A continuación extraemos la carne de los aguacates cortándolos por la mitad y sacándola con una cuchara.

En un bol la chafamos con un tenedor hasta obtener como una especie de puré.

Añadimos al aguacate chafado un chorrito de lima, sal, un poco de cebolleta picada, un poco de cilantro, y removemos para que todos los ingredientes se mezclen bien. En este caso no sustituyáis la sal por la salsa de soja ya que su intenso color teñiría demasiado el aguacate.

Como estos dos últimos ingredientes son los más potentes, especialmente el cilantro, en caso de que a alguno de vuestros invitados no les guste, podéis prescindir de ellos.

Pelamos las gambas saladas.

Hemos escogido gambas saladas porque son un poco más finas que los langostinos, pero podéis utilizar estos últimos si no las encontráis.

Una vez peladas, reservamos unas cinco o seis por invitado para colocar enteras, y el resto las cortamos y las añadimos al aguacate.

Mezclamos y reservamos en la nevera hasta la hora de servir.

Como la manzana se oxida muy rápidamente, no la cortaremos hasta que no llegue el momento de servir los cócteles.

Una vez cortada la manzana en pequeños dados empezamos a montar el cóctel.

Os recomendamos servirlos en vasos anchos, ya que el secreto de este cóctel es que en cada cucharada cojamos un poco de cada una de las capas que vamos a formar, como cuando comemos una de esas copas de chocolate y nata.

Para el montaje colocamos en primer lugar el tomate.

A continuación la manzana recién cortada en daditos.

Y por último la capa de aguacate con gambas, sobre la cual colocaremos como decoración unas cinco o seis gambas peladas enteras.

Os aseguramos que sorprenderéis a vuestros invitados con este cóctel, así que coger vuestro delantal y animaros.

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Categoría de Aperitivos, ESPECIAL RECETAS DE NAVIDAD

PASTEL DE CABRACHO

Os proponemos un entrante especial y sencillo que hará las delicias de vuestros invitados tanto en estas fechas como en cualquier época del año, y que además podéis servir tal y como os presentamos a continuación o en una versión totalmente diferente, dejándolo enfriar y untándolo en tostadas de pan a modo de paté, obteniendo un resultado igualmente delicioso.

Para este pastel hemos utilizado cabracho, un pescado de roca con mucho sabor, de carne firme que recuerda al marisco, pero por contra, a la vez con muchas espinas.

Durante esta fechas resulta más fácil de encontrar, pero de no ser así se puede substituir por otros pescados menos sabrosos y más fáciles de limpiar, potenciando entonces el sabor del pastel añadiendo una mayor proporción de gambas.

INGREDIENTES PARA EL PASTEL:
2 Cabrachos
6/8 Gambas langostineras grandes
7 Huevos
½ Litro de nata de cocinar
1 cebolla grande
1 Tomate
Aceite
Sal
Pimienta

INGREDIENTES PARA LA SALSA:
Las cabezas de las gambas y las migas de los cabrachos
100 ml de nata de cocinar
Coñac
Aceite
Sal

PREPARACIÓN:

En la olla donde vamos a preparar la mezcla de todos los ingredientes empezamos pochando unas ¾ partes de la cebolla con un chorrito de aceite de oliva virgen extra y una buena pizca de sal. La cebolla no hace falta picarla en exceso ya que acabaremos triturándola.

Mientras la cebolla se va pochando lentamente aprovechamos para sacar los lomos del cabracho, y ayudados de unas pinzas, quitarle todas las espinas. Si limpiar el pescado no se os da demasiado bien pedir en la pescadería que os saquen los lomos, eso sí, encargaros luego de quitar todas las espinas que le queden.

Una vez limpios los lomos, los cortamos en trozos y los reservamos.

A continuación pelamos las gambas, y ayudados de una puntilla, les quitamos el intestino a cada una de ellas, las cortamos y las añadimos a la cebolla. Las cabezas las reservamos para preparar una salsa de acompañamiento.

En cuanto las gambas tomen un poco de color añadimos los trozos de los lomos de cabracho.

Rehogamos durante un par o tres de minutos.

Cuando el pescado se haya dorado ligeramente agregamos el medio litro de nata.

Dejamos que la nata empiece a hervir, bajamos el fuego ya que enseguida empieza a pegarse y quemarse en el fondo de la olla, y dejamos cocer lentamente durante unos cinco minutos.

Seguidamente añadimos el tomate frito y salpimentamos.

Removemos e incorporamos los siete huevos.

Batimos todo hasta obtener una mezcla líquida sin grumos.

Untamos con mantequilla el molde donde vamos a cocinar el pastel para que a la hora de desmoldarlo no se nos quede pegado.

Vertemos toda la mezcla en el molde y lo metemos en el horno durante 1 hora y media a 120 grados, o hasta que esté cuajado, es decir, en el momento que al pincharle con una brocheta de madera esta salga completamente seca.

Mientras se cocina el pastel en el horno aprovechamos para preparar una rica salsa de gambas de acompañamiento, empezando con dorar en una sartén el resto de la cebolla que no hemos utilizado en el pastel.

Mientras se dora la cebolla quitamos la parte de la carcasa de la cabeza de la gamba y extraemos de la cabeza y las espinas de los cabrachos todas las migas de pescado que podamos conseguir.

Una vez dorada la cebolla añadimos las cabezas y las migas de pescado salteamos hasta que las cabezas empiecen a oler igual que cuando las hacemos a la plancha.

A continuación añadimos un buen chorro de coñac y dejamos reducir durante un par de minutos.

Reducido el alcohol agregamos los 100 ml de nata para cocinar.

Removemos, vertemos en un vaso y trituramos.

Una vez esté bien triturado, colamos la salsa para eliminar pequeños trozos de las cabezas de las gambas, y la reservamos.

Retiramos el pastel del horno en el momento que comprobemos que la brocheta de madera sale seca.

 Por últimos desmoldamos sobre una fuente alargada.

Para servirlo, cortar trozos de unos dos centímetros, rociar sobre ellos un poco de la salsa de gambas y adornar con unas tiras de puerro fritas y un poco de cebollino picado.

El resultado es sorprendente, además de rico, así que coger vuestro delantal de fiesta y esperemos que a vuestros invitados les guste.

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Categoría de ESPECIAL RECETAS DE NAVIDAD, Pescados y mariscos

MERLUZA AL HORNO CON PATATAS

Os queremos enseñar un plato delicioso, fácil y suave, para que sorprendáis a vuestros invitados durante estas próximas fiestas navideñas, al igual que nosotros mismos nos hemos quedado sorprendidos al hacerlo por primera vez.

Como el año pasado os presentamos un plato de pescado en el cual la protagonista es la merluza, en aquella ocasión fue merluza al horno gratinada, y este año, aunque también al horno, os la presentamos con patatas asadas.

INGREDIENTES ( para 8 personas ):
1 Merluza de 2/3 kg
8 Patatas medianas
2 Cebollas grandes
1 Cabeza de ajos
1 Guindilla roja
1 Guindilla verde
1 Vaso de vino blanco
Caldo de pescado
½ Vaso de vinagre
Aceite
Sal
Pimienta

PREPARACIÓN:

En primer lugar cortamos la cebolla en juliana y la patata en trozos de un poco menos de medio centímetro.

Una vez cortada la cebolla y las patatas las colocamos en una fuente apta para el horno, añadimos un buen chorro de aceite de oliva virgen extra, sal y pimienta al gusto, y 3/4 partes del vaso de vino blanco.

Podéis añadir además de la cebolla, pimiento rojo y pimiento verde en trozos medianos, además del colorido al plato le aportará un extra de sabor asado.

Removemos y lo metemos al horno durante 1 hora a 160 grados, queremos que las patatas se hagan lentamente y queden bien tiernas, sin que se lleguen a tostar excesivamente.

Procurar cada 20 minutos ir dándole vueltas para que la patata y la cebolla se hagan por igual.

Durante el rato que estén las patatas en el horno es importante controlar que no se queden secas, para evitarlo, ir añadiendo cada vez que las remováis un poco de caldo de pescado suave que habremos obtenido de cocer la cabeza y la espina de la propia merluza en no más de medio litro de agua con un poco de sal.

Mientras se hacen las patatas, más o menos cuando haya transcurrido la mitad del tiempo, empezamos a preparar la salsa. Para ello pelamos los ajos, los cortamos en trozos no demasiado pequeños, y cortamos muy finamente las guindillas, procurando quitarles las pepitas.

En primer lugar hacemos los ajos muy lentamente en aceite de oliva virgen extra, de manera que se deshidraten pero sin llegar a tostarse.

Una vez hechas las patatas retiramos la fuente del horno.

Añadimos el resto del vaso de vino blanco, un cacito de caldo de pescado y colocamos los trozos de merluza sobre las patatas con la piel hacia arriba.

Metemos de nuevo la bandeja al horno durante no más de 10 minutos, aunque lógicamente esto dependerá del grosor de vuestra merluza, queremos que se haga lo justo, sin que se seque.

Mientras se cocina la merluza terminamos de hacer la salsa subiendo el fuego y añadiendo las guindillas para que se rehoguen durante un minuto. La cantidad de guindilla dependerá de lo picante que queráis la salsa. Os recomendamos no abusar ya que no buscamos más que un ligero toque picante, no se trata de que el plato os deje la boca ardiendo.

Al minuto añadimos el vinagre, bajamos el fuego y dejamos que las guindillas y los ajos se cuezan durante un par de minutos.

Podéis sustituir la guindilla verde por piparras en vinagre cortadas por la mitad, os aseguramos que quedan exquisitas junto con las patatas y reduce el toque picante de la salsa.

Una vez hecha la merluza solo queda montar el plato. Para ello colocamos en primer lugar una base de patatas sobre la que colocaremos el trozo de merluza.

Terminamos rociando la merluza con un poco de salsa, sirviendo a cada comensal más o menos trozos de guindilla en función de lo que a cada cual le guste más o menos el picante.

Fácil y buenísimo, así que coger vuestro delantal y animaros, sorprenderéis a vuestros invitados.

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Categoría de ESPECIAL RECETAS DE NAVIDAD, Pescados y mariscos

BIZCOCHO ÁRBOL DE NAVIDAD

Cuando las niñas me vieron con el cortador de árbol de Navidad, abrieron los ojos como platos ¿qué vas hacer, mamá? ¿un pastel de Navidad? Les encantó la idea, sobre todo a Paula, pero más le gustó cuando vio que podíamos hacer un montón de diferentes figuras con el bizcocho, estrellas, angelitos, corazones,…. Estaba emocionada y me ayudó muchísimo.

Animaros a preparar este bizcocho con vuestros hijos, será como un juego, elegir formas para cortar y sobre todo ¡¡decorarlo!! Y cuando el trabajo esté terminado, se lo podrán llevar al cole de almuerzo o de merienda y serán la envidia del patio porque: “mira, mira, tengo un árbol de Navidad”

¡Venga rápido! Coger vuestros delantales y a “repostear”. Esperamos que os gusten los bizcochitos y que os divirtáis en la cocina.

BIZCOCHO ARBOL DE NAVIDAD

INGREDIENTES:

PARA EL BIZCOCHO:
1 yogurt griego
1 medida de vasito de yogurt de aceite de oliva suave
2 medidas de vasito de yogurt de azúcar
3 medidas de vasito de yogurt de harina
3 huevos “L”
1 cucharadita de levadura química
1 cucharada de extracto de vainilla
100 gr. de chocolate de postres Nestlé

PARA LA COBERTURA:
100 gr. de chocolate de postres Nestlé
100 gr. de nata para montar (no hay que montarla)

PARA LA DECORACIÓN:
Lacasitos de colores

PREPARACIÓN EN THERMOMIX:

En el vaso bien seco ponemos la harina y la levadura y tamizamos, 30 segundos, velocidad 3, retiramos y reservamos.

Colocamos la mariposa y echamos los huevos y el azúcar. Programamos 5 minutos, velocidad 4.

Añadimos el yogurt y programamos 2 minutos, velocidad 4.

A continuación ponemos la máquina en marcha a velocidad 4 y vamos echando poco a poco el aceite por el bocal.

Ahora es el momento de incorporar el ingrediente mágico, el extracto de vainilla. Echamos una cucharada y mezclamos unos segundos a velocidad 2.

Retiramos la mariposa. Agregamos la harina con la levadura que teníamos reservadas y programamos 1 minuto, velocidad 5, o hasta que esté bien mezclado. Si aún así no estuviera bien mezclado, terminamos de mezclarlo con una espátula.

PREPARACIÓN MANUAL:

En un bol con unas varillas (eléctricas o manuales) batimos los huevos y el azúcar hasta obtener una mezcla cremosa, aproximadamente serán 5 minutos.

Añadimos a la mezcla el yogurt y seguimos batiendo hasta que esté completamente incorporado.

A continuación sin dejar de batir, vamos echando el aceite, poco a poco para que se integre con el resto de la mezcla.

Ahora es el momento de incorporar el ingrediente mágico, el extracto de vainilla. Echamos una cucharada y mezclamos suavemente.

Tamizamos la harina junto con la levadura y la echamos al bol. Batimos hasta que observemos que la harina ha sido absorbida por la masa.

A partir de este momento, los pasos a seguir son iguales para las dos formas de preparación.

En el microondas derretimos el chocolate, con un par de minutos será suficiente. Removemos para que se termine de derretir. Esperamos un poquito para que pierda temperatura y con la ayuda de una espátula lo incorporamos a la mezcla.

Forramos la bandeja del horno con papel de hornear y vertemos sobre la misma la masa del bizcocho. Repartimos la mezcla de forma homogénea y con mucho cuidado lo movemos un poquito para eliminar las posibles burbujas de aire.

MASA BIZCOCHO EN BANDEJA

Lo introducimos en el horno previamente precalentado a 180⁰ y lo dejamos cocinar durante 12 minutos a 180⁰. Pasado el tiempo indicado, pinchamos con un palito para comprobar que lo tenemos listo.

Lo sacamos del horno y lo dejamos enfriar.

Mientras tanto vamos a preparar la cobertura. En un cazo ponemos la nata y cuando rompa a hervir, retiramos del fuego y añadimos el chocolate, mezclamos hasta que el chocolate se derrita por completo.

Para cortar el bizcocho yo he utilizado un cortador en forma de arbolito bastante grande, pero podéis utilizar un cortapastas más pequeño. Lo colocamos sobre la el bizcocho y vamos cortando.

Cuando tengamos todos los arbolitos cortados, los colocamos sobre una rejilla y con la ayuda de un pincel los vamos bañando con la cobertura. Si queréis un consejo, empezar por los laterales y terminar por la parte superior, conseguiréis un mejor acabado.

CUBRIMOS DE CHOCOLATE EL ARBOL

Y ya sólo queda adornar el árbol, podéis utilizar Lacasitos de colores, los más navideños rojos y verdes.

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Categoría de ESPECIAL RECETAS DE NAVIDAD, Repostería casera

CREMA DE CALABAZA

Llega el frío, y lo que más apetece en estos momento son platos calientes. Os proponemos hoy una deliciosa crema de calabaza, tan típica del otoño, de lo más apetecible y reconfortante.

Es una crema tan suave que a vuestros hijos les encantará, os lo aseguramos, a las nuestras les encanta.

INGREDIENTES:

600 gr.de calabaza limpia
2 patatas medianas
1 puerro
½ cebolla
200 ml. de nata para cocinar
Agua
1 Pastilla de caldo concentrado de pollo
Aceite de oliva virgen extra
Sal

PREPARACIÓN:

Pelamos el puerro, le hacemos dos cortes y lo limpiamos bajo el grifo.

Limpio el puerro lo cortamos en finas tiras.

En la misma olla rápida que coceremos todos los ingredientes saltemos el puerro con un chorrito de aceite de oliva virgen extra y una pizca de sal.

Mientras se saltea el puerro cortamos la cebolla en juliana.

Añadimos la cebolla, agregamos una buena pizca de sal y saltemos junto al puerro. Aunque la cebolla es dulce y precisa de bastante sal, no echar mucha ahora. Una vez trituremos todo lo probaremos para rectificar de sal.

Mientras se saltean el puerro y la cebolla cortamos la patata en trozos.

Añadimos la patata, un chorrito más de aceite y las salteamos junto al puerro y la cebolla.

Subimos el fuego para que las patatas cojan un poco de color.

Mientras doramos un poco la patata pelamos y cortamos la calabaza.

Añadimos la calabaza cortada y otra pizca de sal.

Removemos y salteamos la calabaza.

Una vez salteada la calabaza cubrimos con agua y añadimos media pastilla de caldo concentrado de pollo.

Tapamos la olla rápida.

Subimos el fuego y dejamos que alcance su máxima presión.

Una vez alcanzada la máxima presión bajamos el fuego y dejamos cocer durante 10 minutos. Apagamos el fuego y dejamos que por sí misma la olla pierda la presión. Abrimos la olla y escurrimos todo el caldo. Guardarlo y congelarlo, más adelante os prepararemos un risotto de calabaza en el que lo aprovecharemos.

Una vez batido añadimos la otra media pastilla de caldo concentrado de pollo y la nata de cocinar.

Mezclamos con la batidora, probamos y rectificamos la sal. Colocamos de nuevo en el fuego medio durante unos cinco minutos para que la crema pierda el aire que ha añadido la batidora.

Para servirla os proponemos cortar unas pequeñas tiras de calabaza, freírlas hasta que estén bien doradas y añadirlas sobre la crema con unas gotas de aceite de oliva virgen extra, un poco de pimienta recién molida al gusto y unas escamas de sal Maldon.

¿Apetecible verdad? Y más en estos días de frío. Así que no os lo penséis, coger vuestro delantal y esperamos que os quite el frío y sobretodo, os guste.

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Categoría de Verduras

BIZCOCHO 1, 2, 3… DE QUESO MASCARPONE Y FRAMBUESAS

El bizcocho de yogurt, es uno de los más típicos que conozco. En mi casa mi madre lo había preparado muchas veces. Casualmente hace un tiempo encontré una libretita donde ella tenía apuntada esta  receta, la leí y la miré (qué bonita letra tenía) unas cuantas veces hasta memorizarla.

Este verano durante las vacaciones me apetecía bizcocho, un bizcocho casero para desayunar mientras contemplaba el mar y pensé en la receta de mi madre, pero no tenía yogur, pero si una tarrina de queso mascarpone. Así que me lancé a la improvisación y cambié el yogur por el queso. El resultado nos gustó mucho, ya que el queso le aporta mucha cremosidad al bizcocho. Para esta ocasión le he dado un toque especial y le he incorporado las frambuesas.

Con esta receta participamos en el “Reto Bizcochos” de Velocidad Cuchara, por eso en esta ocasión la receta la hemos preparado con Thermomix.

Esperamos que os guste y os lanzáis a por vuestro delantal para preparar esta receta.

INGREDIENTES: 

1 tarrina de queso mascarpone (250 gramos)
1 medida de tarrina de aceite de oliva suave
2 medidas de tarrina de azúcar
3 medidas de tarrina harina
4 huevos
2 cucharaditas de levadura química
1 pizca de sal
1 cucharada de extracto de vainilla
150 gr. de frambuesas

PREPARACIÓN:

1.- En el vaso bien seco ponemos la harina y la levadura y tamizamos, 30 segundos, velocidad 3, retiramos y reservamos.

2.- Limpiamos el vaso. Colocamos la mariposa en las cuchillas y echamos las claras y una pizca de sal. Programamos 6 minutos,  velocidad 3½, sin cubilete (para que cojan aire y monten antes). Reservamos en un bol amplio.

3.- Añadimos el queso, el azúcar y las yemas, programamos 4 minutos, 40⁰, velocidad 4. A continuación echamos el aceite y volvemos a programar, esta vez sin temperatura 4 minutos,  velocidad 4.

4.- Incorporamos el ingrediente mágico, el extracto de vainilla. Echamos una cucharada y mezclamos unos segundos a velocidad 2.

5.- Retiramos la mariposa. Agregamos la harina con la levadura que teníamos reservadas y programamos 1 minuto, velocidad 5, o hasta que esté bien mezclado. Si aún así no estuviera bien mezclado, terminamos de mezclarlo con una espátula.

6.- Con mucho cuidado agregamos esta mezcla a las claras reservadas en el bol y mezclamos mediante movimientos envolventes de abajo hacia arriba, hasta que estén totalmente integradas.

7.- Vertemos la mezcla en un molde.

8.- Pasamos los frutos rojos por un poquito de harina, para que cojan cuerpo y evitar que se vayan al fondo del molde. Las echamos sobre la mezcla.

9.- Introducimos en el horno previamente precalentado y horneamos a 180⁰ durante 45 minutos.

10.- Comprobamos con un palito que esta horneado, sacamos del horno y dejamos enfriar antes de desmoldar.

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Categoría de Repostería casera

MAGDALENAS DE ESPELTA

Porque lo dulce no está reñido con lo sano, hoy he preparado unas magdalenas de espelta que han quedado deliciosas y súper esponjosas, y eso que son integrales.

Hasta ahora, y no sé porque, no había preparado ninguna receta integral. Los productos integrales aportan numerosos beneficios a nuestro organismo. En mi despensa siempre están presentes desde pasta y arroz hasta diferentes tipos de harinas.

La espelta es un cereal de la familia del trigo común y que se cultivaba en la antigüedad. Con la proliferación de los productos ecológicos ha resurgido su cultivo. Tiene un alto contenido en fibra, hidratos de carbono, vitaminas y minerales. Por todo ello nuestras magdalenas además deliciosas, como ya os he dicho antes, son una opción muy saludable para el desayuno o cualquier otro momento del día.

MAGDALENAS INTEGRALES DE ESPELTA

INGREDIENTES:

210 gr. de harina integral de espelta
10 gr. de levadura química
3 huevos medianos
180 gr. de azúcar moreno integral de caña
2 cucharadas de extracto de vainilla
80 gr. de aceite de oliva virgen extra
60 gr. de leche desnatada
una pizca de sal

PREPARACIÓN TRADICIONAL: 

En un bol batimos los huevos. Añadimos el azúcar y mezclamos hasta obtener una mezcla cremosa.

Incorporamos el de extracto de vainilla y seguimos mezclando.

A continuación echamos la leche y después sin dejar de batir, el aceite muy poco a poco,  batimos hasta que haya ligado con la mezcla anterior. En este momento echamos la pizca de sal. La masa de la magdalenas tiene que estar muy bien batida, porque cuanto más aire tiene la masa más esponjosas quedan.

En un bol aparte mezclamos la harina con la levadura y la vamos añadiendo a la mezcla anterior,  ayudándonos de una espátula  o un batidor hasta que esté bien mezclada.

PREPARACIÓN EN THERMOMIX:

Colocamos la mariposa en las cuchillas y echamos los huevos y el azúcar, programamos 3 minutos, 40⁰, velocidad 3 y medio. Una vez pasado este tiempo, echamos el extracto de vainilla y volvemos  a programar 3 minutos,  velocidad 3 y medio, ahora sin temperatura.

Añadimos la leche, el aceite y la pizca de sal y mezclamos 10 segundos,  velocidad 2.

Retiramos la mariposa.

Por último, incorporamos la harina y la levadura, mezclamos 30 segundos, velocidad  4.

La masa obtenida la colocamos en un bol y la dejamos reposar en la nevera como mínimo una hora, si tenéis tiempo la podéis dejar toda la noche.  Ya sabéis que con esto conseguimos que la levadura haga su “trabajo”.

A partir de este momento, los pasos a seguir son iguales para las dos formas de preparación.

En una bandeja para magdalenas colocamos las capsulas y las rellenamos dos tercios de su capacidad, espolvoreamos un poco de azúcar moreno por encima, esto le dará un toque dulce y crujiente al copete de la magdalena.

Para hacer magdalenas necesitamos que el horno esté caliente, para ello lo precalentamos durante 30 minutos a 250⁰. Introducimos las magdalenas y bajamos la temperatura hasta 210⁰. Las horneamos durante 20 minutos. Pero recordad que cada horno es diferente y por ello los tiempos de cocción no son una regla fija. En concreto estas magdalenas de espelta, yo las he preparado en un horno de gas que no es el que utilizo habitualmente y en 15 minutos estaban listas.

Ir a por vuestro delantal y no dejéis escapar esta oportunidad de disfrutar de este dulce tan saludable.

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Categoría de Magdalenas, Repostería casera

CROQUETAS DE POLLO

No hay nada más típico que las croquetas. Siempre tan deliciosas y apetecibles, tanto de tapas como en casa. Y lo más importante, lo que les gustan a los niños, lo bien que se las comen y lo que les alimentan, y como no, una opción estupenda para aprovechar restos de comida.

Y como en casa tenemos dos fans, hoy vamos a mostraros nuestras croquetas caseras de pollo.

En esta ocasión las hemos hecho con los restos de los muslos de pollo utilizados en preparar un buen caldo de carne, aunque se podrían hacer igualmente con los restos del pollo asado del domingo.

INGREDIENTES:                                                                             
La carne de 2 muslos de pollo
2 Huevos
1 Cebolla mediana
Bechamel
Pan rallado
Aceite
Sal

PARA LA BECHAMEL EXPRESS:
50 gr. de mantequilla
50 gr. de harina
500 ml. de leche
Sal
Pimienta

PREPARACIÓN:

Lo primero que haremos es picar muy finamente la cebolla. Lo podéis hacer a mano o ayudados con un robot de cocina, lo importante es que quede muy picada.

Una vez picada la cebolla, salamos y la ponemos a pochar en una sartén.

Mientras se pocha la cebolla ponemos a cocer los dos huevos.

A continuación picamos la carne de los dos muslos del pollo. En esta ocasión hemos preferido hacerlo con el cuchillo, la textura nos gusta más.

Una vez la cebolla esté bien pochada le añadimos el pollo picado, mezclamos bien y lo salteamos durante un par de minutos. La cebolla le aportará a la carne del pollo una suavidad que hará que nuestras croquetas obtengan una textura especial.

Mientras salteamos el pollo con la cebolla pelamos los huevos cocidos y los picamos finamente.

A continuación se añaden los huevos picados al pollo y la cebolla y se mezcla bien.

Retiramos de la sartén y vertemos los ingredientes en un bol.

Preparamos la bechamel express y la añadimos al bol.

Mezclamos la bechamel con el resto de ingredientes hasta que nos quede una masa homogénea.

Una vez que la mezcla se haya enfriado la metemos en la nevera y la dejamos hasta el día siguiente.

Pasado el día retiramos la masa de las croquetas de la nevera y preparamos dos boles más pequeños, uno con huevo batido y otro con pan rallado.

Ahora ya podemos empezar a formarlas, el tamaño y la forma lo decidiréis vosotros. Grandes, pequeñas, redondas, estiradas, ovaladas, como más os gusten.

Para darles forma podéis hacerlo directamente con vuestras propias manos, con dos cucharas y hasta con una manga tipo pastelera. Nosotros lo hacemos con nuestras manos. Para ello mojároslas primero en el grifo, tomar con una cuchara la cantidad que queráis y moldearla con las manos. El agua evita que la masa se os quede pegada.

Una vez les hayáis dado forma las pasáis por huevo batido.

Tras pasarlas por el huevo batido las rebozamos con pan rallado.

A medida que las tengáis las colocáis en un plato plano, listas para freír o para congelar. Nosotros siempre preparamos una buena cantidad, las congelamos y vamos tirando de ellas para las cenas de nuestras chicas.

Animaros a la cocina casera. Así que ir a por vuestro delantal y esperamos que os guste.

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Categoría de Niños, Tradicional, Varios

BECHAMEL EXPRESS

Siempre se me ha dado fatal preparar la bechamel, si no me salían grumos, se quemaba, o quedaba muy espesa o demasiado clara, con lo que siempre he evitado platos en los cuales apareciese, pero esto ha cambiado, os presento esta manera fácil de prepararla, siguiendo una fórmula con la que siempre queda en su punto justo y no se hacen grumos. 

INGREDIENTES:
50 gr. de mantequilla
50 gr. de harina
500 ml. de leche
Sal
Pimienta
Nuez moscada

 

PREPARACIÓN:
Pesamos los 50 gr. de mantequilla y los 50 gr. de harina.

En una cacerola derretimos la mantequilla a fuego medio.

Cuando esta esté completamente derretida le añadimos la harina.

Removemos con unas varillas hasta que se cree una masa homogénea y la harina se tueste un poco.

Mientras tanto aprovechamos para calentar en el microondas el medio litro de leche hasta que esté bien caliente, que prácticamente hierva.

Cuando dispongamos de la leche bien caliente subimos el fuego de la cacerola y la añadimos con cuidado a la mezcla de harina con mantequilla. A partir de este momento, ayudados de las varillas, no paramos de remover con energía para que se mezcle bien todo, en cuestión de segundos comprobaremos que empieza a espesarse.

En este momento retiramos del fuego y continuamos removiendo hasta que espese por completo.

Añadimos sal, pimienta y nuez moscada al gusto.

Ya tenemos lista la bechamel, más fácil y rápida imposible, y lo mejor de todo, sin un solo grumo, os lo aseguro. Así que ir a por vuestro delantal y esperamos que os guste.

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Categoría de Básicos

CUPCAKES ALICIA

Alicia era mi abuela, y ella como muchas otras mujeres, tuvo que luchar contra el cáncer de mama. Para ella y para todas las mujeres especiales de mi vida, Gloria, Inma, Alcira, Pili y  Verónica, que habéis luchado y seguís luchando, os dedico esta receta. Casi seguro que tú que estás leyendo esto también conoces a alguna mujer que ha pasado por esta situación, así que para todas las mujeres que han sufrido y sufren esta enfermedad, está receta va por ellas.

CUPCAKES ALICIA

INGREDIENTES PARA LOS CUPCAKES:

115 gr. de mantequilla
220 gr. de azúcar blanco
3 huevos
200 gr. de harina
1 cucharadita y ½  de levadura química
120 ml. de leche
1 cucharada de extracto de vainilla

INGREDIENTES PARA LA BUTTERCREAM:

250 gr. de mantequilla a temperatura ambiente
400 gr. de icing sugar (o en su defecto azúcar glass)
3 cucharadas de Nesquik de fresa
60 ml. de leche
Colorante en pasta de color rosa

PREPARACIÓN

He utilizado la receta de Cupcakes de vainilla del libro “Objetivo: cupcake perfecto” de Alma Obregón, pero la he adaptado para hacerla en Thermomix.

Ponemos  en el vaso la harina con la levadura y programamos 1 minuto, velocidad progresiva 5-7-9, retiramos y reservamos.

Colocamos la mariposa en las cuchillas y echamos la mantequilla y el azúcar, programamos 3 minutos, 40⁰, velocidad 3 y medio. Pasado este tiempo, volvemos  a programar 3 minutos,  velocidad 3 y medio, ahora sin temperatura.

Con la máquina en marcha a velocidad 3, añadimos los huevos uno a uno batiendo hasta que se incorporen.

Retiramos la mariposa.

Volvemos a poner en marcha la máquina y a velocidad 2 echamos la mitad de la harina que teníamos reservada. A continuación vertemos la leche, con el extracto de vainilla disuelto y seguimos batiendo. Por último agregamos la otra mitad de la harina y batimos a velocidad 4 hasta conseguir una mezcla homogénea.

Rellenamos las capsulas por la mitad de su capacidad, y como siempre os digo las coloco en una bandeja para magdalenas para evitar que se abran y pierdan su forma.

Introducimos los cupcakes en el horno precalentado a 180⁰ y horneamos durante 20 minutos.

Los dejamos enfriar sobre una rejilla y mientras tanto vamos a preparar la buttercream.

En  un vaso echamos la leche y añadimos 3 cucharadas de Nesquik de fresa, removemos hasta que se disuelva y agregamos un poquito de colorante en pasta rosa.

En el vaso de la Thermomix colocamos la mariposa y ponemos todos los ingredientes y batimos 1 minuto,  velocidad 2, a continuación batimos 4 minutos a velocidad 4.

En una manga pastelera echamos la buttercream y la dejamos reposar unos minutos en la nevera.

Con una espátula cubrimos los cupcakes con la buttercream y decoramos con el contenido de la manga.

Para la decoración he utilizado una boquilla de estrella abierta.

Ha sido la primera vez que he preparado cupcakes y el resultado no ha sido tan bueno como yo esperaba, así que me tocaba trabajar para perfeccionar.

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Categoría de Repostería casera

MAGDALENAS DE VAINILLA Y CHOCOLATE

Paula, mi hija mayor, lleva días pidiéndome que le haga magdalenas, y pobrecilla, cuando no es por una cosa es por otra, las magdalenas nunca llegan. Ayer preparé un bizcocho para el desayuno y su pregunta: ¿mamá y mis magdalenas? Hoy como era fiesta también he preparado un postre especial y mientras lo estaba preparando, ¡otra vez!: ¿mamá y mis magdalenas?  Así que esta tarde me he puesto manos a la obra y he dicho: ¡de hoy no pasa!, no puedo hacerle esperar más a mi chica. Espero que le gusten, y a vosotros también, las he preparado con todo mi cariño y sin olvidarme de las pepitas de chocolate que nunca les pueden faltar.

Para conseguir unas buenas magdalenas, he seguido los consejos de Rosa Ardá de Velocidad Cuchara y también algunos de los trucos que he leído en su grupo de Facebook “Cocinar con Thermomix”.

MAGDALENAS DE VAINILLA Y CHOCOLATE

INGREDIENTES:

210 gr. de harina
10 gr. de levadura química
50 gr. de pepitas de chocolate
3 huevos medianos
180 gr. de azúcar
1 cucharadita de extracto de vainilla
90 gr. de aceite de oliva virgen extra
60 gr. de leche
una pizca de sal

PREPARACIÓN TRADICIONAL:

Tamizamos la harina con la levadura y reservamos.

En un bol batimos los huevos. Añadimos el azúcar y mezclamos hasta obtener una mezcla cremosa.

Incorporamos la cucharadita de extracto de vainilla y seguimos mezclando.

A continuación echamos la leche y después el aceite poco a poco, lo removemos hasta que haya ligado con la mezcla anterior. No nos podemos olvidar de la pizca de sal.

Cogemos el bol donde teníamos reservada la harina con la levadura y la agregamos ayudándonos de una espátula  hasta que esté bien mezclada.

PREPARACIÓN EN THERMOMIX:

Mi Thermomix es la 21, si tenéis la 31, tendréis que adaptar velocidades y temperatura.

Ponemos  en el vaso la harina con la levadura y programamos 1 minuto, velocidad progresiva 5-7-9, retiramos y reservamos.

Colocamos la mariposa en las cuchillas y echamos los huevos y el azúcar, programamos 3 minutos, 40⁰, velocidad 3 y medio. Una vez pasado este tiempo, echamos el extracto de vainilla y volvemos  a programar 3 minutos,  velocidad 3 y medio, ahora sin temperatura.

Añadimos la leche, el aceite y la pizca de sal y mezclamos 10 segundos,  velocidad 3.

Retiramos la mariposa.

Por último, incorporamos la harina y la levadura, mezclamos 30 segundos, velocidad 4.

A partir de este momento, los pasos a seguir son iguales para las dos formas de preparación.

La masa obtenida la colocamos en un bol y la dejamos reposar en la nevera como mínimo una hora, si tenéis tiempo la podéis dejar toda la noche. Con esto conseguimos que la levadura haga su “trabajo”.

Transcurrido el tiempo deseado, sacamos el bol de la nevera, batimos la masa y añadimos las pepitas de chocolate.

Rellenamos los moldes dos tercios de su capacidad, y como ya os comenté en otra ocasión, siempre los coloco en una bandeja para magdalenas, esto ayuda a que la masa suba y no se desparrame. Espolvoreamos con un poco de azúcar el centro de las magdalenas.

Para hacer magdalenas necesitamos que el horno esté caliente, para ello lo precalentamos durante 30 minutos a 250⁰. Introducimos las magdalenas y bajamos la temperatura hasta 210⁰. Las horneamos durante 20 minutos.

Si vosotros también queréis disfrutar de estas ricas magdalenas caseras, ir a por vuestro delantal y esperamos que os gusten.

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Categoría de Magdalenas, Repostería casera

SALMÓN MARINADO LIGERAMENTE AHUMADO

Os presentamos hoy la manera básica de hacer un delicioso salmón marinado, al que le daremos un toque ligeramente ahumado, y digo ligeramente porque no lo vamos a ahumar, pero le daremos ese ligero toque a ahumado añadiendo a la marinada que vamos a preparar un chorrito de humo líquido.

Esta es una receta que me ha enseñado mi madre, y aunque antes de hacerlo he consultado otros blogs, en los que en la mayoría preparan la marinada con la misma cantidad de sal que de azúcar, yo al final he respetado la que me ha ensañado, en la que la proporción de sal es el doble que la de azúcar.

Con esta receta vamos a obtener un salmón muy similar al que podemos comprar ahumado en sobres, ese salmón que la mayoría de nosotros compramos para las ocasiones especiales, pero con la diferencia de que nos resulta mucho más barato, además de muy sencillo de hacer.

Por otro lado recordaros que el salmón es uno de los pescados más ricos en omega-3, un ácido graso que reduce e impide la acumulación del colesterol, reduce el nivel de triglicéridos y la presión arterial, previene del infarto de miocardio y otras enfermedades cardiovasculares, vamos, un pescado de lo más saludable.

Una vez preparado las posibilidades de degustación son de lo más variadas, en tostadas, en ensaladas, con pasta, en sándwich, o como más os guste.

INGREDIENTES:
1 Lomo de salmón fresco
2 kg de sal gorda
1 kg de azúcar
Aceite
Humo líquido

PREPARACIÓN:
Cogemos el lomo de salmón que nos han preparado en la pescadería, recortamos las partes más grasas y a continuación, ayudados con unas pinzas, quitamos todas las espinas de nuestro lomo, pasando el dedo por él para ir encontrándolas. Es importante quitar todas las espinas para que luego, cuando esté hecho y vayamos a cortarlo, no resulten un obstáculo. Lo que si debemos dejarle es la piel.

En un bol colocamos los dos kilos de sal con un kilo de azúcar.

Mezclamos la sal y el azúcar y añadimos un buen chorro de humo líquido obteniendo con ello nuestra marinada.

El humo líquido lo encontrareis en tiendas especializadas, y aunque realmente la receta no lo precisa, le aportará al salmón ese ligero olor a ahumado.

Cubrimos el fondo de una fuente con la marinada.

Sobre la marinada colocamos el lomo de salmón con la piel hacia abajo.

Cubrimos por completo el lomo y lo metemos a la nevera durante 48 horas.

Transcurridas las 48 horas retiramos la fuente de la nevera, comprobaremos como la marinada habrá absorbido gran parte de los líquidos del salmón.

Retiramos la costra que se ha formado sobre el lomo, lo sacamos de la fuente y lo lavamos levemente bajo el grifo con agua fría para quitarle toda la sal y azúcar pegadas.

Secamos con papel de cocina el lomo lavado, lo colocamos sobre papel de aluminio y lo untamos con aceite de oliva virgen extra.

Tapamos y lo volvemos a meter a la nevera durante otras 24 horas.

Transcurridas estas 24 horas ya está listo y podemos empezar a cortar finas lonchas para degustarlo.

Fácil, así que ir a por vuestro delantal y esperamos que os guste.

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Categoría de Pescados y mariscos

AZÚCAR AVAINILLADO

Si alguna vez me hacen una entrevista y me preguntan cuál es mi aroma favorito, sin duda responderé que el de vainilla. ¡Me encanta! Me gusta que los bizcochos huelan y sepan a vainilla y también que mi casa huela a ella, incluso una vez me compré una colonia con este aroma. Me gusta tanto que mientras estoy escribiendo lo noto en mi nariz, es como cuando piensas en pepinillos y se te hace la boca agua.

Azúcar avainillado siempre tengo en la despensa y lo utilizo para muchas recetas. Este es un ingrediente básico en repostería y muy muy fácil de preparar. En los súper podemos encontrar este producto, pero en la mayoría de las ocasiones será sintético, al igual que ocurre con el extracto de vainilla, del cual os hablaré en otro post. Digo lo de sintético porque una vez leí que la vainilla es la segunda especia más cara del mundo, así que por el precio al que venden los botecitos muy natural no creo que sea. Pero si queréis disfrutar del azúcar  avainillado de manera natural sólo hay que seguir unos sencillos pasos.

 

INGREDIENTES: 

1 kg. de azúcar blanquilla
4 vainas de vainilla

PREPARACIÓN:

Importe, necesitaremos un bote hermético, para que pueda conservar bien el aroma.

En el bote hermético echaremos el azúcar e introduciremos las vainas (si es posible elegir unas de buena calidad) cortadas en dos o tres trocitos. Cerramos el bote y agitamos enérgicamente para que el azúcar se impregne bien de la vainilla. Lo dejaremos reposar al menos dos semanas y lo iremos removiendo de vez en cuando.

¿Fácil, verdad? Entonces id a por vuestro delantal y esperamos que os guste.

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Categoría de Básicos, Repostería casera

EMPANADAS DE PINO

Con la receta de hoy queremos acercaros un poco más a un país, que aunque no conocemos personalmente, ha entrado en nuestras vidas a través de la gastronomía, y al que ya hemos hecho alguna referencia en ocasiones anteriores, y todo gracias a Christian, amigo muy especial y gran cocinero, con el cual disfrutamos de una fantástica cena que ya os mostramos en una entrada anterior.

Y nada mejor que mostrárosla en estos momentos, ya que mañana, día 18 de septiembre, precisamente se celebran las Fiestas Patrias de Chile, también conocidas informalmente como el Dieciocho, en las cuales se conmemora la formación de Chile como un Estado nación independiente de la Corona española.

Así que antes de empezar con la elaboración, muy típica precisamente en esta celebración, felicitar a todas las chilenas y chilenos.

INGREDIENTES PARA EL PINO:
400 gr. Carne de ternera o de buey añojos de la culata
1 Cebolla mediana
1 Puñadito de uvas pasas
1 Cucharadita de Merkén
Aceite de oliva
Sal
1 Pastilla de caldo de carne concentrado
2 Huevos duros
Agua

INGREDIENTES PARA LA MASA:
4 Tazas de harina
½ Taza de agua
1 Taza de leche
1 Cucharadita de manteca de cerdo derretida
1 Sobre de levadura
1 Cucharadita de sal
1 Pizca de azúcar

PREPARACIÓN DEL PINO:

Empezamos esta fantástica receta chilena con la elaboración del pino, que es como se denomina el relleno de carne cocinada que emplearemos.

Cortamos la cebolla en trozos medianos, salamos y la freímos hasta que esté bien dorada.

Mientras se dora la cebolla cortamos la carne en dados de aproximadamente 1 cm. de lado.

Una vez dorada la cebolla añadimos la carne cortada en dados, salamos y la salteamos hasta que coja color.

Cuando la carne haya cogido color añadimos una cucharadita de merkén.

MERKÉN. Condimento picante con algo de sabor ahumado con aspecto de polvo rojo con pequeñas escamas de diferentes tonalidades, tradicional en la cocina mapuche de Chile. Este ingrediente ya lo utilizamos una vez anterior en la receta que preparamos de pluma ibérica con puré de patatas.

Cubrimos con agua hasta un dedo por encina de la carne, añadimos una pastilla de caldo de carne concentrado, y cocemos a fuego medio hasta que se reduzca el líquido, y que como mínimo deberá ser media hora o un poco más, para que de esta forma se rompan las fibras de la carne y quede más tierna. Si es necesario, añadir agua poco a poco de vez en cuando.

Cuando la carne lleve cociendo unos 25 minutos agregamos una pocas uvas pasas, no antes para que no se sobre hidraten.

Mientras se cuece la carne aprovechamos para hacer la masa.

Para ello, empezamos mezclando en un bol dos tazas de harina, una taza de leche, en la que habremos derretido anteriormente la manteca calentándola un poco en el microondas, pero sin que se caliente en exceso, y media taza de agua del tiempo. Obtendremos una masa muy líquida, sobrehidratada, a la que iremos añadiendo poco a poco más harina hasta obtener la consistencia deseada, consiguiendo de esta forma más elasticidad en su resultado final.

A continuación incorporamos otra taza de harina y mezclamos bien, aprovechamos para añadir una pizca de sal, el sobre de levadura de panadería y un pelín de azúcar. Con el azúcar lo que se pretende es reforzar la acción de la levadura, ya que al tratarse de microorganismos lo que estamos consiguiendo es aumentar su actividad, y por tanto su eficacia.

Terminamos el proceso en el bol añadiendo una última taza de harina. Comprobaremos que la masa ya empieza a despegarse de las paredes del recipiente y ya se hace prácticamente imposible manejarla tan solo con las varillas.

Vertemos la masa en la encimera, y añadiendo poco a poco puñaditos de harina vamos amasando hasta obtener la consistencia requerida, que será cuando comprobéis que la masa deja de pegarse en vuestras manos. En este punto la amasamos durante unos diez minutos y formamos una bola.

Colocamos la masa en un bol y la dejamos reposar en un lugar cálido durante media hora para que la levadura, incentivada además por el azúcar actúe y la masa crezca.

Transcurrida la media hora de reposo troceamos la masa en porciones iguales.

A continuación tomamos una de las porciones y sobre la encimera enharinada la estiramos hasta obtener una base de entre 15 y 20 cm. de diámetro. No se trata de hacerlas demasiado grandes ya que son empanadas individuales.

Estirada la masa la rellenamos colocando una buena cucharada de pino, medio huevo duro y una aceituna negra sin hueso.

Con el relleno sobre la masa la en primer lugar la doblamos como si fuéramos a formar una empanadilla.

A continuación cerramos la empanada haciendo pequeños dobleces hacia en interior.

Hacemos estos dobleces hasta cerrar completamente la empanada.

Una vez formadas todas las empanadas, con las cantidades que os hemos propuesto salen cuatro, las pintamos con huevo diluido con un poco de agua y las horneamos a 180 grados hasta que se doren, con el  horno en la función arriba y abajo sin ventilador, para que la masa se haga tanto por arriba como debajo.

Cuando veáis que estén bien doradas las retiráis y a disfrutar de este nuevo plato, os aseguro que nosotros ya lo hemos incluido dentro de nuestro recetario.

Esperamos que os haya gustado, así que animaros e ir a por vuestro delantal.

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Categoría de Carnes, Tradicional

ENSALADA REINA (CON PANCETA A LA PIMIENTA Y QUESO DE CABRA)

A esta deliciosa ensalada he decidido ponerle de nombre “Ensalada Reina” y esto se debe a que desde el día que la hice por primera vez se ha convertido en nuestra favorita y cuando  hemos tenido invitados en casa, o para nosotros solitos, la he preparado y a todos ha gustado.

Como es una ensalada especial, he utilizado ingredientes un poquito diferentes y que le dan un toque gourmet.

ENSALADA REINA

INGREDIENTES: 

Brotes tiernos (lechuga Batavia verde, lechuga Batavia roja, lechuga lollo rosso y de espinaca)
Escarola, canónigos y radichio
Lechuga trocadero, lechuga hoja de roble verde y  brotes de lechuga Batavia roja
Rúcula
Panceta curada a la pimienta
Queso de cabra
Semillas de sésamo caramelizadas o pipas caramelizadas
Aceite de oliva virgen extra
Vinagre de Jerez al Pedro Ximénez
Sal rosa del Himalaya

ENSALADA REINA INGREDIENTES

PREPARACIÓN: 

Las lechugas y brotes, los he comprado en las bolsas que ya venden preparadas en el super. Os he puesto todas las variedades que había en las tres bolsas que he comprado, la mezcla de todas son las que a mí me gustan, vosotros las podéis combinar a vuestro antojo pero os aconsejo que no os olvidéis de echarle rúcula, es uno de los secretos de esta ensalada.

Empezamos aliñando la ensalada con aceite de oliva y vinagre de Jerez, seremos  generosos con el aceite. Mezclamos bien, para que todas las hojas se impregnen con el aliño y probamos por si es necesario rectificar. Ya sabéis que una buena proporción para aliñar es tres partes de aceite por una de vinagre. Pero como esto es muy personal, yo os recomiendo que la probéis y así quede a vuestro gusto.

ENSALADA REINA_ACEITE Y VINAGRE

Cuando tengamos la ensalada aliñada, la dejamos reposar para que coja todos los sabores y aromas del aceite y del vinagre.

Mientras tanto troceamos la panceta, importante (si la encontráis) que sea a la pimienta, es otro de los secretos de este plato.

ENSALADA REINA_PANCETA TROCEADA

En una sartén con muy poco aceite salteamos la panceta, hasta que veamos que está dorada y crujiente. La sacamos de la sartén y la colocamos sobre un papel absorbente para quitar el exceso de aceite.

ENSALADA REINA_PANCETA DORADA Y CRUJIENTE

Cortamos en cuadraditos el queso de cabra y reservamos.

ENSALADA REINA_QUESO DE CABRA CORTADO

Y por último ya sólo nos queda emplatar. En plato grande o fuente ponemos la ensalada que tenemos en aliño, a continuación colocamos la panceta y el queso de cabra, le añadimos las semillas de sésamo caramelizados y le damos un toque de sal.

Sólo nos queda servir y disfrutar de esta deliciosa ensalada, porque ¿quién ha dicho que comer ensaladas tiene que ser aburrido?

Ir a por vuestro delantal y esperamos que os guste.

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Categoría de Ensaladas, ESPECIAL RECETAS DE NAVIDAD

ENSALADA NARANJA DE ARROZ

¿En plena operación bikini? o como comer ligero aún estando de vacaciones. Entonces la receta de hoy ¡¡te va a encantar!!

Una ensalada de arroz que nos servirá de plato único ya que está compuesta de cereales, verdura y pescado azul.

El cereal para nuestra ensalada será el arroz, elige mejor arroz integral para obtener mejores beneficios nutricionales, la verdura la zanahoria y maíz al natural. La zanahoria es un alimento rico en beta-caroteno y nos ayuda a prevenir el envejecimiento y nos mantiene más sanos y fuertes.

LA MEJOR ENSALADA DE ARROZ

INGREDIENTES: 

300 ml. de agua
35 gr. de arroz integral
65 gr. de zanahoria
50 gr. de salmón ahumado
25 gr. de maíz al natural
Aceite de oliva virgen extra
Sal

ENSALADA DE ARROZ_INGREDIENTES

PREPARACIÓN: 

Las cantidades que os he indicado son para una persona, si lo vais a preparar para más, sólo tenéis que multiplicar las cantidades por el número de comensales. 

En una cacerola ponemos agua a calentar y cuando empiece a hervir echamos el arroz, removemos para evitar que se pegue en el fondo de la cacerola. Para la cocción seguiremos las indicaciones del fabricante, en mi caso ha estado cociendo durante veinte minutos.

Si tienes Thermomix puedes cocer el arroz en ella, pon el agua en el vaso, coloca el cestillo y echa el arroz en el. Programa veinte minutos, temperatura varoma y velocidad 1.

Mientras tanto lavamos, pelamos y rallamos la zanahoria. Una vez rallada la reservamos.

El salmón lo cortamos en cuadraditos y también reservamos.

Cuando el arroz esté cocido, lo pasamos por agua fría y escurrimos.

En una fuente echaremos el arroz y añadiremos el resto de los ingredientes, la zanahoria, el salmón y el maíz natural. Mezclaremos y echaremos aceite de oliva virgen extra. Condimentaremos con sal al gusto de cada uno.

Cuando la tengamos preparada, para que esté bien fresquita a la hora de comer, la meteremos un poquito a la nevera, mínimo una hora.

Fácil y sano ¿verdad? Así que ir a por vuestro delantal y esperamos que os guste.

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Categoría de Ensaladas

TORTILLA DE PATATAS EXPRÉS

No pretendo enseñarle a nadie como se prepara la tortilla española, o tortilla de patatas, uno de los platos más característicos, populares y emblemáticos de nuestra gastronomía.

Pero hay que reconocer que es un plato laborioso y que nos ocupa bastante tiempo, y que por estos motivos nos da pereza de preparar en muchas ocasiones.

Así que quiero mostraros una forma más rápida y sencilla de prepararla, diferente a la tradicional y ya veréis que el resultado es de lo más bueno.

Os aseguro que a partir de ahora no tendréis excusa para prepararles a vuestros hijos una tortilla de patatas para cenar cuando os la pidan, y que muchas veces por pereza les decimos que para otro día.

INGREDIENTES:

4 Patatas medianas
½ cebolla
4 Huevos
Aceite
Sal

PREPARACIÓN:

Empezamos la receta cortando las patatas en finas tiras.

A continuación cortamos la cebolla bien finita.

Es importante cortar tanto la patata como la cebolla lo más fina posible para que ambas se cocinen perfectamente.

En un bol que podamos meter en el microondas mezclamos la patata y la cebolla.

Añadimos un buen chorro de aceite, nos os preocupéis por la cantidad, después lo escurriremos y lo podemos reservar para otra tortilla, os aseguro que a partir de este momento la haréis con más asiduidad.

Tapamos perfectamente el bol con papel film transparente.

Metemos el bol en el microondas a máxima potencia durante un mínimo de 12 minutos, que variará en función del tamaño de la tortilla que estemos preparando, si la torilla es mayor lo aumentaremos, contrariamente a si la torilla es menor. El tiempo no es lo más exacto, todo depende de la potencia del microondas de cada uno, pero eso sí, os aconsejo que siempre le deis algo de más que de menos, ya que ni la patata ni la cebolla se van a quemar en el microondas por tenerlas unos minutos más.

Transcurrido el tiempo, retiramos el bol del microondas y le quitamos el papel film con mucho cuidado, tener en cuenta que los vapores acumulados en el interior os pueden quemar.

Escurrimos las patatas y la cebolla y sazonamos al gusto.

A partir de ahora los pasos tradicionales, es decir, batimos los huevos, los añadimos al bol y mezclamos.

En una sartén totalmente antiadherente añadimos un chorrito de aceite y cocinamos la tortilla como más nos guste, poco hecha o más cuajada, eso ya depende de cada uno de vosotros.

Fácil. Animaros y poneros el delantal, el resultado os gustará.

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Categoría de Tradicional

TOSTADA DE PIMIENTO ROJO DULCE FRITO CON BOQUERONES EN VINAGRE

Una tostada fácil y sencilla para que acompañada de una cerveza bien fresca os haga disfrutar de un aperitivo de lo más apetecible para estos días tan calurosos.

INGREDIENTES:

Rebanadas de pan recién tostado
Pimiento rojo dulce
Boquerones en vinagre
Tomate
Aceite de oliva virgen extra
Sal en escamas
Ajo ( opcional )
PREPARACIÓN:

En primer lugar freímos el pimiento rojo dulce en tiras largas hasta que quede bien dorado por sus dos caras.

Cortamos rebanas del pan que más nos guste y las tostamos hasta que adquieran un poco de color, pero sin pasarnos.

Untamos la rebanada de pan tostado con tomate. Si sois amantes del ajo, frotar levemente uno para darle ese toque especial al pan tostado.

Colocar sobre la rebanada de pan tostado con tomate un chorrito de aceite de oliva virgen extra y una pizca de sal en escamas.

Colocar sobre la rebanada una tira de pimiento rojo dulce, aliñar con otro chorrito de aceite oliva virgen extra y con un poco más de sal en escamas.

Poner sobre cada tira de pimiento dos o tres boquerones en vinagre.

Animaros, coger vuestro delantal y de tapas a la cocina.

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Categoría de Tapas

AJOBLANCO

Os presentamos un plato para que en este verano, que aunque algo tarde, ahora nos está dejando días de intenso calor, podáis combatirlo con un plato bien fresquito. Una popular sopa fría, muy típica en Málaga, cuya base son las almendras y los ajos, y como en la mayoría de las recetas populares, en cada casa tienen sus propias variaciones y maneras de prepararlo.

El que os presentamos a continuación queda un poco espeso, con una textura similar a una crema, aunque si lo preferís, agregando menos cantidad de pan y doblando la cantidad de agua conseguiremos un acabado más claro, más similar al gazpacho.

La forma tradicional de elaboración del ajoblanco consiste en majar en un mortero los ajos y las almendras con un poco de sal para que no salten, y a continuación añadir el pan remojado y hacer una pasta a la que se le va añadiendo el aceite para que ligue, terminando por añadir el vinagre y finalmente el agua bien fría.

Pero como los tiempos han cambiado y disponemos de numerosos utensilios de cocina que nos ayudan y nos hacen más fácil el día a día, nosotros lo prepararemos utilizando la batidora, aunque lo mejor es optar por utilizar la Thermomix si disponéis de ella.

INGREDIENTES:

150 gr. de almendra cruda y pelada
2 dientes de ajo
250 gr. de miga de pan mojada
100 ml. de aceite oliva virgen extra
500 ml. de agua bien fría
20 ml. de vinagre
Sal

PREPARACIÓN:

En el vaso de la batidora colocamos las almendras y los ajos, y trituramos lo mejor que se pueda.

A continuación añadimos el pan remojado y seguimos triturando, agregando un poco de agua para facilitar el proceso hasta obtener una pasta densa.

Cuando el pan se haya mezclado con las almendras y los ajos empezaremos a añadir poco a poco el aceite, como cuando preparamos una mayonesa.

Una vez añadido todo el aceite, agregamos el vinagre, si es de Jerez mejor, y a continuación el agua, y seguimos batiendo hasta conseguir una mezcla homogénea.

Lo probamos para rectificar de sal y lo dejamos en la nevera para que se enfríe.

Pelamos y les quitamos las pepitas a unas uvas blancas, preferiblemente moscatel, y servimos el ajoblanco bien frío en un cuenco con un chorrito de aceite oliva virgen extra y las uvas.

Refrescante. Animaros, ir a por vuestro delantal y esperamos que os guste.

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Categoría de Entrantes, Tradicional

HELADO DE NUTELLA

El calor este verano se está haciendo de rogar, pero no por ello vamos a dejar de cumplir la tradición veraniega de comer helados. Aunque realmente, en mi casa, no hace falta que sea verano para disfrutar de este rico postre, en cualquier época tenemos helados en el congelador.

Este helado de Nutella, lo vi en el blog Objetivo: Cupcake Perfecto de Alma Obregón, es uno de mis blogs favoritos y además que soy muy fan de ella. Me suelo grabar su programa en Divinity y Paula se sienta conmigo a verlo y ¡se aprende todos los pasos de memoria!

He hecho una pequeña variación de su receta, ella utiliza leche y azúcar y yo he cambiado estos dos ingredientes por leche condensada, he pensado que le podía aportar más cremosidad al helado.

Hacer helado en casa es muy fácil, sólo tenemos que mezclar ingredientes y meter al congelador. Y como para que no cristalice hay que remover de vez en cuando, podemos aprovechar para que los niños nos echen una mano en la cocina y hacer una actividad diferente en las largas tardes de verano…

Por cierto, yo he utilizado Nutella pero lo podéis cambiar por la crema de chocolate que más os guste.

HELADO DE NUTELLA

INGREDIENTES:

300 gr. nata (35% materia grasa)
200 gr. de leche condensada
250 gr. de Nutella

INGREDIENTES HELADO DE NUTELLA

PREPARACIÓN: 

El recipiente que he utilizado para preparar el helado ha sido una terrina de  un helado que había comprado en el súper, así al meterlo al congelador la podía tapar.

Mezclamos la nata con la leche condensada. A continuación añadimos la Nutella y removemos hasta que esté perfectamente integrada, no tenemos que ver ninguna veta blanca, sólo, sólo color chocolate.

Una vez que lo tenemos bien mezclado, metemos el recipiente en el congelador y durante hora y media, cada veinte minutos los sacaremos y removeremos para evitar la formación de cristales. Cuando haya adquirido una textura cremosa ya estará listo.

Ir a por vuestro delantal y esperamos que os guste esta delicia.

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Categoría de Niños, Postres

CONEJO CON OLIVAS

No debemos olvidarnos nunca de la cocina tradicional y típica de cada comunidad o población, que al fin y al cabo, es la base de toda la cocina, por muy moderna que sea ahora.

Y por ello, yo que me declaro un fan incondicional de los platos típicos de cada comunidad, y por tanto del programa Los Fogones Tradicionales que se emite en Canal Cocina, que nos enseña los platos típicos de las pequeñas poblaciones de Aragón, hoy os presento una receta que me pareció muy interesante, buena y fácil.

Una receta que preparó un vecino de Azanuy, un pueblecito de la comarca de la Litera, en la provincia de Huesca, que cocinó en olla de hierro fundido en el fuego de leña, pero que nosotros preparamos en nuestra cocina.

Es la primera vez que cocinaba este plato, y como el resultado me pareció muy interesante he querido enseñárosla, y volver a hacer hincapié en que la cocina tradicional no debemos perderla, sea de la comunidad que sea, pues todas ellas son ricas en recetas tradicionales.

INGREDIENTES:

½ Conejo
1 Bote de olivas verdes sin hueso
1 Cabeza de ajos
½ litro de vino blanco
100 ml. de aceite oliva virgen extra
Tomillo fresco
Sal
Pimienta

Los ingredientes son para medio conejo, en caso de preparar un conejo entero doblaremos la cantidades de aceite y vino blanco.

PREPARACIÓN:

Se pelan los ajos y se fríen enteros o en trozos grandes en el aceite de oliva virgen extra.

Una vez dorados los ajos los reservamos.

Troceamos el medio conejo, y salamos.

En el aceite donde hemos dorado los ajos freímos los trozos de conejo hasta que empiecen a tomar color.

Una vez se haya dorado el conejo lo retiramos del aceite y lo reservamos.

En el aceite restante donde hemos frito el conejo añadimos el vino blanco, subimos el fuego y dejamos que hierva durante un par de minutos para eliminar el alcohol.

A continuación añadimos el conejo, los ajos, y removemos.

Seguidamente se añaden las olivas verdes sin hueso escurridas.

Por último añadimos unas ramitas de tomillo fresco y una pizca de pimienta recién molida al gusto.

Una vez que empiece a hervir se baja el fuego y se deja cociendo durante una media hora de forma que el conejo quedará bien tierno y la salsa se reducirá más o menos a la mitad.

Tradicional y bueno. Animaros, ir a por vuestro delantal y esperamos que os guste.

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Categoría de Carnes, Tradicional

PASTA BRICK CASERA

Aunque habitualmente ya la podemos encontrar en la mayoría de las grandes superficies, como no siempre es así, queremos enseñaros una forma bien fácil de hacer en casa estas deliciosas hojas de masa brick, cada día más utilizadas en multitud de recetas, como es el caso de los saquitos de marisco que preparamos para Navidad.

La pasta brick son unas láminas finas muy similares a la pasta filo, y digo muy similares por no decir iguales, ya que al llamarse de formas diferentes alguna diferencia entre ellas existirá, aunque realmente yo no sabría deciros cuales son, ya que las dos se elaboran con harina, agua, aceite y sal, y las dos se presentan en finísimas láminas.

Yo me decidí a probar un día que me fue imposible encontrarlas en ninguno de los supermercados que frecuentamos, y siguiendo las magníficas explicaciones de Nuria, en su blog, El cuaderno de recetas, me puse manos a la obra, y este fue el magnífico resultado.

Reconozco que es un trabajo algo laborioso, y que aunque no merece mucho la pena prepararlas nosotros mismos, considero que es importante conocer su preparación, para que en caso de no encontrarlas precisamente el día que las necesitéis, podáis continuar con vuestra receta.

INGREDIENTES:

450 gr. de harina blanca
400 ml. de agua
2 Cucharadas de aceite de girasol
Sal

PREPARACIÓN:

En un cuenco añadimos harina, sal y aceite de girasol.

A continuación agregamos el agua a temperatura ambiente y lo batimos manualmente hasta conseguir una masa relativamente líquida y sin grumos. Yo lo he hecho a mano aunque podéis ayudaros con las varillas eléctricas.

Una vez conseguida la masa la dejamos reposar durante al menos media hora

Transcurrida la media hora ya podemos empezar a elaborar las hojas de pasta brick.

Para ello ponemos una olla con agua a hervir, y sobre ella una sartén antiadherente, teniendo en cuenta que la sartén debe ajustar con la olla para evitar que el vapor se salga entre ambas. Como la sartén actúa a modo de tapa, una vez el agua rompa a hervir y coloquemos la sartén sobre la olla deberemos bajar el fuego, pero sin que el agua deje de hervir en ningún momento.

Colocada la sartén sobre la olla, una vez que esta haya cogido calor, ayudados con una brocha de silicona vamos pintando la sartén con la masa preparada.

Tal y como indica Nuria, empezaremos por los bordes de la sartén.

Y terminaremos por el centro, evitando dejar huecos, y pintando siempre en la misma dirección. En caso de que nos quede algún hueco se arregla pintándolo con un poco de la masa.

Con el efecto de cocción del baño maría, veremos que enseguida la masa va cambiando de color, ya que lo que está haciendo es secarse.

Una vez que veamos que la masa se ha secado la despegaremos con cuidado con los dedos, y tirando lentamente la despegaremos por completo de la sartén.

Es posible que la primera no os salga bien, pero comprobareis que es fácil y que enseguida le cogeréis el truco al pintado, secado y despegado de cada una de las láminas.

Una vez despegada la masa la colocamos sobre un paño para que mientras hacemos la siguiente esta primera se enfríe. No coloquéis hojas calientes sobre las frías, dejar que se enfríen una a una y luego apilarlas.

El tamaño dependerá del tamaño de la olla y la sartén que utilicéis, de manera que podéis hacer hojas de diferentes tamaños, dependiendo de vuestras necesidades.

Yo no las he conservado, pero Nuria no indica que una vez frías se conservan bien en bolsa de plástico bien cerrada, tipo las de congelación con cierre zip y que quedan estupendas hasta una semana después, ya que no se pegan unas con otras ni se secan si las mantenemos bien tapadas.

Ahora, depende de vosotros la forma de utilizarla, puede ser a modo de rollitos, paquetes, saquitos o creando finas capas, y el modo de cocinarlas, fritas o al horno, para recetas tanto dulces como saladas.

Os recordamos los saquitos que preparamos para estas navidades, deliciosos.

Listos, y en caso de no encontrar la pasta en vuestro supermercado, animaros, coger vuestro delantal y a la cocina.

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Categoría de Básicos

ENSALADA DE TRIGUEROS, TOMATE Y QUESO PARMESANO

Parece que le cuesta llegar el buen tiempo, así que entre tanto os presentamos una apetitosa y sencilla ensalada templada donde los protagonistas son los espárragos trigueros, que en combinación con el tomate y el queso parmesano, obtenemos una mezcla de sabores espectacular y deliciosa.

INGREDIENTES:

1/2 Manojo de espárragos trigueros
3 Tomates medianos
Queso parmesano en lascas
Aceite de oliva virgen extra
Sal en escamas

PREPARACIÓN:

Lavamos y cortamos los espárragos trigueros en trozos de entre 1 y 1,5 cm.

En una sartén bien caliente echamos un buen chorro de aceite de oliva virgen extra y salteamos los espárragos dejándolos al dente. Bastará con saltearlos durante unos tres o cuatro minutos a fuego fuerte.

Cortamos los tomates en trozos pequeños y los mezclamos en un bol con los espárragos, añadiéndoles el propio aceite de freírlos. Incorporamos un poco de queso parmesano en lascas, añadimos sal en escamas y removemos.

Vertemos todo en el plato de servir la ensalada y añadimos una pizca más de sal en escamas, aceite de oliva virgen extra y unas pocas más lascas de queso parmesano por encima.

Servimos la ensalada antes de que se enfríen los espárragos, que en contraste con el tomate fresco nos ofrece un bocado especial, destacando cada uno de sus sabores.

Fácil y rico, así que ir a por vuestro delantal y esperamos que os guste.

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Categoría de Ensaladas

ATÚN A LA PLANCHA CON AJOBLANCO

Con parte del atún que me sobró cuando preparamos la receta de atún marinado, a continuación os presentamos esta tapa que tan amablemente nos sugirió Alfonso, de Casa Próspero, lugar indispensable que debéis visitar si queréis disfrutar de unas magníficas tapas en Zaragoza, y del cual ya os hablamos cuando os presentamos nuestra primera tapa, la tostada de queso de cabra con jamón crujiente, cebolla caramelizada y mermelada de pimientos asados.

INGREDIENTES:

Atún
Ajoblanco
Uvas
Sal en escamas

PREPARACIÓN:

Cortamos unos bastoncitos de atún de aproximadamente 1 centímetro de grosor y 4 centímetros de longitud, procurando hacerlos los más iguales posibles, y los untamos con aceite de oliva virgen extra.

Ponemos una sartén al fuego y cuando esté bien caliente salteamos los bastoncitos, lo justo para que todas sus caras tomen color, dejando el corazón prácticamente crudo, si nos pasamos se secará demasiado y perderemos todo el encanto.

En un plato extendemos una cucharada de ajoblanco, que prepararemos un poco más espeso que en su forma tradicional cuando se come como plato, le añadimos unas gotas de aceite de oliva virgen extra y colocamos en cruz dos bastones de atún.

Añadimos un poco de sal en escamas y acompañamos con dos uvas peladas y sin hueso.

Es importante servir la tapa recién hecha y no dejar que se enfríe.

Animaros, coger vuestro delantal y de tapas a la cocina.

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Categoría de Tapas

EMPANADAS DE ARROZ CON CARNE DE CERDO Y LANGOSTINO

Os presentamos la primera de las recetas que Christian, nuestro primo chef y gran amante de la cocina, nos enseñó en la cena que nos preparó en Alhama de Aragón.

Tal y como él dice, se podría considerar que estas deliciosas empanadas de hojas de arroz, rellenas de carne de cerdo y langostino, son similares a las empanadas vietnamitas, pero más occidentales y con la opción de cocinarlas en tempura.

INGREDIENTES:

Hojas de arroz
Cebolla tierna entera
Carne picada de cerdo
Colas de langostinos pelados y estirados
Sal
Pimienta
Aceite
Soja de buena calidad

PREPARACIÓN:

En primer lugar picamos finamente la cebolla y la ponemos a pochar a fuego lento con un poco de aceite y una pizca de sal hasta que se dore.

Mientras la cebolla se está pochando aprovechamos y pelamos los langostinos, dejando el cuerpo con la parte final de la cola. Una vez peladas, ayudados con un palillo o con una puntilla, les quitamos la tripa central para evitar esa desagradable sensación de masticar tierra.

Para estirarlos hacerles dos o tres pequeños cortes transversales, muy superficiales, por la parte inferior, la de las patas, darles la vuelta y presionarlos suavemente con los dedos contra la tabla, veréis como sorprendentemente aumenta su longitud.

Una vez que la cebolla está bien pochada añadimos la carne picada de cerdo y la salteamos.

Cuando la carne esté prácticamente cocinada le agregamos, picada muy finamente, la parte más verde del tallo de la cebolla, que solemos desechar siempre pero que aporta mucho sabor, textura y color.

Salpimentamos al gusto y continuamos salteando la carne picada durante un par de minutos. Transcurrido ese tiempo reservamos en un cuenco para que la carne se atempere antes de preparar las empanadas.

Empezamos a preparar las empanadas, os hemos preparado un paso a paso detallado con el que esperamos os quede bien claro el proceso para hacerlas.

En primer lugar lo que hay que hacer es hidratar las hojas de arroz, y para ello es suficiente con sumergirlas en un bol de agua durante un segundo escaso, es decir, tal como la introducimos la sacamos sin dejarla ni un momento en el agua. A continuación la colocamos sobre una superficie plana y la dejamos durante un par de minutos para que el agua surta efecto en la hoja.

Una vez que la hoja se ha hidratado suficientemente colocamos en el centro de ella un puñado de carne picada y a continuación una cola estirada de langostino.

Para formar la empanada el primero de los pasos es plegar la hoja desde la parte inferior hacia la superior, sin llegar a plegarla por la mitad, dejándola más o menos hasta la mitad de la cola.

El segundo es tomar la hoja de una de las esquinas y plegarla sobre la carne, presionándola contra la cola.

Repetimos el paso pero tomando la esquina contraria.

Terminamos escondiendo las puntas de los pliegos bajo la empanada.

Repetimos todos estos pasos hasta agotar la carne y los langostinos y las reservamos untándolas con un poco de aceite para evitar que se peguen entre ellas y al plato. Con el primero dudareis, pero enseguida comprobareis lo sencillo que resulta hacer estas curiosas empanadas.

Añadimos un poco de aceite a una sartén antiadherente y las freímos por ambos lados hasta que se doren.

Para servirlas, acompañarlas de una buena salsa de soja, rebajada con una pizca de agua y aliñada con merkén, condimento picante con algo de sabor ahumado con aspecto de polvo rojo con pequeñas escamas de diferentes tonalidades, tradicional en la cocina mapuche chilena, que ya os presentamos en una entrada anterior. Si no entusiasma demasiado el picante podéis sustituirlo por menta o hierba buena.

Listas para servir. Así que ir a por vuestro delantal y esperamos que os guste.

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Categoría de DELANTAL PARA TRES, Entrantes

ATÚN MARINADO

El sábado al pasar por mi pescadería habitual me fijé en el buen aspecto que tenía el atún, así que no me lo pensé y compré una buena rodaja para preparar esta deliciosa y sencilla receta que ya tenía ganas de presentaros.

Podéis optar porque en la pescadería os quiten las espinas y la piel, y os preparen cuatro buenos trozos de atún, o hacerlo vosotros mismos en casa. Yo he optado porque me quiten la piel y el resto hacerlo yo mismo.

Reconozco que me encanta trabajar en casa con pescados, será porque en mi familia hay desde hace muchos años una pescadería en la que yo paso y he pasado muchos ratos, aprovechando para fijarme con la destreza que limpian y preparan el pescado, aunque muchas veces yo no dispongo de los utensilios más adecuados.

INGREDIENTES:

1 Rodaja de atún
Salsa de soja
Pimentón dulce
Jengibre
2 Ajos
Perejil picado

PREPARACIÓN:

De los trozos cuatro trozos que se obtienen de una rodaja de atún, tomamos dos de ellos y los otros dos los reservamos para otro tipo de preparación.

Cortamos nuestros trozos en porciones de aproximadamente 1 centímetro de grosor y de forma rectangular, procurando hacerlos todos lo más iguales posibles.

Colocamos estas porciones en un bol y les añadimos los dos ajos pelados y machacados con la hoja del cuchillo, una cucharadita de perejil picado, una cucharadita de pimentón, aproximadamente 1 centímetro de jengibre pelado rayado, y un buen chorro de una buena salsa de soja.

Removemos todos los ingredientes para que se mezclen y se empapen bien todos los trozos de atún y los dejamos macerar en la nevera durante por lo menos un par de horas.

Transcurrido ese tiempo añadimos un poco de aceite de girasol y removemos para que todos los trozos impregnen.

Ponemos una sartén al fuego, y cuando esté bien caliente salteamos los trozos de atún por ambas caras. Es importante este paso, determinará el resultado final, y para ello es imprescindible no pasarnos, ya que lo único que conseguiremos será secar el atún. Basta con sellar cada una de las caras dejando el centro prácticamente crudo, tener en cuenta que han estado en maceración durante al menos un par de horas.

Servirlos acompañados por unas verduras en tempura.

Fácil, así que ir a por vuestro delantal y esperamos que os guste.

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Categoría de Pescados y mariscos

LAS RECETAS DE CHRISTIAN GALLARDO

Por fin hemos estrenado Delantal para Tres, y sinceramente, no podíamos aspirar a un mejor estreno.

Nuestro primer invitado en este apartado ha sido nuestro primo Christian Gallardo, gran amante de la cocina y excelente chef que actualmente se encuentra al cargo de la cocina del balneario más importante y emblemático de Alhama de Aragón, el balneario de Termas Pallarés.

Y para más suerte, no se limitó a preparar una sola receta, sino que nos obsequió con tres platos espectaculares y completamente diferentes que a continuación os presentamos brevemente, y que más adelante iremos poniendo poco a poco sus recetas para que sorprendáis a vuestros invitados con estos platos que se salen de lo común.

Qué más podemos decir, que además de cenar estupendamente, lo mejor es que participamos con él en su preparación, aprendiendo muchísimas cosas, y lo más importante, pasamos un rato inmejorable.

Así que antes de describiros cada una de estas delicias, muchas gracias Christian!!!

El primero de los platos que degustamos fueron unas empanadas de hojas de arroz con langostinos y carne picada de cerdo, que nos presentó a la plancha y en tempura. A mí personalmente me gustaron más a la plancha, tal y como aparecen en la foto. Acompañadas en ambos casos de una buena salsa de soja, rebajada con una pizca de agua y aliñada con merkén, condimento picante con algo de sabor ahumado con aspecto de polvo rojo con pequeñas escamas de diferentes tonalidades, tradicional en la cocina mapuche chilena, que ya os presentamos en una entrada anterior. Si no entusiasma demasiado el picante podéis sustituirlo por menta o hierba buena.

Continuamos con el plato más original y sorprendente de toda la cena, unas crestas de gallo con jugo de ternera y nata montada.

Las crestas de gallo se compran confitadas y en conserva, pero claro, no es un producto nada habitual y lo deberéis buscar en tiendas gourmet. Al estar confitadas prácticamente ya estaban cocinadas, tan solo hay que acompañarlas. Primero con un concentrado de jugo de carne que ya trajo preparado, lo puso en una sartén y cuando tomó calor le añadió las crestas confitadas, y tras saltearlas durante el tiempo suficiente para que se calentaran, añadió la nata montada, y sin remover volcó todo el contenido de la sartén en un plato.

Solo os puedo decir que nunca hubiera imaginado un plato igual, pero os aseguro que estaba sorprendentemente bueno.

Por último, otro plato excepcional y delicioso, unos huevos trufados a la minuta con patatas a lo pobre, es decir, trufados en el momento.

Para su preparación, en una cacerola con un par de dedos de aceite puso a pochar la cebolla, el pimiento verde y el pimiento rojo cortados en pequeñas tiras. A continuación añadió las patatas cortadas en trozos y las tuvo removiendo constantemente hasta que tomaron color dorado. Una vez doradas les añadió un buen chorro de vino blanco y las introdujo en el horno a unos 180 grados durante 20 minutos. Una vez asadas al horno, las sirvió en una fuente, les añadió puré de trufa negra y le colocó los huevos fritos. El puré de trufa negra es otro producto que venden ya preparado y que encontraréis en tiendas especializadas.

Para degustarlo, rompió los huevos y los mezcló con las patatas y con el puré de trufas, por ello el nombre de trufados a la minuta. Un plato sencillo de preparar y absolutamente delicioso.

El postre lo pusimos nosotros, algo había que aportar, y Marta preparó una impresionante tarta Guinness, espectacular, os aseguro que no desentonaba con el resto de la cena, y que muy pronto os pondremos la receta en el blog.

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Categoría de DELANTAL PARA TRES

TALLARINES A LA CARBONARA

Os presentamos hoy una de las más típicas y famosas recetas de pasta, unos tallarines con salsa carbonara. Una salsa sencilla y rápida de preparar empleada principalmente en los platos de pasta, generalmente spaghetti o cualquier otra pasta larga, muy tradicional de la cocina italiana.

Dentro de la gran variedad de recetas de la salsa tipo carbonara, esta presenta principalmente dos variantes muy conocidas y populares, fuera de Italia, con huevo o con nata. Digo fuera de Italia porque si queremos ser rigurosos, realmente la carbonara original es la de huevo, ya que eso de echarle nata a la carbonara para los italianos puede ser casi un pecado.

Pero bueno, nosotros esta vez vamos a pecar y os la vamos a preparar con nata, y para purgar nuestro pecado, más adelante os prometemos que haremos la salsa con huevo y os lo contaremos, luego dependerá de vosotros cual es la que más os gusta, al fin y al cabo aquí lo que cuenta es el paladar y el gusto de cada uno.

Para completarlo investigaremos un poco e intentaremos contar el origen de esta salsa tan famosa.

En cuanto a la cantidad de salsa, a nosotros personalmente nos gusta con la justa, no es cuestión de que la pasta nade en salsa, se trata de que se impregne de ella y adquiera todos sus matices.

INGREDIENTES:

300 gr. de tallarines ( 75 gr. por persona )
200 gr. de bacón ahumado
1 Cebolla mediana
100 ml. de nata para guisar
50 gr. de queso parmesano
1 Copita de vino blanco
Perejil picado
Sal
Pimienta
Aceite

PREPARACIÓN:

Empezamos preparando la salsa, la verdadera protagonista del plato, ya que la pasta podéis elegir la que más os apetezca, aunque siempre es recomendable algún tipo de pasta larga, utilizar la que más os guste a cada uno.

Cuando la preparación de la salsa esté más o menos a la mitad, pondremos a cocer la pasta de forma que nos coincida el final de la cocción de esta con la de la salsa, mezclar las dos estando calientes y servir inmediatamente.

En primer lugar picamos la cebolla en trozos bien pequeños, la ponemos a freír con poco aceite y a fuego lento, añadimos sal, y cuando esté bien dorada, le agregamos la copita de vino blanco y lo dejamos un par de minutos al fuego para que el alcohol se evapore.

Mientras la cebolla está dorándose en una sartén, cortamos las lonchas de bacon en trozos pequeños y los ponemos en otra sin ni una gota de aceite para que se tuesten y suelten toda su grasa. Una vez tostados, escurrir toda esta grasa que haya soltado el bacon.

Una vez que la cebolla esté dorada y el bacon tostado es el momento de poner la pasta a cocer siguiendo siempre las instrucciones de tiempos que os marque el envase de la que hayáis elegido. Como lo normal es que oscile entre unos 6 y 10 minutos para dejarla al dente, tenemos tiempo de sobra para terminar la salsa justo en el momento preciso, cuando la pasta se haya cocido.

Para terminar la salsa, una vez escurrida la grasa de los trozos de bacon los añadimos a la sartén de la cebolla.

A continuación agregamos la nata, el queso, y removemos para que este se funda con la nata.

A la hora de hacer la salsa me di cuenta que me faltaba queso parmesano, así que lo completé con un poco de un sobre de queso rallado de la variedad tres quesos que tenía en la nevera.

Fundido el queso se añade el perejil fresco picado y se deja a fuego lento hasta el momento de añadírsela a la pasta.

Una vez cocida la pasta la escurrimos bien pero sin pasarla por el grifo, y la añadimos en un bol.

A continuación, con la pasta aun bien caliente, vertemos sobre ella la salsa carbonara directamente de la sartén y removemos para que esta impregne toda la pasta.

Animaros, coger vuestro delantal y a la cocina.

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Categoría de Pasta

FLAMENQUINES DE POLLO

La receta que hoy os presentamos es muy especial para nosotros, ya que se trata de un plato típico de Córdoba, además del tan conocido Salmorejo Cordobés, que probamos por primera vez en nuestro viaje de novios, durante el cual nos dedicamos a recorrer parte de Andalucía, comunidad que nos tiene totalmente enamorados y que elegimos para disfrutar de un viaje tan especial, en el que la primera parada fue en la provincia de Córdoba, en concreto en Montilla.

Como ahora en mayo cumpliremos nuestro décimo aniversario de boda y además estamos en plena Feria de Abril, hemos pensado que es el momento perfecto para presentaros este típico plato que tan buenos recuerdos nos trae.

Antes, hemos investigado y os queremos explicar un poco la historia de esta preparación, bastante moderna por cierto, y que aunque ahora típico de la provincia de Córdoba, tiene sus orígenes en Andújar (Jaén), en concreto en un bar de carretera nacional N-IV o carretera de Andalucía, el bar de Manuel Gavilán Mena o “Manolo”, creador de la receta en el año 1.939.

Para la elaboración original, consistente en trozos de jamón serrano enrollados en lomo de cerdo, rebozados en pan rallado y posteriormente fritos, los filetes de lomo de cerdo se dejaban macerar en vino blanco seco, fino, durante al menos una hora.

En cuanto al nombre, hemos encontrado que por un lado algunos dicen que se debe al color rubio que toman por el rebozado al freírlos, que recuerdan a los flamencos que llegaron acompañando a Carlos V, y por otro, otros que lo achacan a lo largos que pueden llegar a ser, ya que flamenquín es una expresión precisamente utilizada en Andalucía para denominar algo largo y espigado, como es el caso.

Nosotros hemos variado un poco la receta original y los hemos preparado con pollo y sin macerar en vino, pensando en nuestras hijas, consiguiendo un resultado que seguro os gustará. Probar la que más os apetezca, los pasos a seguir son los mismos.

Para su degustación, basta con acompañarlo con una patatas fritas de bolsa o caseras, mahonesa con un poco de salsa picante al gusto, o con la ensalada que más os guste.

INGREDIENTES:

2 Filetes finos de la pechuga del pollo
2 Lonchas de jamón serrano
Leche
Harina
Pan rallado
1 Huevo
Sal
Pimienta
Aceite

PREPARACIÓN:

Empezamos cortando finos filetes de la pechuga, los cubrimos con un poco de papel de hornear y les pasamos suavemente el rodillo para estirarlos un poco. No los presionéis demasiado porque la carne del pollo, cortada tan fina, no tiene mucha consistencia y se os quedará tan fina que se os romperá al manipularla.

A continuación colocamos los filetes levemente estirados en un recipiente, los cubrimos con leche y los dejamos macerar durante un par de horas para que se queden más tiernos y jugosos. Este paso es opcional, podéis saltarlo, pero yo siempre pongo el pollo a macerar con leche cuando luego se lo voy a dar a mis hijas.

Secamos los filetes de pollo con un papel de cocina, los estiramos sobre una superficie lisa y les colocamos a cada uno dos lonchas finas de jamón serrano. En casa siempre consumimos jamón de Teruel, que nada tiene que envidiar al resto de jamones que se producen en España. Salpimentar al gusto los filetes de pollo antes de colocar el jamón, pero tener cuidado, el jamón cocinado suele aumentar su punto salado, así que os recomendamos ser más bien escasos con la sal.

Una vez colocadas las lonchas de jamón sobre las pechugas las enrollamos formando un rulo.

Formados los rulos los preparamos para freírlos pasándolos en primer lugar por harina.

A continuación por huevo batido.

Y finalmente por pan rallado.

Este es el resultado antes de freírlos en la sartén o en la freidora.

Ponemos abundante aceite de oliva en una sartén y cuando esté bien caliente echamos con cuidado los flamenquines y bajamos el fuego para que se doren por fuera pero a la vez s cocinen por dentro.

 

Ir a por vuestro delantal, esperamos que os guste, a nosotros nos encanta.

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Categoría de Carnes, Niños, Tradicional

MEDALLONES DE SOLOMILLO DE CERDO CON BACON AHUMADO Y REDUCCIÓN DE PX

La propuesta de hoy está dedicada especialmente para los amantes de la carne. Como veis no son más que unos medallones de solomillo de cerdo envueltos con bacón ahumado, sencillísimos de hacer y rápidos de preparar, y lo más importante, deliciosos.

INGREDIENTES:

Solomillo de cerdo
Bacón ahumado
Aceite de oliva virgen extra
Sal en escamas
Pimienta
Reducción de Pedro Ximénez

PREPARACIÓN:

Lo primero que hacemos es coger el trozo de solomillo entero y ayudados de un cuchillo bien afilado le quitamos la poca grasa y los nervios que pueda tener para dejarlo lo más limpio posible.

Cortamos medallones de aproximadamente 1 cm. de grosor y les enrollamos dos lonchas de bacón ahumado cortadas longitudinalmente por la mitad.

Completada la vuelta con la loncha de bacón le clavamos un palillo para mantenerla unida al medallón de solomillo.

Calentamos una sartén, untamos con un poco de aceite de oliva virgen ambas caras del solomillo, y los hacemos a la plancha.

Una vez que los retiremos de la sartén les añadimos sal en escamas, un poco de pimienta recién molida y unas gotas de reducción de PX que le aportan un contraste dulce de lo más agradable.

Animaros, coger vuestro delantal y de tapas a la cocina.

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Categoría de Tapas

PIZZA INFANTIL DE SALCHICHAS DE FRANKFURT

Hoy os presentamos una receta de lo más especial, y no por su dificultad o por su exquisitez, sino porque esta receta está hecha en familia, siendo nuestras hijas las principales protagonistas de la misma, consiguiendo pasar un rato inigualable todos juntos e introduciéndoles poco a poco en el mundo de la cocina casera.

Como además de pasar un buen rato, se trata de que aprendan cosas nuevas jugando, a Paula le encanta además de cocinar con nosotros apuntarse las recetas en una libreta, así que animarles a que se vayan preparando su pequeño libro de recetas caseras.

INGREDIENTES:

300 gr. de harina de fuerza
200 ml. de agua tibia
1 sobre de levadura de panadería
½ cucharadita de sal
1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
Tomate frito
Salchichas de Frankfurt
Lonchas de jamón de york
Mozzarella

PREPARACIÓN:

Lo primero de todo y más importante es enseñarles que antes de ponerse a cocinar es imprescindible que todos nos lavemos bien las manos, que en la elaboración de este plato es lo que más vamos a emplear.

Podéis optar por comprar la masa ya preparada o animaros y hacer vuestra propia masa casera, tal y como ya os enseñamos en una entrada anterior.

Como lo que queríamos era pasar un rato agradable con nuestras hijas hemos decidido hacerla nosotros mismos. Os mostramos brevemente los pasos.

En primer dejarles que pesen y añadan dentro de un bol grande la harina, la levadura y la sal, y que remuevan hasta que todos los ingredientes se mezclen.

Que hagan un pequeño agujero en el centro y que añadan con cuidado el agua tibia y el aceite de oliva virgen extra.

Ayudados primero con un tenedor que remuevan la mezcla hasta que esta empiece a coger consistencia y dejar que luego la amasen con las manos, se les empezará a quedar pegada en las manos, así que aquí será necesario que les ayudéis a seguir amasando hasta conseguir que la masa se despegue de las paredes y no se les enganche en las manos.

Ahora toca amasar la mezcla para conseguir una masa bien elástica que nos permita más adelante estirarla con el rodillo hasta obtener la forma y el grosor de la pizza que queramos sin que se rompa en el intento.

Este paso hacerlo vosotros, es un poco costoso, pero dejar que los niños la toquen, la manoseen, y lo que más les ha gustado a las nuestras, que la golpeen a su gusto, es importante que se vayan familiarizando al tacto de los alimentos que cocinen.

Terminada la masa que la coloquen en un recipiente amplio, con un poco de aceite para que no se pegue, y que la dejen fermentar en un sitio cálido durante una media hora. Veréis su cara de sorpresa cuando pasado este tiempo descubran que el tamaño ha aumentado considerablemente hasta casi el doble.

Esta pausa es ideal para dejarles descansar, jugar a otra cosa o que hagan lo que les apetezca, así evitamos que se les pueda hacer pesado. Los niños por regla general suelen cansarse enseguida de todo y no conviene que se aburran, han de terminar la receta con ganas de hacer otra otro día.

Retomamos la preparación de la pizza cortando un trozo de la masa, la colocamos en una superficie espolvoreada con harina y la estiramos con el rodillo hasta conseguir el espesor que más les guste. Este paso, dependiendo de la edad de vuestros pequeños chefs, lo mejor es que lo hagáis vosotros.

Dejar que sean ahora ellos los encargados de colocar todos los ingredientes en la masa, es lo que más les va a gustar, es como si estuvieran haciendo un puzle.

En primer lugar, con la ayuda de una cuchara que extiendan el tomate frito por la masa y a continuación que coloquen los trozos de las salchichas de Frankfurt que más les gusten.

Que terminen la pizza repartiendo pequeños trozos de jamón de york y la mozzarella, y ya está lista.

Meterla al horno a temperatura alta, entre 250 y 290 grados durante unos 10 minutos, esto ya dependerá del grosor de la pizza, o hasta que veáis que ya está tostada.

Animaros vosotros y vuestros hijos, coger vuestros delantales y a la cocina.

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Categoría de Niños, Pizzas

CREMA PASTELERA SUPER RÁPIDA

¡Me encanta la crema pastelera! y por todos es sabido que en repostería son muchas las recetas que cuentan entre sus ingredientes con ella. Supongo que no seré la única que muchas veces deja recetas sin hacer por la pereza de preparar esta crema. Pero a partir de hoy esto va a cambiar, gracias a Tino Helguera (Artesano y Maestro Chocolatero) he aprendido como hacerla en cinco minutos.

CREMA PASTELERA RAPIDA

INGREDIENTES:

500 gr. de leche entera
125 gr. de azúcar
75 gr. de Maizena
3 yemas de huevo
75 gr. de mantequilla
1 vaina de vainilla

PREPARACIÓN:

En un bol que sea apto para microondas echamos la Maizena y el azúcar, lo mezclamos muy bien para que no se formen grumos.

Añadimos las yemas y batimos hasta conseguir una mezcla homogénea.

A continuación vamos agregando la leche muy poquito a poco.

Ahora cogemos la vaina de vainilla, y la abrimos haciendo un corte longitudinal llevando mucho cuidado ya que sólo queremos cortar un lado, el lado que tenemos apoyado sobre la tabla o cualquier otra superficie tiene que quedar entero. Con la punta del cuchillo por la parte que no corta la arrastramos de arriba abajo para extraer las semillas. Una vez realizada esta “sencilla” operación echamos las semillas al bol y mezclamos.

Sólo nos queda echar la mantequilla a temperatura ambiente cortada a cuadritos e introducir en el microondas, a 800 w. de potencia durante tres minutos, que es el tiempo que necesita la crema para cocinarse. Cuando haya pasado un minuto y medio, la sacamos, la removemos con la varilla, y la volvemos a meter al microondas el tiempo restante.

Como ya sabéis que cada microondas es un mundo, este tiempo puede variar. Así que si pasados los tres minutos indicados la crema no ha cuajado, le volvemos a dar con la varilla y la introducimos de nuevo en el microondas.

Ir a por vuestro delantal y esperamos que os guste.

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Categoría de Repostería casera

TOSTADA DE QUESO DE CABRA Y JAMÓN CRUJIENTE

Queremos empezar nuestra andadura en el mundo de las tapas con esta apetitosa tostada, muy similar a una deliciosa tapa que podéis degustar a diario en CASA PRÓSPERO, uno de esos pequeños rincones que debéis conocer donde nos ofrecen un gran surtido de tapas y raciones elaboradas que le dan la personalidad a la casa, además de disfrutar en un ambiente muy agradable y familiar de los mejores platos de temporada para cada estación del año. Un lujo para el paladar y un trato excelente el que os brindarán tanto Alfonso y Conchi como el resto del personal.

Pero como no se trata de copiar, aunque nos hemos permitido la licencia de tomar la idea principal y aplicarle una pequeña variación, aquí os presentamos la nuestra, la original, con berenjena y confitura de tomate no dudéis en ir a probarla vosotros mismos, os aseguramos que repetiréis, esta y otras más.

INGREDIENTES:

Tostadas de pan
Mermelada de pimientos asados
Jamón serrano
Queso de cabra
Cebolla caramelizada

PREPARACIÓN:

Empezamos preparando la cebolla caramelizada, y para ello cortamos la cebolla en trozos pequeños, como daditos, y la freímos hasta que se dore. Una vez dorada, con la ayuda de un colador o en un papel de cocina, escurrimos el exceso de aceite, la colocamos de nuevo en la sartén sin nada de aceite y le añadimos un par de cucharaditas de azúcar para que se caramelice. Bastarán un par o tres de minutos a fuego medio.

Pasamos las lonchas de jamón serrano por la sartén hasta que queden crujientes.

Tostamos un poco las rebanadas de pan, sin que lleguen a tomar color, solo nos interesa que el pan adquiera un poco más de consistencia.

Rebozamos el trozo de queso de cabra en harina y lo pasamos por la sartén por sus dos lados, solo para que se forme una pequeña costra en cada lado y adquiera un poco de calor y una textura más suave.

Para montar la tostada untamos con la mermelada de pimientos asados en el pan.

Colocamos unas lonchas de jamón serrano crujientes.

Hacemos un rectángulo con el queso de cabra y los colocamos sobre el jamón.

Terminamos espolvoreando sobre el queso la cebolla caramelizada.

Animaros, coger vuestro delantal y de tapas a la cocina.

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Categoría de ESPECIAL RECETAS DE NAVIDAD, Tapas

TORRIJAS

La verdad es que es una pena que este postre tan tradicional, sencillo y rico, sea otro de esos típicos dulces que tan solo se degustan en una época determinada del año. Así que como estamos llegando a esa época, la Semana Santa, no queremos desaprovechar la ocasión para publicar la receta para que todos os animéis a hacerla, son una delicia.

Se pueden encontrar infinidad de recetas para elaborar distintas variedades de torrijas, dependiendo del tipo de pan que utilicemos, del líquido que empleemos para bañarlo y de su acabado. Nosotros os presentamos la receta tradicional, que se basa en mojar una rebanada de pan en leche, rebozarla en huevo batido y freírla en aceite. Y tres maneras de degustarlas, todas ellas riquísimas, rebozadas con azúcar y canela, cubiertas de chocolate y remojadas con un suave almíbar.

No queremos empezar con esta receta sin antes dedicársela a una persona que desgraciadamente ya no se encuentra entre nosotros, a la que queríamos mucho y la que nos convirtió en unos adictos a sus torrijas, especialmente a Marta. No había una Semana Santa en Alhama en la que no degustásemos más de una de sus riquísimas torrijas.

INGREDIENTES:

1 Barra de pan
1 Litro de leche
Piel de limón
2 Ramas de canela
100 gr. de azúcar
2 Huevos
Aceite

PREPARACIÓN:

En primer lugar ponemos a cocer el litro de leche con el azúcar, las dos ramitas de canela y la piel del limón durante unos 10 minutos para que de esta forma la leche adquiera un agradable sabor a limón y canela. Una vez rompa a hervir bajar el fuego e ir removiendo de vez en cuando para que la leche no se nos pegue en el fondo de la cacerola y se queme.

Una vez transcurridos los 10 minutos vertemos la leche en una fuente plana donde remojaremos las rebanadas de pan y dejamos que se enfríe. Hay que tener en cuenta que si remojamos las rebanadas en leche caliente lo que conseguiremos es que se nos rompan con más facilidad.

Mientras se enfría la leche aprovechamos para ir cortando la barra de pan en rodajas de aproximadamente 1 centímetro de grosor. Nosotros hemos escogido una barra normal, aunque se pueden hacer con pan de molde o con pan especial para torrijas que durante esta época del año podemos encontrar en muchas panaderías.

Una vez que la leche se haya enfriado ponemos las rodajas de pan en la fuente hasta que se empapen por completo. No tengáis prisa en este paso, es necesario que la leche empape por completo la rebanada, llegando hasta el centro de la miga, ya que lo contrario se pueden quedar secas.

Mientras las rebanadas se empapan ponemos una sartén con aceite para que vaya tomando temperatura y en un bol adecuado donde quepan nuestras rebanadas batimos los dos huevos.

Aunque hay partidarios de freír las torrijas en aceite de oliva, yo considero que es suficiente utilizar aceite de girasol, mucho más neutro y económico.

Una vez que las rebanadas se hayan empapado bien de la leche las rebozamos en huevo.

Cuando el aceite esté bien caliente añade las torrijas, no más de las que quepan en la sartén sin que se apretujen, y déjalas hasta que se doren, dales la vuelta y dóralas por la otra cara. Una vez que hayan dorado por ambas caras las retiramos y las colocamos sobre un papel absorbente para escurrir el exceso de aceite.

Mientras freímos vamos unas aprovechamos para ir remojando otras, y repetimos el proceso hasta que tengamos todas.

Con las torrijas ya fritas solo nos queda decidir como las queremos degustar. Os proponemos tres opciones, aunque aquí ya entra la imaginación y el gusto de cada uno.

En primer lugar tenemos el acabado más típico y tradicional, y que consistente en pasar cada una de las torrijas por azúcar y canela.

En segundo lugar podemos optar por preparar un almíbar ligero, que se consigue fácilmente cociendo durante 10 minutos a fuego medio alto la misma cantidad de azúcar que de agua. Una vez se haya enfriado bañamos cada una de las torrijas en este almíbar.

En tercer lugar, dedicado a los pequeños de la casa, fundir en el microondas 200 gramos de chocolate negro con 50 gramos de mantequilla y 50 gramos de agua, remover hasta obtener una mezcla homogénea y bañar en ella la mitad de cada una de las torrijas. Dejar enfriar sobre un papel de horno hasta que el chocolate se enfríe.

¿Apetitosas no? Pues no lo dudéis, ir a por vuestro delantal y esperamos que os guste.

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Categoría de Repostería casera

LENTEJAS CON CARNE

Hoy os presentamos un apetitoso plato de legumbres, tan sanas y nutritivas, gracias a su aporte de minerales, especialmente hierro, vitaminas, fibra y proteínas, y que hasta el momento, en nuestra corta andadura, aun no han sido protagonistas de ninguno de los platos que os hemos ido presentando.

Debemos recordar que es aconsejable para una alimentación sana y equilibrada el consumo de algún tipo de legumbre por lo menos una vez a la semana, así que empezaremos proponiéndoos estas apetitosas y ligeras lentejas con carne, acompañadas con un poco de chorizo ahumado, y dejando esta vez de lado otros típicos compañeros de las lentejas como pueden ser la morcilla y el tocino para otra ocasión.

Para su elaboración hemos optado por utilizar una variedad de lenteja denominada Pardina, lenteja que siempre ha sido considerada como la lenteja de mejor calidad de España ya que se cuece bien y posee un rico sabor y buena textura. Es conocida además por su fina piel que apenas se rompe al cocerla y por su alto contenido de almidón, que nos permite crear platos sabrosos, de textura rica y cremosa.

Aunque la lenteja es la única legumbre que no requiere tenerla previamente a remojo, y si aun así las ponemos conseguimos reducir de forma considerable su tiempo de cocción, nosotros hemos optado por hacer el plato con lentejas de bote.

Tras probar un gran número de tipos y marcas, descubrimos, no hace mucho tiempo, estos pequeños botes de lenteja Pardina de Tierra de Campos que comercializa Mercadona con su propia marca Hacendado, y que siempre nos han dado un fantástico resultado. Se trata de una selección especial cultivada en Tierra de Campos, comarca que se extiende entre las provincias de Valladolid, León, Palencia y Zamora, y que además cuenta con el sello del Consejo Regulador de Indicación Geográfica Protegida.

La elección de la clase de lentejas, así como de su forma de adquirirlas, crudas o de bote, o como cocerlas, en olla exprés o convencional, depende de vosotros, lo único que deberéis respetar siempre son los tiempos de cocción para cada uno de los casos, ya que unas lentejas duras resultan de lo más desagradable.

INGREDIENTES:

½ kg. de lenteja Pardina de bote
½ kg. de carne de ternera para guisar
1 Chorizo ahumado
1 Cebolla mediana
2 Zanahorias
1 Cabeza de ajos
1 Cucharadita de carne de pimiento choricero de bote
2 hojas de laurel
1 Cucharadita de cominos
Aceite
Pimentón dulce o picante
Pimienta recién molida
Sal

PREPARACIÓN:

En primer lugar salpimentamos al gusto los trozos de carne de ternera de guisar y los sellamos en una sartén a fuego fuerte con aceite de oliva virgen extra para que no pierdan sus jugos interiores, pero sin llegar a cocinarlos hasta su interior.

Una vez tengamos los trozos de carne marcados y sellados por todas sus caras los retiramos de la sartén y los reservamos en un  bol.

En la misma cacerola donde hemos sellado la carne, añadimos un poco más aceite de oliva y los ajos, y una vez que se hayan dorado un poco añadimos la cebolla bien picada, dejamos que se poche junto a los ajos durante un par de minutos y a continuación añadimos las zanahorias que hemos cortado en finas rodajas. Cuando la cebolla y la zanahoria se hayan pochado añadimos una cucharadita de carne de pimiento choricero de bote.

Removemos bien y añadimos el chorizo, a nosotros nos gusta que sea ahumado, cortado en pequeños trozos, y dejamos que se fría durante unos cinco minutos, le aportará al plato un poco más de intensidad, ya que como ya os hemos dicho esta vez prescindimos de la morcilla y del tocino.

Una vez frito el chorizo incorporamos de nuevo los trozos de carne que tenemos reservados, añadimos una cucharadita de pimentón, depende de vosotros si lo preferís dulce o picante, pero indispensable que sea de buena calidad, y lo removemos todo para que el pimentón se mezcle con todos los demás ingredientes.

Añadimos las lentejas de bote.

Cubrimos con agua y añadimos dos hojas de laurel y una cucharadita de cominos. Al añadirle los cominos, además de aportarle un agradable sabor al plato, se dice que ayuda a que las lentejas sean más digestivas y luego no repita.

Subimos el fuego hasta que empiece a hervir, tapamos la cacerola y lo dejamos cocer a fuego medio durante 20 minutos para que la carne se no termine de guisar y nos quede bien tierna.

Ir a por vuestro delantal y esperamos que os guste.

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Categoría de Primeros platos

BROWNIES DE OREO

En casa somos muy fans de Canal Cocina, lo vemos a todas horas, de hecho, mientras yo estoy escribiendo esta receta Nando lo está viendo. Y es aquí, donde he conocido a Lorraine Pascale, una ex modelo y cocinera británica, que se ha convertido en mi cocinera favorita, me encantan todas las recetas que prepara ¡las haría todas! son sencillas y deliciosas.

Así que como dice el refranero “Para muestra un botón”, hoy os traigo la primera receta que he preparado de Lorraine, son unos brownies de galletas Oreo. Yo siempre había preparado la receta típica del brownie, la de con nueces, pero he de deciros que esta me ha sorprendido gratamente ¡están buenísimos! y además ese toque crujiente que la da la galleta lo convierte en uno de los brownies más maravillosos que he probado.

BROWNIE DE LORRAINE PASCALE

INGREDIENTES: 

160 gr. de mantequilla
200 gr. de chocolate negro 70% de cacao
3 huevos
2 yemas
1 vaina de vainilla
165 gr. azúcar moreno
80 gr. de harina
40 gr. de cacao en polvo
1 pizca de sal
100 gr. de galletas Oreo
Azúcar glass para decorar

BROWNIE DE OREO. INGREDIENTES

PREPARACIÓN:

Troceamos el chocolate y en un bol lo fundimos en el microondas, añadimos la mantequilla y removemos hasta que se disuelva bien y reservamos.

BROWNIE DE OREO. DERRETIMOS EL CHOCOLATE Y LA MANTEQUILLA

Abrimos la vaina de vainilla por la mitad y con la punta del cuchillo sacamos las semillas y también reservamos.

BROWNIE DE OREO. EXTRAEMOS LAS SEMILLAS

En otro bol echamos los huevos, las yemas y  las semillas de la vainilla. Batimos los huevos con las semillas hasta conseguir una espuma. Cómo no vamos a usar levadura, lo tenemos que batir muchísimo para incorporar mucho aire a la mezcla.

BROWNIE DE OREO. BATIMOS LOS HUEVOS

Seguidamente añadimos el azúcar en dos veces para no deshacer la espuma y volvemos batir.

BROWNIE DE OREO. AGREGAMOS EL AZUCAR MORENO

A continuación, añadimos el chocolate por el borde del bol y mezclamos con mucha suavidad.

BROWNIE DE OREO. VERTEMOS EL CHOCOLATE

Incorporamos la harina y el cacao, mezclamos con cuidado para no eliminar el aire que tiene nuestra masa. Echamos también la pizca de sal para que realce los sabores.

BROWNIE DE OREO. AGREGAMOS PRIMEO HARINA Y LUEGO CACAO

Finalmente echamos la mitad de las galletas Oreo en trocitos y lo volvemos a mezclar.

Ponemos la mezcla en un molde rectangular, en el que previamente hemos colocado un papel de hornear, y colocamos el resto de las galletas.

BROWNIE DE OREO. VERTEMOS LA MASA EN UN MOLDE Y COLOCAMOS LAS OREO PARTIDAS

Lo introducimos en el horno precalentado a 180 grados y lo horneamos a la misma temperatura durante 25 minutos. El centro tiene que quedar ligeramente pegajoso.

Transcurrido este tiempo, lo dejamos enfriar en el molde. Cuando esté frío, lo sacamos, lo cortamos en cuadraditos y lo espolvoreamos con un poco de azúcar glass.

BROWNIE DE OREO. HORNEAMOS DURANTE 20 O 25 MINUTOS

¿A qué es apetecible? Ir a por vuestro delantal y ¡¡esperamos que os guste!!

 

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Categoría de Repostería casera

ALITAS DE POLLO A LA NARANJA

Hace unos tres años, en mi oficina, estuvo haciendo unas prácticas un chico mexicano. Termino sus estudios y tuvo que volver a México. El último día que estuvo con nosotros, para celebrar la despedida, nos preparo comida de su país, entre los platos con los que nos deleitó estaban estas alitas a la naranja que a todos nos impresionaron, no quedó ni una, ¡estaban buenísimas! ¡para chuparse los dedos! además literal, porque como la fiestecilla fue en la oficina, la vajilla era escasa.

Yo le pedí la receta y la apunté en post it que todavía conservo guardado en mi cuaderno de recetas. Así que hoy en su honor, “Licenciado”, hemos preparado este plato.

ALITAS MEXICANAS

INGREDIENTES:

1 kg. de alitas de pollo
3 Naranjas de zumo
2 Cucharadas soperas de Jugo MAGGI
Perejil
Sal gorda
1 Cucharada de Maizena

ALITAS A LA NARANJA. INGREDIENTES

PREPARACIÓN:

Lavamos y desplumamos las alitas, las cortamos en mitades y desechamos la parte de la punta. Las colocamos en una fuente apta para horno, asegurándonos de que caben todas en una sola capa.

 

A continuación exprimimos las naranjas y al zumo obtenido le añadimos dos cucharadas soperas de Jugo Maggi. El Jugo Maggi, es un sazonador que realza el sabor de los alimentos.

ALITAS A LA NARANJA. MEZCLAR EL ZUMO CON EL MAGGI

Lo mezclamos bien y lo echamos por encima de las alitas, seguidamente las espolvoreamos con perejil picado. Se puede utilizar tanto perejil seco como perejil fresco, eso ya depende de cada uno y de lo que en ese momento tenga en casa.

ALITAS A LA NARANJA. ARREGLAR LAS ALITAS CON ZUMO, PEREJIL Y SAL

En el horno precalentado a 220 grados, introducimos la fuente con las alitas y a la misma temperatura las asamos durante 30 minutos, pasado este tiempo les damos la vuelta y las dejamos durante 30 minutos más. Transcurrido este tiempo sacamos la fuente del horno, las alitas las colocamos en una bandeja o plato para servir y las sazonamos con sal gorda.

El jugo que ha quedado después del asado, lo pasamos a una sartén y con una cucharada de maicena lo espesamos. Lo echamos en un bol y listo para acompañar a las alitas.

Ir a por vuestro delantal y esperamos que os guste.

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Categoría de Carnes

PROVOLETA

Cuando vi esta receta en el blog Kanela y Limón fue un amor a primera vista, en cuanto la vi dije, esto lo tengo que hacer yo. Así que me fui al super  y compre el queso provolone y esa misma noche lo preparé para la cena. ¡Madre mía, qué bueno!, que explosión de sabores, el queso fundido, el tomate, las hierbas…..

Si te gusta el queso no puedes perderte esta receta y te lo aseguro, repetirás.

Y además…. es muy, muy fácil de preparar.

PROVOLETA

INGREDIENTES: 

5 cucharadas de tomate frito casero picante
Queso provolone
Aceite de oliva virgen extra
Pimienta
Hierbas aromáticas, yo he utilizado hierbas provenzales y orégano 

PREPARACIÓN:

En un recipiente redondo apto para horno echamos 5 cucharadas de tomate frito. Yo  he utilizado tomate frito casero picante (cuando echamos el tomate en conserva siempre nos gusta hacer versiones), el picante le ha dado un toque muy especial, pero se puede utilizar también sin picante e incluso con tomate frito comprado.

Colocamos encima la rodaja de queso provolone y le echamos un chorrito de aceite de oliva.

A  continuación espolvoreamos con pimienta y con las hierbas aromáticas.

Lo introducimos en el horno precalentado a 200 grados y lo dejamos a la misma temperatura durante 15 minutos.

Serviremos de inmediato, y aunque no os podáis resistir, esperar unos minutos, porque el queso estará muy, pero que muy caliente. Es ideal como aperitivo o para compartir en la cena.

Ir a por vuestro delantal y esperamos que os guste.

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Categoría de Aperitivos, Entrantes

ALBONDIGAS CON TOMATE

Las albóndigas son un plato algo laborioso de preparar, pero que eso no os desanime, si os decidís, hacer una buena cantidad, las podéis congelar y es un plato perfecto para sacaros de algún apuro alguno de esos días en que el tiempo se os come.

Esta es mi receta básica, luego cada uno la puede adaptar como más le apetezca, ya que este es uno de esos platos que en cada casa se hace de una forma diferente, y os lo confieso, me encantan, así que admito todo tipo de sugerencias que me podáis hacer.

INGREDIENTES:

1 kg. de carne picada
1 Trozo de pan
Leche
Perejil
Ajo
1 Huevo
Sal
1 Cebolla
Harina
Tomate frito
Aceite
Agua

PREPARACIÓN:

En el mismo bol donde vamos a preparar la mezcla de la carne picada con el resto de ingredientes ponemos el pan cortado en trozos pequeños y lo remojamos bien con leche. La cantidad de pan depende de vosotros, yo suelo echar un trozo bastante grande ya que el pan remojado con la leche ayuda a que las albóndigas queden más tiernas, especialmente cuando se las preparo para mis hijas.

Una vez el pan esté bien remojado lo chafamos con un tenedor y escurrimos el exceso de leche, se trata de tener una miga bien húmeda pero que no chorree.

Sobre la pasta de pan remojado agregamos la carne picada y lo mezcláis hasta que quede bien homogéneo.

Para la carne picada elegir la que más os guste, yo las suelo hacer con mitad cerdo y mitad ternera, aunque mi abuela prepara las que para mí son las mejores albóndigas del mundo y lo hace con cordero y panceta.

Una vez mezclada la carne con el pan sazonamos, añadimos dos ajos bien picados y un poco de perejil, un huevo sin batir y volvemos a remover para que todos los ingredientes se mezclen bien.

Yo cuando preparo estas albóndigas para mis hijas no les añado ni ajo ni perejil, de esta manera quedan más suaves y se las comen mucho mejor.

Dejamos que la mezcla repose durante una media hora en la nevera y nos disponemos a mancharnos.

Para ello vamos haciendo bolas con la carne, el tamaño depende de vosotros, como más os gusten luego a la hora de comer. Yo el día que dispongo de más tiempo las hago pequeñas, vamos que te las puedes comer de un bocado, pero de lo contrario las hago del tamaño normal.

Una vez que hemos hecho todas las albóndigas las freímos en la propia cacerola donde luego las coceremos con el tomate.

A medida que se van friendo las vamos retirando del aceite y las reservamos.

En la misma cacerola, y con el mismo aceite de freír las albóndigas, pochamos una cebolla bien picada, y cuando esté, escurrimos el aceite, añadimos una cucharada de harina y removemos hasta que la harina se cocine un poco, como si fuésemos a preparar una bechamel, de esta forma conseguiremos una salsa más espesa.

Una vez que la harina se haya cocinado añadimos como medio vaso de agua para disolver bien la harina y echamos las albóndigas reservadas.

Por último añadimos el tomate frito y dejamos que cuezan las albóndigas a fuego medio durante una media hora.

Ir a por vuestro delantal y esperamos que os guste.

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Categoría de Carnes, Niños

BORRAJA CON ALMEJAS

Simplemente delicioso.

Parece mentira que con una verdura como esta, tan apreciada en Aragón y tan desconocida fuera, se pueda obtener un plato tan sorprendente como el que os presentamos.

Ya sabemos que no hemos inventado nada, pero hasta ahora siempre habíamos comido la borraja de la forma más habitual, cocida con patata, sin probar nuevas cosas, y ha sido gracias a esta aventura del blog que nos invita a experimentar con nuevos platos, que no hemos decidido. Así que como el resultado ha sido buenísimo y la complicación mínima, aquí os lo presentamos, especialmente para todos aquellos para los que la borraja no es tan conocida como para los que vivimos en Aragón.

INGREDIENTES ( para 4 personas ):                                            

1 kg. de borrajas
½ kg. de almejas
1 Cebolla mediana
2 Dientes de ajo
1 Cucharadita de harina
1 Copita de coñac
Perejil
Aceite
Sal
Agua o caldo de pescado

PREPARACIÓN:

Resumiendo os podemos decir que este plato no es más que unas almejas al estilo marinera a las cuales añadimos la borraja, consiguiendo con ello una mezcla suave y exquisita.

Dicho esto nos ponemos manos a la obra, y para ello podemos empezar tanto preparando las almejas como cociendo la borraja, es indiferente, ambas se preparan por separado para en el último momento mezclarlas.

Nosotros hemos empezado con las almejas, que una media hora antes las hemos puesto en agua fría con abundante sal para que nos suelten la tierra que puedan tener. Cuando las pongáis en agua, si pasados unos minutos alguna flota, desecharla, seguramente estará vacía, muerta, o lo que es peor, llena de tierra. Una solo almeja en mal estado o llena de tierra nos puede arruinar el plato hasta el punto de tener que tirar todo, así que no merece la pena arriesgarse.

En una sartén bien caliente con un poco de aceite freímos los ajos cortados en láminas hasta que empiecen a dorarse. A continuación añadimos la cebolla bien picada, sazonamos, y dejamos a fuego medio hasta que esté bien pochada.

Una vez pochada la cebolla le añadimos la cucharadita de harina, y pasados un par de minutos, cuando se haya tostado un poco, le incorporamos la copa de coñac, removemos otro minuto para que el alcohol se evapore, subimos el fuego y echamos las almejas con un poco de agua, o mejor, un poco de caldo de pescado que tengamos preparado, añadimos un poco de perejil, y tapamos la olla hasta que se abran. Aquellas almejas que se queden sin abrir retirarlas.

Ya tenemos la base de nuestro plato, ahora debemos preparar la borraja, y este, aunque pueda parecer el paso más sencillo, es el más importante para que nuestro plato sorprenda a vuestros comensales.

De la borraja solo aprovecharemos los tallos. Aquellos que estáis familiarizados con esta verdura os puede parecer evidente, pero no para los que la borraja puede ser hasta una desconocida.

¿Cómo limpiar los tallos? Pues con cuidado. La borraja es una verdura que en sus tallos, en mayor o menor medida, presenta unos pelillos que en algunas ocasiones pueden llegar a pinchar bastante. Para eliminarlos podéis frotarlas con un estropajo limpio, rasparlos con un cuchillo, o si no son demasiado fuertes, los podéis dejar, al cocer se eliminan por completo.

Una vez quitadas la hojas tomamos tallo a tallo y los cortamos con el cuchillo, si el corte es limpio ya no hace falta hacer nada más, si en caso contrario, al cortar os aparece un hilo, estirar de él y quitarlo. A medida que cortamos los tallos los ponemos a remojo para eliminar la poca tierra que puedan tener.

Llega el momento de cocer la borraja, y como ya os he dicho, posiblemente sea este el paso más importante para que el plato resulte especial. Si cocemos las verduras más de la cuenta, algo que todos hacemos habitualmente, perdemos dos cosas, por un lado parte de sus propiedades, que se quedan en el agua de cocción, y por otra, ese color verde intenso que tienen antes de cocerlas.

Lo que queremos en este plato es que la borraja quede “al dente” y que mantenga su color verde natural, además de conservar gran parte de sus propiedades, y para ello, una vez que el agua rompa a hervir, la dejamos durante un par de minutos más y a continuación añadimos la borraja. Cuando el agua hierva de nuevo, manteniendo el fuego alto, cocemos la borraja durante tan solo 5 minutos.

Pasado el tiempo escurrimos los tallos y los ponemos en agua bien fría para que se corte por completo su cocción, comprobarlo, estarán cocidos pero “al dentes” y con un color impresionante.

Escurrimos de nuevo los tallos que hemos enfriado en agua y los añadimos a las almejas, removemos y mantenemos a fuego medio hasta que todos los ingredientes se calienten.

Listo para servir. Así que ir a por vuestro delantal y esperamos que os guste.

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Categoría de Varios

HUEVOS AL SALMORREJO

El Jueves Lardero, es el nombre que recibe en muchas poblaciones españolas el jueves en el  que comienza el Carnaval. En Aragón y como dice el refrán “Jueves Lardero, longaniza en el puchero” es típico comer longaniza. En nuestra casa desde hace ya bastantes años es tradición el Jueves Lardero disfrutar de unos buenos “Huevos al Salmorrejo”, salmorrejo con dos “erres”, ya que es una preparación totalmente distinta al salmorejo con sólo una “erre”.

Este es un plato tradicional aragonés y muy fácil de elaborar, simplemente tenemos que elegir unos buenos productos y el resultado será ¡buenísimo!. Uno de los ingredientes principales es la longaniza, nosotros hemos utilizado longaniza de Graus de Embutidos Artesanos Melsa.

HUEVOS AL SALMORREJO

INGREDIENTES: 

1 longaniza fresca
1 cebolla
2 dientes de ajo
2 cucharadas de harina
250 ml. de caldo suave de carne
1 lata de guisantes, escurridos
1 lata de yemas de espárragos con su caldo
4 huevos
Perejil
Aceite
Sal

HUEVOS AL SALMORREJO. INGREDIENTES

PREPARACIÓN:                        

En una cacerola baja, o una cazuela de barro si vuestro fuego lo permite, echamos aceite cubriendo el fondo. Cortamos la longaniza en trozos de unos cinco centímetros aproximadamente,  la incorporamos a la cacerola y  comenzamos a freír a fuego medio llevando mucho cuidado de que no se queme.

Mientras tanto la cebolla la preparamos muy fina y muy picada. El ajo lo cortamos en láminas.

Una vez que la longaniza esté frita, la retiramos y reservamos.

En el mismo aceite echamos el ajo y freímos sin llegar a dorar. A continuación añadimos la cebolla, sazonamos y pochamos durante 15 minutos.

HUEVOS AL SALMORREJO. FREIMOS LA LONGANIZA, LOS AJOS Y LA CEBOLLA

Cuando tenemos la cebolla lista, incorporamos las 2 cucharadas de harina,  mezclamos muy bien para que se integre y no se queme. Después echamos el caldo y removemos.

Ahora le toca el turno al resto de ingredientes  que vamos incorporando y mezclando uno a uno, primero los guisantes, después los espárragos y el caldo de los mismos, y por último la longaniza que teníamos reservada. Espolvoreamos con abundante perejil y dejamos cocer durante 10 minutos.

HUEVOS AL SALMORREJO. ESPESAMOS CON HARINA E INCORPORAMOS GUISANTES, ESPARRAGOS Y LONGANIZA

Pasado este tiempo es el momento de añadir los huevos, llevando mucho cuidado de que no se toquen unos con otros.

Tapamos y dejamos cocer, bastará con unos cinco minutos, pero tenemos que comprobar la que clara está bien cuajada y lo ideal es que la yema nos quede algo líquida.

HUEVOS AL SALMORREJO. TAPAMOS Y DEJAMOS COCER A FUEGO LENTO

Sólo nos queda emplatar y disfrutar de este plato tan tradicional.

Ir a por vuestro delantal y esperamos que os guste.

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Categoría de Guisos, Primeros platos, Tradicional

SAN JACOBOS DE CALABACÍN

Soy Paula  la  hija  mayor  de  Nando   y   Marta . Me gusta  esta  receta   y he ayudado  a  hacerla.

Espero que os  guste MUCHO.  Animaros  a  HACERLA ESPERO  QUE LA HAGAIS  CON  VUESTROS  HIJOS .

Hoy es un día especial, nuestras hijas, especialmente la mayor, Paula, nos han ayudado a preparar esta receta, a la que además le gusta bastante, y estas primeras palabras las ha escrito ella.

INGREDIENTES:

1 Calabacín
4 Lonchas de jamón de york
2 Lonchas de queso para fundir
1 Huevo
Harina
Aceite
Sal

PREPARACIÓN:

Lavamos el calabacín y cortamos láminas lo más finas que podamos, hay que tener en cuenta que si son excesivamente gruesas el calabacín no se cocinará lo suficiente.

Para conseguir una láminas lo más grandes posibles cortar el calabacín en diagonal.

Esto ya depende de cada uno, una vez cortado podéis quitarle la piel o dejarla, nosotros se la hemos quitado, a Paula le gusta más sin piel. No lo hagáis antes, ya que el calabacín que os sobre se os conservará mejor que si no lo está pelado.

Sobre la tabla extender por parejas las rodajas, juntando siempre las de igual tamaño.

Añadir en cada una de ellas una pizca de sal, pero no demasiada si lo preparáis para vuestros hijos, y sobre cada una de las parejas colocar una loncha de jamón de york y media de queso.

A continuación juntamos ambas rodajas como si cerrásemos un libro.

Ya no queda más que rebozar cada San Jacobo, o librito. Así que primero los pasamos por harina, sacudiendo el exceso, y a continuación por huevo.

En una sartén con abundante aceite bien caliente los echamos de forma que el huevo no coja demasiada grasa, y pasados unos segundos, para que no se quemen por fuera y se queden crudos por dentro, bajamos el fuego y los hacemos lentamente, de forma que al calabacín le dé tiempo de cocinarse.

Una vez fritos los retiramos y los colocamos sobre un papel de cocina para que absorba el exceso de grasa.

Bueno, ya están listos, intentar hacerlo con vuestros hijos, les gustará y además pasareis un buen rato con ellos. Paula hasta se ha apuntado la receta en su libreta.

Así que prepararles un delantal y animaros todos. Que lo disfrutéis.

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Categoría de Entrantes, Niños

CALÇOTADA

La calçotada es una fiesta gastronómica típica de la cocina rural de Cataluña, originaria de Valls, cuna por excelencia de los calçots, situado en la comarca del Alt Camp, en la provincia de Tarragona, pero que en las últimas décadas se ha extendido y puede degustarse en casi cualquier parte de la comunidad durante el final del invierno y comienzos de la primavera, y que ya podemos encontrar en todos los mercados de España.

Para los que no los conozcáis aun, el calçot es una cebolla tierna, blanca y dulce, que asada a fuego vivo es la base de la conocida “calçotada” y que se degusta untado en la salsa de calçots.

Los calçots se asan a fuego vivo, normalmente de sarmientos, hasta que la parte exterior esté bien quemada, dejando el interior tierno y cremoso.

Lo más típico es servirlos sobre una teja caliente que ayuda a que mantengan el calor y no se enfríen rápidamente o envueltos en papel de periódico.

Una vez asados, se coge el calçot con ambas manos, con una agarramos el extremo superior de las hojas, y con la otra, tomando el calçot por su parte inferior, tiramos, retirando de esta forma las capas quemadas, apareciendo completamente limpia la parte comestible. Una vez tenemos el calçot limpio lo untamos en la salsa y nos lo comemos con cuidado de no mancharnos, y para ello, al igual que en los restaurantes, lo mejor es ponernos un babero adecuado.

Una buena calçotada se debe acompañar de unas buenas carnes a la brasa o unas ricas judías con butifarra, nosotros en esta ocasión hemos optado por conejo y butifarra a la brasa.

INGREDIENTES:

Calçots de Valls ( una buena ración es un manojo de 25 unidades para dos personas, aunque aquí no hay límites )
Salsa de calçots
Carnes a la brasa ( en esta ocasión )

PREPARACIÓN:

En primer lugar es imprescindible contar con una considerable cantidad de leña que arda con facilidad, sarmientos o ramas secas de carrasca pueden resultar las más apropiadas para ello.

Debemos tener en cuenta que dependiendo del tamaño de las parrillas, y sobre todo, del número de personas que participéis en la calçotada, es imposible hacer todos de golpe, con lo cual es importante disponer de leña suficiente y que prenda fácilmente para que el tiempo de espera entre una parrilla y otra no se alargue más de lo necesario.

Aunque puede parecer que estamos preparando una simple parrillada de carne a la brasa, si queréis sorprender a vuestros invitados con una buena calçotada, y que no se aburran esperando a que esté todo listo, es muy importante una buena organización. Tener en cuenta que en una parrilla os pueden caber como mucho dos raciones de calçots, así que calcular cuantas deberéis colocar al fuego dependiendo del número de vuestros invitados, y que entre parrilla y parrilla deberéis avivar el fuego para disponer de las llamas suficientes para asarlos.

Empezamos entonces con la calçotada para nuestros amigos. Como ya nos conocéis, que nos gusta mostraros en todas nuestras recetas el paso a paso, esta, aunque de otra forma, no va a ser menos, así que ahí vamos.

En la barbacoa, colocar una buena cantidad de ramas y encender el fuego.

Una vez que prenda, quemamos las parrillas para eliminar de ellas los restos de comida de barbacoas anteriores y las limpiamos frotándolas con papeles de periódico.

Una vez quemadas las parrillas, colocamos sobre estas la primera tanda de calçots. Dependiendo del espacio de vuestra barbacoa, o del lugar donde los aséis, es recomendable cortarles parte de los rabos para que quepan.

Consumidas las llamas de la primera tanda de leña, con los calçots ya listos en la parrilla, echamos sobre las brasas ramas que ardan con facilidad, y una vez empiecen las primeras llamas colocamos la parrilla con los calçots.

Dejamos que el fuego calcine una cara, le damos la vuelta y los dejamos hasta calcinar la contraria. Es importante disponer de una llama que alcance de forma igual a todos los calçots, de no ser así, unos se nos asarán mientras que otros se pueden quedar crudos. Una vez bien quemados los calçots por su cara exterior los retiramos del fuego, ya están listos.

Como deberemos continuar asando más calçots, a medida que vayamos disponeindo de ellos, la mejor manera de conservarlos hasta la hora de comerlos es envolverlos en abundante papel de periódico y colocarlos al lado de una fuente de calor. Si vuestra barbacoa es lo suficientemente grande, colocarlos en una esquina retirada de las brasas para evitar que el papel se queme, otra opción es ir metiendo los paquetes a un horno a baja temperatura, la suficiente para mantenerlos calientes pero sin que se sigan cocinando, o como ha sido esta vez en nuestro caso, colocarlos al lado de una estufa de leña.

Una vez terminemos de asar los últimos calçots y con todos los invitados colocados en la mesa, ha llegado el momento de ir sacando los paquetes y comenzar a disfrutar de ellos. Disponer para cada uno de los comensales un cuenco con abundante salsa donde puedan ir untando a su gusto los calçots que le apetezca comerse.

Como es una comida que mancha un poco, os recomendamos que cada uno se coloque en el suelo, a su lado, papeles de periódico para ir echando las capas exteriores calcinadas que retiramos y que tanto manchan.

Y como una buena calçotada debe de ir acompañada de otros platos, nosotros esta vez hemos optado por conejo y butifarra a la brasa.

Aprovechando que el proceso de hacer los calçots es duradero, en una fuente hemos puesto a marinar dos conejos partidos en cuartos que hemos rehogado con coñac y a los que hemos colocado unas ramas de romero y de tomillo recién cortadas de nuestro huerto.

Una vez asados los últimos calçots, si la leña es buena, dispondremos de una buena cantidad de brasas suficientes para asar tanto el conejo como las butifarras.

Listo el conejo y la butifarra la servimos después de los calçots acompañada de un buen “all i oli” elaborado de la forma artesanal, o de la propia salsa de los calçots, os aseguro que existen adictos a ella.

Una calçotada es una fiesta entre amigos y familiares, así que no lo dudéis, y esta vez más que nunca, coger vuestro delantal, un buen puñado de baberos, y animaros, os enganchará.

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Categoría de Varios

MAGDALENAS DE FRAMBUESA Y CHOCOLATE

Las magdalenas me encantan y además  me recuerdan a mi madre, a cuando en vacaciones en el pueblo íbamos al horno para hacer magdalenas. Las suyas eran las clásicas, las de toda la vida, sólo con azúcar por encima ¡estaban buenísimas!

Las que hoy he preparado parten de la masa clásica, pero le he añadido tres ingredientes, las frambuesas, las pepitas de chocolate y el extracto de vainilla. El resultado ¡buenísimo! y además muy fáciles de hacer, todo el proceso es manual no he utilizado ningún aparato, ni batidora, ni Thermomix, ni nada de nada, así que no hay  excusa, coger el delantal y a trabajar.

MAGDALENAS FRAMBUESA Y

INGREDIENTES: 

100 gr. de frambuesas
50 gr. de pepitas de chocolate
1 huevo grande
150 gr. de azúcar con aroma de vainilla
1 cucharadita de extracto de vainilla
60 gr. de aceite de oliva suave
250 gr. de harina
10 gr. de levadura química
15o gr. de leche entera

PREPARACIÓN: 

Lo primero que vamos hacer es preparar las frambuesas, delicadamente las lavamos y las colocamos sobre un papel de cocina absorbente.  Las cortamos en cuatro trozos y reservamos.

Tamizamos la harina con la levadura y también reservamos.

En un bol batimos el huevo, si no tenéis huevos grandes podéis utilizar un huevo entero y la yema de otro, que es lo que me ha pasado a mí. Añadimos el azúcar y mezclamos hasta obtener una mezcla cremosa.

Como habréis visto en la lista de ingredientes, he utilizado azúcar con aroma de vainilla hecho en casa, ¡no del que venden en sobrecitos!. Si no tenéis, utilizar azúcar normal, no pasa nada. Pero tomar nota para otras recetas, tan sólo tenéis que poner en un bote de cristal de cuatro a seis vainas de vainilla (esto dependerá del tamaño del bote) troceadas y añadir azúcar hasta llenarlo, se agita bien y se deja reposar durante unos quince días para que el azúcar se impregne del aroma de la vainilla.

Incorporamos la cucharadita de extracto de vainilla y mezclamos.

A continuación echamos el aceite poco a poco y removemos hasta que haya ligado con la mezcla anterior.

Cogemos el bol donde teníamos reservada la harina con la levadura y vamos agregando alternativamente la leche y la harina ayudándonos de una espátula  hasta que esté bien mezclada.

Echamos a la masa las pepitas de chocolate y las frambuesas, mezclando con mucho cuidado para que estas no se deshagan.

Rellenamos los moldes dos tercios de su capacidad. A mí me gusta  colocarlos en una bandeja para magdalenas, esto ayuda a que la masa suba y no se desparrame.

Ya sólo nos queda introducir en el horno precalentado a 180 grados y hornear durante 20 minutos.

CORTE DE LA MAGDALENA

Están deliciosas ¡ya veréis! dar un bocado y encontrarte con los trocitos de frambuesa y chocolate ¡uhmm! ¡una delicia!

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Categoría de Magdalenas, Repostería casera

SALADITOS

Nos encantan los saladitos ¿y a quién no?, por eso hoy os enseñamos lo fácil, rápido y limpio que resulta prepararlos en vuestra casa. Se acabó lo de ir a la tienda de la esquina a comprarlos, porque en un abrir y cerrar de ojos los tenemos hechos.

Os presentamos como prepararlos, escogiendo para ello tres típicos rellenos, posiblemente los más habituales, aunque se pueden rellenar con multitud de variaciones, cambiando hasta su forma, ya que podéis hacerlos con forma triangular, o una bola con el relleno en su interior, todo dependerá de vuestra imaginación y ganas en el momento de hacerlos.

INGREDIENTES:

1 Paquete de masa de hojaldre
1 Huevo
Sésamo o ajonjolí
Chistorra
Jamón York
Queso suave en lonchas
Salchichas de frankfurt

PREPARACIÓN:

Lo primero que hay que hacer es extender la masa de hojaldre preparada sobre una superficie lisa, dejándola sobre el propio papel en la que viene envuelta, os ayudará posteriormente a enrollarla.

A continuación, sobre el extremo superior de la masa extendida colocamos una tira de chistorra de igual medida que la masa, y ayudándonos del propio papel, la enrollamos hasta cubrir la chistorra.

Seguidamente cortamos la masa, dejando la medida suficiente para poder terminar de enrollar por completo la chistorra y que ambos extremos nos monten uno sobre el otro, y untamos con huevo el extremo inferior con el fin de que nos sellen mejor.

Una vez untado el huevo terminamos de enrollar la masa y cortamos el rollito obtenido en trozos del tamaño de unos dos centímetros.

Listos los de chistorra, seguimos con la siguiente tanda, que hemos elegido de jamón york y queso suave en lonchas.

Para ello, en el extremo superior de la masa que nos queda, siguiendo los mismos pasos que anteriormente, colocamos las lonchas de jamón york y sobre ellas las de queso, cubrimos con la masa, la cortamos, untamos el extremo inferior con huevo, hacemos el rollito y los cortamos en porciones.

Por último, con el resto de masa que nos queda repetimos todos estos pasos colocando esta vez como relleno unas salchichas de Frankfurt, las que más os gusten.

Sobre un papel de hornear repartimos uniformemente todos los saladitos, los untamos con huevo para que tomen más brillo y los espolvoreamos con un  poco de sésamo para darles un toque crujiente y un aspecto más apetecible.

Los colocamos sobre la bandeja del horno y los metemos al horno precalentado a 180 grados durante unos 10 minutos o hasta que veamos que están dorados.

Fácil no? Así que animaros, coger vuestro delantal y a cocinar.

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Categoría de Aperitivos

LUBINA A LA SAL

Os presentamos en esta ocasión como hacer una lubina a la sal, aplicable para la dorada, o para cualquier pescado que queramos cocinarlo con esta técnica. Receta de lo más sencilla y fácil y con un resultado delicioso.

Cocinar los alimentos a la sal se trata de una antigua técnica típica de las zonas mediterráneas en las que abundan las salinas, y mediante la que se consigue que la carne del pescado quede muy jugosa y tierna, ya que la sal absorbe la grasa y transmite su aroma yodado.

INGREDIENTES:

1 Lubina de aproximadamente 1 kg ( ración para dos personas )
3 Partes de sal gorda
1 Parte de sal fina
Agua

PREPARACIÓN:

En primer lugar es importante que cuando compréis la lubina no olvidéis decirle a vuestro/a pescatero/a que la queréis para hacerla a la sal, ya que para ello, sin abrir el pescado por la mitad, a través de la cabeza, le quitará las tripas, dejando la lubina entera, sin escamar, tan solo recortándole las aletas, aunque tampoco sería necesario esto último.

Es importante no desescamar el pescado cuando vayamos a cocinarlo a la sal, ya que las escamas protegen la carne de la alta temperatura y así no se seca.

La preparación no puede ser más sencilla.

En un bol grande mezclamos las tres partes de sal gorda con la parte de sal fina, añadimos agua y mezclamos bien, de forma que consigamos una mezcla homogénea y algo húmeda. El punto debe ser  aquel en que cogiendo un puñado con ambas manos podamos formar una bola que no se deshaga, como si se tratase de una bola de nieve. Para ello es recomendable ir añadiendo el agua poco a poco, hasta alcanzar el punto buscado. Si nos pasamos de agua lo único que conseguiremos es que al hacerse suelte agua y la lubina se nos cueza.

El hecho de mezclar los dos tipos de sales con el agua es conseguir una mezcla lo más compacta posible en la cual se formen huecos, consiguiendo de esta forma que la lubina se cocine de una forma totalmente homogénea.

En una fuente apta para el horno colocamos una base de sal de aproximadamente un dedo de grosor.

Colocamos la lubina sobre la misma.

Y la cubrimos con otra capa de sal de otro centímetro aproximadamente.

Si vuestra idea es sacar la lubina tal cual a la mesa, en la propia fuente del horno y con la sal, dejar que asomen la cola y parte de la cabeza, queda más bonito que cubierta del todo, y el resultado es el mismo, es tan solo un detalle de presentación.

Metemos la lubina cubierta de sal al horno previamente precalentado y la horneamos durante 20 minutos a 220 grados de temperatura. Este es el tiempo que requiere una lubina de aproximadamente1 kg. de peso, como ha sido nuestro caso.

Transcurridos los 20 minutos la retiramos del horno y la servimos.

Para ello retirar con cuidado la capa superficial de sal, comprobareis que ha quedado como una costra dura, eso quiere decir que se habrá cocinado correctamente, y a continuación, con mucho cuidado de no romperla ni quemaros, ir quitándole la piel, veréis que se retira con mucha facilidad.

Una vez cocinada la lubina, o el pescado elegido, es importante no dejar nunca que este se enfríe dentro de la capa de sal, ya que lo único que conseguimos es que la carne se seque en exceso. Lo mejor es una vez que la has sacado del horno, sacarla a la mesa, romper la costra, y con la ayuda de una cuchara, retira la cabeza y la piel, separa los filetes y servirlos a nuestros comensales, aliñándola con aceite de oliva virgen extra, limón, acompañada de alguna salsa, o como más nos guste.

En la foto podéis ver que nosotros hemos optado por colocarla sobre una cama de sal de cocinar la propia lubina, queriendo con esto imitar la presentación que de este plato nos hicieron recientemente en un restaurante, de tal forma que el pescado toma el punto exacto de sal y la presentación queda de lo más bonita, pero no os lo aconsejo, en nuestro caso la lubina ha tomado demasiada sal y con ello ha estropeado ligeramente la degustación del pescado. Suponemos que se puede deber a que nuestra sal no estaba lo suficientemente seca para ello. Pero bueno, de todo se aprende, así que en ocasiones posteriores o la serviremos directamente en el plato o probaremos con secar otra sal con anterioridad para utilizarla únicamente de cama. Ya os iremos contando.

Ir a por vuestro delantal y esperamos que os guste.

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Categoría de ESPECIAL RECETAS DE NAVIDAD, Pescados y mariscos

ENSALADA DE SALMÓN Y MANGO

Pasadas las navidades, tiempo durante el cual hemos comido más de la cuenta, vamos a intentar compensar un poco los excesos con un plato ligero, y con el que además queremos aprovechar algo de salmón que nos ha sobrado de estas fechas.

Buscando una receta para aprovechar un sobre de salmón que nos había sobrado de las navidades, nos hemos encontrado con esta apetitosa ensalada en la página de El Universo de Martina, así que gracias, el resultado ha sido de lo más satisfactorio, aunque a nuestro mango le ha faltado estar un poco más maduro.

Este es un plato que os lo presentamos ahora pero que puede ser de lo más apropiado para el veranito, que aunque falta tiempo, ya tenemos ganas de que llegue.

INGREDIENTES:

1 Sobre de salmón ahumado
1 Mango maduro
1 Limón
Sal Maldon
Pimienta
Aceite

PREPARACIÓN:

La preparación es de lo más sencilla, ya que no tenemos que cocinar nada.

En primer lugar pelamos el mango y lo cortamos en finas láminas, como si se tratase de un carpaccio, que colocamos sobre una fuente o un plato llano grande. Para resaltar su sabor sobre las láminas de mango espolvoreamos unas escamas de sal, un poco de pimienta recién molida y unas gotas de aceite de oliva virgen extra.

Sobre las láminas de mango colocamos el salmón ahumado, salpimentamos, regamos con un buen chorro de aceite de oliva, y solo a la hora de comer, exprimimos el limón.

Bien fácil, no? Así que ir a por vuestro delantal y esperamos que os guste.

 

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Categoría de Ensaladas, Primeros platos

FOIE MICUIT

Esta es la guinda para dejar boquiabiertos a vuestros invitados en cualquier fecha, pero más especialmente en navidades.

Que no os haga duelo, sabemos que se trata de un producto que no resulta barato, pero que haciéndolo vosotros mismos el resultado es espectacular, y tener en cuenta que es un producto que se consume en pequeñas cantidades.

INGREDIENTES:

1 Hígado de pato
Sal
Pimienta
Azúcar
Brandy
Oporto

PREPARACIÓN:

En primer lugar troceamos el hígado mientras le vamos quitando las venas, especialmente las de la parte central.

Colocamos los trozos sobre un papel film y añadimos una pizca de sal, otra de pimienta, otra de azúcar, un chorrito de brandy y media copita de oporto quemado.

Para quemar el oporto lo calentamos en el microondas durante medio minuto, lo prendemos con un soplete de cocina o con un mechero, y lo removemos con una cucharita hasta que se apague, momento en el cual el alcohol se habrá eliminado.

Con el papel film sobre el cual hemos extendido y marinado los trozos del hígado hacemos un rulo similar a un caramelo, atando ambos extremos.

Para darle una forma más definida volvemos a repetir la misma operación pero con papel de aluminio, más duro que el film, que nos ayudará a prensar los trozos de hígado obteniendo de esta forma un rulo compacto.

Una vez tenemos el rulo envuelto lo dejamos en la nevera durante un día para que todos los sabores se vayan entremezclando.

Pasado el día procedemos a cocinar nuestro rulo al vapor, pudiéndolo hacer de dos formas, con una olla o con la Thermomix.

Si disponéis de Thermomix echar agua en el vaso, poner temperatura varoma y dejar que se caliente hasta que empiece a salir vapor. Ponemos la varoma sobre el vaso, colocamos el rulo y programamos durante 7 minutos, velocidad 2 a temperatura varoma. Pasados los 7 minutos le damos la vuelta al rulo y volvemos a programar durante 7 minutos, velocidad 2, temperatura varoma.

Retiramos el rulo con cuidado y cuando se haya enfriado lo suficiente lo metemos a la nevera para que se endurezca y repose durante otro día, a partir del cual ya se puede degustar.

En caso de no disponer de Thermomix, colocar una cacerola al fuego, sobre ella la rejilla de horno, y cuando el agua empiece a hervir, colocar el rulo, cubrirlo con la tapa del microondas y mantenerlo 7 minutos por un lado y otros 7 por el otro.

Con esta receta despedimos el 2012 y os deseamos que el nuevo año sea muy feliz. Entre nuestros deseos… seguir compartiendo recetas con todos vosotros y con muchos más.

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Categoría de Aperitivos, Entrantes, ESPECIAL RECETAS DE NAVIDAD

POLLO DE NAVIDAD RELLENO

¿Queréis sorprender a vuestros invitados? A continuación os mostramos un plato totalmente de fiesta con el que lo conseguiréis, pero que a su vez resulta de lo más vistoso, fácil y económico, con un resultado además de lo más rico.

Y os contamos otra importante ventaja, es un plato que se puede tener preparado desde el día anterior, hacerlo con tranquilidad el día de antes, llegado el momento, tan solo lo tendréis que calentar en el horno durante una hora y a servir.

INGREDIENTES:

1 Pollo
1 Pechuga de pollo
1 Trozo de tocino ibérico blanco
1 Sobre de bacon ahumado
Nueces
Ciruelas
Pedro Ximénez
Sal
Manteca de cerdo ibérico

PARA LA SALSA:

Pasas
Cebolla
Aceite
Azúcar
Pedro Ximénez
Caldo de pollo
Maicena
Jugos del pollo

PREPARACIÓN:

El primer paso de esta receta es el único complicado de todos, deshuesar el pollo, es cierto, aunque a día de hoy ya se encuentran en los supermercados, deshuesados y listos para rellenar, al menos durante las fiestas navideñas, y como no, como dicen en todos los programas de cocina que emiten, si vuestro pollero de confianza os lo deshuesa, pues mejor aun.

Pasearos por la red, hay diversos videos que muestran paso a paso como hacerlo. Os prometo que pronto os lo mostraremos.

Una vez tenemos el pollo deshuesado lo colocamos sobre la encimera o sobre la tabla y lo sazonamos.

Cubrimos todo el pollo con lonchas de bacon ahumado procurando no dejar huecos, solapando unas lonchas con otras.

Cubierto el pollo con el bacon preparamos el relleno. Para ello, en el vaso de picar de la batidora, o en un robot de cocina, o a mano, si no disponéis de ninguno de los dos anteriores, picamos una pechuga de pollo junto con un trozo de tocino ibérico blanco de aproximadamente dos dedos, y el resto de las lonchas de bacon ahumado que nos hayan sobrado al cubrir el pollo.

Echamos la carne picada en un bol, sazonamos y le añadimos media copita de Pedro Ximénez, cuatro o cinco nueces troceadas y otras cuatro o cinco ciruelas cortadas a tiras, y removemos para que se mezcle bien.

Extendemos toda la mezcla sobre las lonchas de bacon ahumado y repartimos por toda su superficie otras tantas nueces y ciruelas picadas y troceadas.

Doblamos el pollo como si cerrásemos un libro, le damos la vuelta con cuidado y lo cosemos por la parte abierta utilizando hilo fuerte.

Colocamos el pollo cosido sobre una fuente de horno, le untamos manteca de cerdo por toda la piel y lo metemos al horno, previamente precalentado, a 160 grados durante dos horas, para que lentamente el relleno se cocine y vaya soltando la propia grasa del pollo y del tocino.

A falta de unos veinte minutos subimos la temperatura del horno a 180 grados y ponemos el ventilador para que la piel se tueste bien.

Una vez se haya enfriado, recogemos en un recipiente todo el jugo de la bandeja, tapamos el pollo con papel de aluminio y lo metemos en la nevera hasta el día siguiente.

El jugo obtenido lo metemos a la nevera para que se enfríe y se forme en la superficie una capa de grasa que retiraremos fácilmente.

El día de la comida, mientras calentamos el pollo durante por lo menos una hora a 80 – 100 grados en el horno, preparamos la salsa.

En una sartén pochamos media cebolla picada muy finamente.

Una vez pochada le añadimos una cucharada de azúcar para que se caramelice, un puñado de pasas y media copita de Pedro Ximénez.

Dejamos durante un par de minutos para que se evapore el alcohol, añadimos el caldo de pollo y dejamos a fuego lento durante al menos 20 minutos para que la salsa se reduzca.

Apagamos el fuego, dejamos que se atempere durante unos cinco minutos y añadimos una cucharadita de maicena para espesar la salsa.

Por último añadimos el jugo de asar el pollo que tenemos reservado y desengrasado.

Una vez el pollo bien caliente lo cortamos en finas rodajas que serviremos con un poco de salsa sobre ellas y un poco de ensalada de escarola aliñada, o con la guarnición que más os guste.

Ir a por vuestro delantal de fiesta y ¡esperamos que os guste!

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Categoría de Carnes, ESPECIAL RECETAS DE NAVIDAD

TURRÓN DE CHOCOLATE BLANCO

Hace unos fines de semana tuvimos una cena con amigos, nos tocaba llevar los postres, llevamos galletas de chocolate y turrón de chocolate. Uno de los amigos se paso toda la sobremesa (y el camino de vuelta a casa) diciéndome este turrón está bueno, pero si fuera de chocolate blanco estaría ¡¡buenísimo!!  Así que pensando en todos los fans que tiene el chocolate blanco, he preparado esta receta.

INGREDIENTES: 

300 gr. de chocolate blanco para repostería de Nestlé
50 gr. de avellanas
40 gr. de manteca de cerdo ibérico
40 gr. de arroz inflado

PREPARACIÓN:

Con las cantidades indicadas sale una tableta.  Yo he utilizado mi molde de tableta de turrón, que ya conocéis, pero también podéis utilizar un molde de silicona rectangular.

Lo primero de todo, sacaremos la manteca del frigorífico y la dejaremos a temperatura ambiente como mínimo una hora.

Picamos las avellanas, yo he utilizado la Thermomix, solamente damos un par de golpes de Turbo, pues no se tienen que quedar muy deshechas. También lo podéis hacer con una picadora o con un mortero.

PREPARACIÓN MANUAL

Troceamos el chocolate y colocamos en un recipiente para derretir al baño maría.

Una vez que el chocolate se ha fundido, incorporamos las avellanas y mezclamos, y sin retirar el recipiente del baño maría,  añadimos la manteca y removemos bien hasta que los ingredientes están bien mezclados. Muy importe,  tenemos que comprobar que la manteca se ha derretido completamente. Después de esta comprobación, ya podemos retirar el recipiente del baño maría.

A continuación añadimos el arroz inflado y removemos. Por cierto el arroz inflado, normal y corriente sin chocolatear, ha sido un poco complicado encontrar, he buscado en muchos supermercados y no había por ninguna parte, al final lo he encontrado en el Supermercado de El Corte Inglés.

Echamos la mezcla en el molde y lo repartimos, igualamos con una espátula, llevando especialmente cuidado en las esquinas, para que al desmoldarlo nos quede perfecto.

Lo dejamos enfriar y lo metemos al frigorífico durante 24 horas.

PREPARACIÓN EN THERMOMIX

Ponemos las avellanas en el vaso y les damos un par de golpes de Turbo.

Incorporamos el chocolate troceado y programamos 5 minutos a 40⁰ a velocidad 1.

Transcurrido este tiempo bajamos lo que tengamos en las paredes y volvemos a programar 8 minutos  a 40⁰ a velocidad 1.

Ahora añadimos la manteca y programamos 3  minutos más a 40⁰ y velocidad 1. Comprobamos que la manteca se haya derretido perfectamente. Yo suelo darle unas cuantas vueltas con una cuchara.

A partir de aquí los pasos ya son los mismos que en la preparación manual.

A continuación añadimos el arroz inflado y removemos.

Echamos la mezcla en el molde y lo repartimos, igualamos con una espátula, llevando especialmente cuidado en las esquinas, para que al desmoldarlo nos quede perfecto.

Lo dejamos enfriar y lo metemos al frigorífico durante 24 horas.

Ir a por vuestro delantal de fiesta y  ¡esperamos que os guste!

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Categoría de ESPECIAL RECETAS DE NAVIDAD, Postres

CREMA DE MARISCOS

Estamos en tiempo de fiesta y de celebraciones, engalanamos nuestra mesa con nuestra mejor vajilla y cocinamos platos más suculentos que los del día a día. Os mostramos una deliciosa crema de mariscos con la que seguro triunfareis estas navidades o en cualquier época del año.

INGREDIENTES:

1 kg. de mejillones frescos
½ kg. de almejas
½ kg. de gambas
1 Cigala por comensal
1 Bote de tomate natural triturado
1 Cebolla
2 ó 3 dientes de ajo
1 Trozo de pan
Perejil
Coñac o vino blanco
Sal
Aceite
Pimienta
Pimentón dulce

PREPARACIÓN:

En primer lugar debemos lavar bien las almejas, así que las ponemos en agua fría con abundante sal para que suelten la arena que puedan tener. Esta vez, como luego colaremos el caldo, con tenerlas una media hora será suficiente.

Limpias las almejas las colocamos en una olla, y sin añadir nada de agua, la ponemos a fuego alto y dejamos que se abran.

Una vez cocidas separamos la carne de las cáscaras y la reservamos, desechando todas aquellas que no se hayan abierto, y colamos el caldo.

Mientras tenemos las almejas en remojo en agua y sal aprovechamos para lavar los mejillones bajo el agua del grifo, quitándoles las barbas, pero sin ser necesario una limpieza a fondo de las cáscaras, ya que al igual que con las almejas, una vez cocidos los separaremos de las cáscaras y los reservaremos, colando el caldo que hayan soltado.

Una vez limpios los metemos en una olla a fuego fuerte, los tapamos, y dejamos que se abran soltando su propio jugo.

Cogemos las gambas y las pelamos, reservando por un lado las colas peladas, a las que con ayuda de un cuchillo les quitaremos la tripa central, y por otro todas las carcasas y cabezas.

En una olla añadimos las carcasas y las cabezas de las gambas, les echamos un buen chorro de aceite y una cucharadita de sal, las ponemos a fuego medio, y cuando empiecen a desprender el típico olor a gambas a la plancha y hayan adquirido ese tono rojizo característico, añadimos un chorro de coñac, rehogamos durante aproximadamente un minuto para que el alcohol se evapore, las cubrimos con agua y las dejamos cociendo durante unos 15 minutos.

Transcurrido el tiempo obtendremos un sabroso y colorido caldo de gambas que colaremos y reservaremos.

A la hora de colar cada uno de los tres caldos que tenemos, el de los mejillones, el de las almejas y el de las gambas, para conseguir un caldo lo más limpio posible, lo mejor es coger un colador, colocarle una gasa encima y colar el caldo lentamente. Si la gasa se os ensucia, cambiarla y coger otra.

Una vez colados los tres caldos los mezclamos y los reservamos.

A partir de este momento empezamos con el sofrito de nuestra crema de marisco.

Para ello en una sartén en primer lugar salteamos las colas de las gambas peladas, y una vez hechas las reservamos. En el mismo aceite y con el jugo que han soltado las gambas añadimos un par de dientes de ajo laminados y los doramos.

A continuación, sin retirar los ajos, pero con cuidado que no se quemen, añadimos el pan cortado en finas rebanadas y lo tostamos, de tal forma que absorberá todos los jugos que hay en la sartén que han desprendido las gambas y los ajos.

Tostado el pan y dorados los ajos los reservamos dentro del vaso de la batidora.

En la misma sartén añadimos la cebolla cortada en juliana o picada en trozos pequeños, da igual porque luego trituraremos todo, y la pochamos con un poco de aceite y sal. Una vez pochada, retiramos la sartén del fuego y echamos una cucharadita de pimentón dulce, removemos, y a continuación añadimos el bote de tomate natural, ponemos la sartén de nuevo al fuego y dejamos que se fría bien durante aproximadamente unos 15 minutos, es importante que el tomate pierda casi toda el agua.

En el vaso de la batidora donde tenemos el pan tostado y los ajos añadimos parte de nuestras gambas, reservando para la presentación 2 ó 3 gambas por persona, la mitad de los mejillones y las almejas, la totalidad del sofrito y el caldo que nos permita el vaso, dejando el resto del caldo en una olla grande a fuego suave.

Trituramos todo hasta obtener un puré homogéneo y espeso.

Incorporamos el puré que tenemos en el vaso a la olla con el resto de caldo y lo dejamos a fuego medio durante unos 10 minutos para que se mezcle bien.

Pasado el tiempo, volvemos a triturar con la batidora con el fin de obtener una crema lo más fina posible, y lo mantenemos en el fuego durante otros 5 minutos para que desprenda el aire que se introduce con la batidora y que nos podría estropear la crema.

Probamos el caldo, rectificamos de sal en caso de ser necesario y le añadimos un poco de pimienta recién molida.

Presenta la crema bien caliente, colocando en el centro del cuenco o del plato 2 ó 3 gambas, mejillones y almejas, saltea las cigalas y coloca una cola para cada comensal.

Ir a por vuestro delantal de fiesta y ¡esperamos que os guste!

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Categoría de ESPECIAL RECETAS DE NAVIDAD, Pescados y mariscos, Primeros platos

MARQUESAS DE NAVIDAD

Uno de mis dulces navideños favoritos son las marquesas, esas pequeñas magdalenitas con sabor a almendra y limón. Siempre le pedía a mi madre que me comprara en Navidad. Las recuerdo en una cajita verde y con un envoltorio dorado (muy navideño), el día que se acaban me daba mucha pena, pues hasta las próximas Navidades no las volvería a probar. Hace un par de años me pasaron esta receta, y ahora puedo comer marquesas cualquier día del año, solo hacen falta 30 minutillos.

MARQUESAD DE NAVIDAD

INGREDIENTES: 

250 gr. de almendras crudas
230 gr. de azúcar
3 huevos
1 cucharada sopera de Maizena
La ralladura de un limón
Un poquito de mantequilla
Azúcar glass
Moldes de papel cuadrados

MARQUESAS. INGREDIENTES

PREPARACIÓN:

En una sartén con un poquito de mantequilla, tostamos las almendras con mucho cuidado para que no se nos quemen, porque podrían amargar.

MARQUESAS. ALMENDRAS TOSTADAS

En un plato colocamos un papel absorbente, ponemos las almendras y las dejamos enfriar.

Mientras tanto, lavamos el limón, lo secamos muy bien y lo rallamos.

Cuando las almendras se hayan enfriado, las tenemos que picar junto con el azúcar y la Maizena, hasta conseguir que tenga un aspecto similar al de la harina. Para este proceso yo he utilizado la Thermomix, pero también lo podéis hacer con una picadora y en el caso de que no tengáis ninguno de estos aparatos o similares, lo podéis hacer con un mortero.

Separamos las claras de las yemas. En un bol batimos las yemas y añadimos la mezcla de almendras y la ralladura de limón. Removemos bien, hasta que los ingredientes están todos bien integrados. (Tiene que quedar como si fueran las migas de una magdalena)

MARQUESAS. YEMAS Y ALMENDRAS

Montamos las claras a punto de nieve y con mucho cuidado añadimos la mezcla anterior.

MARQUESAS. ALMENDRAS Y CLARAS

Rellenamos los moldes casi hasta el borde y los introducimos en el horno, que hemos precalentado a 180⁰. Bajamos el horno a 150⁰ y horneamos durante 20 minutos.

MARQUESAS. EN EL HORNO

Las sacamos del horno y cuando se hayan enfriado las espolvoreamos con azúcar glass.

Ir a por vuestro delantal de fiesta y  ¡esperamos que os guste!

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Categoría de ESPECIAL RECETAS DE NAVIDAD, Postres

ALIOLI CASERO CON BATIDORA

Os presentamos a continuación una forma muy sencilla, y os aseguro que es así y que no se corta, para preparar un delicioso alioli casero en cuestión de no más de 5 minutos, con el que podréis acompañar gran cantidad de platos, especialmente carnes y pescados.

INGREDIENTES:

Aceite de girasol
1 ó 2 dientes de ajo
1 Huevo
Sal
Vinagre o limón

PREPARACIÓN:

En el vaso de la batidora añadimos el huevo entero, los dos dientes de ajo, media cucharadita de sal, un chorrito de vinagre o de limón y unos 100 ml. de aceite de girasol ( más o menos lo que se puede ver en la foto ).

Colocamos el brazo de la batidora en el vaso procurando que tanto la yema del huevo como los ajos queden dentro del cabezal de las cuchillas, y sin moverlo, esto es muy importante, empezamos a batir todos los ingredientes en el vaso hasta que empiece a espesar, veréis que no tarda más de 10 ó 15 segundos. A partir de este momento empezamos a subir y bajar la batidora de forma muy suave hasta que comprobemos que todo el aceite se ha mezclado con el resto de los ingredientes y que la consistencia es prácticamente la deseada.

Seguimos añadiendo de forma lenta y constante más aceite de girasol mientras seguimos batiendo, moviendo de forma suave la batidora y siguiendo siempre el mismo movimiento de arriba abajo, hasta obtener la cantidad que necesitemos. Yo calculo que nos puede admitir entre 200 y 250 ml. más de aceite, pero esta es una de esas recetas en la que no se pueden determinar unas medidas exactas, y que es la práctica la que os lo irá enseñando.

Como el gusto de cada uno es muy diferente, dependerá de vosotros lo más o menos picante que lo queráis y dependiendo de cual vaya a ser su aplicación. Para acompañar a una fideuá os recomiendo echar un solo ajo, no se trata de que luego el ajo enmascare otros sabores que queremos destacar, mientras que para carnes a la brasa o tostadas de pan utilizar mínimo dos ajos.

Una vez listo lo guardamos en el frigorífico hasta el momento que lo vayamos a consumir, ya que debemos extremar siempre los cuidados cuando utilicemos en nuestras elaboraciones huevos crudos, especialmente en verano.

No os aconsejo utilizar aceite de oliva virgen extra ya que el resultado es un sabor demasiado fuerte.

Además el chorrito de vinagre, o de limón, nos ayudará a inactivar o impedir la multiplicación de los posibles gérmenes de la salmonella.

Por último, procurar hacer la cantidad justa que necesitéis, no hacer de más para guardar, evitando de esta forma la aparición de los gérmenes.

Si le quitáis los ajos y le añadís un chorro más abundante de vinagre, el resultado es una mahonesa de lo más rica, deliciosa solo con pan, os lo aseguro.

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SOPA DE GALETS

Os quiero presentar, especialmente a todos aquellos que no los conocéis, un plato típico navideño catalán que personalmente me encanta y que espero que a vosotros también, tradicional en la comida de Navidad, pero que no nos resistimos a preparar en la nuestra durante todos los meses de invierno.

Esta típica sopa catalana se hace con galets, que son unas caracolas de pasta que se comercializan en varios calibres, pero que para navidad se utilizan los de mayor tamaño, y que se acompañan con las  “pilotes” ( pelotillas ), una especie de albóndigas de mayor o menor tamaño cuyo ingrediente principal pueden ser tanto butifarras sin piel como carne de cerdo picada, o la carne picada que más os agrade.

SOPA DE GALETS

INGREDIENTES:

2 Litros de caldo de carne
6 Butifarras pequeñas
1 Huevo
2 Ajos
Perejil
4 Galletas o un trozo de pan duro
Sal

PREPARACIÓN:

Preparamos con antelación un par de litros de caldo de carne, al que preferiblemente habremos quitado parte de la grasa que contiene y lo ponemos en el fuego para vaya tomando temperatura lentamente.

Mientras tanto preparamos las pelotillas de carne que añadiremos al caldo, y para ello basta con mezclar, en un cuenco grande o un bol, las butifarras a las que les habremos quitado la piel, un huevo, un par de dientes de ajo triturados, perejil picado y cuatro galletas. Las butifarras ya viene aliñadas, pero si en lugar de utilizar su carne, utilizáis carne picada de cerdo, será necesario añadirle un poco de sal.

Si utilizáis galletas notareis al comerlas un suave dulzor en las pelotillas de carne, muy agradable, pero que podéis sustituir por un buen trozo de pan duro que ablandaremos en leche, igual que cuando preparamos las albóndigas.

Ayudados de un tenedor mezclamos bien todos los ingredientes hasta obtener una masa homogénea.

Una vez tengamos la masa la dejamos reposar durante una media hora para que se mezclen todos los sabores de cada uno de los ingredientes, y pasado este tiempo, formamos pelotillas que pasaremos por harina.

Una vez tengamos las pelotillas listas subimos el fuego, y cuando el caldo rompa a hervir las añadimos junto con los galets, calcular unos cuatro ó cinco galets y dos ó tres pelotillas por persona, y dejarlos hervir conjuntamente el tiempo que indique el fabricante.

Pasado el tiempo indicado tendremos lista esta deliciosa y nutritiva sopa de galets.

No os olvidéis, coger vuestro delantal que esperamos que os guste.

CALDO DE CARNE CASERO

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Categoría de ESPECIAL RECETAS DE NAVIDAD, Primeros platos

CALDO DE CARNE CASERO

Hoy queremos mostraros nuestra fórmula “secreta” para hacer caldo casero, ingrediente básico para hacer todo tipo de sopas, estofados, guisos con carne, albóndigas y todos aquellos platos que queramos reforzar su sabor con un sabroso caldo de carne.

INGREDIENTES:

Muslo de gallina
Muslo de pollo
Morcillo ( o añojo, que es lo mismo )
Costillas de cordero
Costillas de cerdo
Huesos de vacuno ( a poder ser con carne )
Huesos de jamón
Preparado de verduras para caldo
Sal
Pastillas de caldo concentrado

PREPARACIÓN:

Lavamos bien con agua del grifo todas las carnes y verduras y dejamos que se escurran.

Colocamos todos los ingredientes en una olla, dependiendo de su capacidad echaremos más o menos cantidad de cada uno de ellos. Nuestra olla es una olla rápida de 3 litros de capacidad en la que añadimos un muslo de pollo y otro de gallina, tres o cuatro costillas de cerdo, un poco de cordero, que bien puede ser unas costillas, un poco de falda o un trozo de pierna, dos huesos de jamón, con más jamón que tocino y que no estén rancios, otros tres o cuatro trozos de pequeños de morcillo, un par de huesos de vacuno que tengan algo de carne, una bandeja de verduras para cocido, aquí podéis añadir o quitar a vuestro gusto, un par de pastillas de caldo concentrado y una cucharadita de sal.

Si utilizáis olla rápida, una vez añadidos los ingredientes y el agua la tapáis, la colocáis al fuego y cuando llegue al punto máximo, bajáis el fuego y la dejáis durante 30 minutos, apagáis el fuego y dejáis que pierda la presión por sí sola.

En el caso de utilizar una olla normal, colocamos todos los ingredientes junto con el agua y cuando empiece a hervir bajamos el fuego, colocamos la tapa de la olla, dejándola sin tapar por completo para evitar que el caldo se nos salga, y lo dejamos hervir un mínimo de tres horas. De vez en cuando, ayudados de una espumadera vamos quitando con cuidado la espuma que se vaya produciendo.

En ambos casos os recomiendo dejar que el caldo repose durante un par o tres de horas antes de colarlo de la carne, de esta forma absorbe aun más si cabe los sabores de todos los ingredientes, aprovechando cuando se atempere un poco para probarlo y rectificarlo de sal si es necesario.

Si queréis que el caldo pierda gran parte de la grasa, cuando haya descendido considerablemente su temperatura, lo metemos en la nevera para que se enfríe por completo, de esta forma, al enfriarse el caldo veréis como se forma en la superficie una capa de grasa endurecida que se puede quitar fácilmente con una cuchara.

La carne de la cocción ni se os ocurra tirarla, utilizarla para hacer unas deliciosas croquetas, un buen cocido o añadirla en trozos pequeños en una buena sopa.

Ir a por vuestro delantal y esperamos que os guste.

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Categoría de Básicos

MERLUZA AL HORNO GRATINADA

Aprovechar uno de esos días en los que la merluza esté a buen precio, haceros con una de buen tamaño y la congeláis para eliminar el afecto del posible anisakis que pueda tener, muy común si son del país, ya que son de aguas cálidas, pero a la vez las mejores, a nuestro gusto.

INGREDIENTES:

1 lomo de merluza
12 gambas peladas
Alioli o mahonesa
Ajos
Aceite
Sal
Pimienta

PREPARACIÓN:

La noche anterior sacamos nuestra merluza del congelador y dejamos que se descongele lentamente en la nevera.

Empezamos la receta cubriendo la bandeja del horno con papel antiadherente y colocamos el lomo de merluza, salpimentamos, le añadimos unas gotas de aceite de oliva virgen extra y la metemos al horno precalentado a 150 grados durante 10 minutos.

Dependiendo del tamaño de los lomos y del número de comensales que tengamos colocaremos los dos lomos de nuestra merluza o tan solo uno.

Mientras se hornea el lomo de la merluza, en una sartén con aceite añadimos unos 4 ó 5 dientes de ajo cortados en láminas y los freímos hasta que empiecen a dorarse, añadimos las gambas peladas y dejamos que se rehoguen durante el tiempo suficiente hasta que estén cocinadas. Es importante que las gambas estén cocinadas antes de colocarlas sobre el lomo, ya que luego las vamos a cubrir con el alioli, y si además las gambas son gordas, no tendrán tiempo para hacerse y se nos pueden quedar crudas.

Las cabezas y las pieles de las gambas ni se os ocurra despreciarlas. Lavar un poco las cabezas, colocarlas en una olla junto a las pieles, saltearlas con un poco de aceite de oliva, y cuando empiecen a desprender ese olor característico a gambas a la plancha, chafarlas con un cucharón para que suelten algo del jugo de las cabezas, añadir agua hasta cubrirlas y un poco de sal, dejar que cuezan durante unos 10 minutos y obtendréis un sabrosísimo caldo con un intenso sabor a gambas que podréis congelar y utilizar en otras recetas posteriores.

Transcurridos los 10 minutos, sacamos la bandeja del horno y colocamos sobre el lomo de merluza los ajos y las gambas, cubrimos por completo con alioli y volvemos a meter la bandeja al horno. Os recomendamos que para esta receta el alioli sea suave, es decir, con no más de un ajo, aunque también podéis optar por hacerlo sin ajo, es decir, una mahonesa.

No utilicéis mahonesa comprada, nosotros lo probamos una vez y el resultado no fue nada bueno, no sabemos el porqué, pero al gratinar la mahonesa comprada se quedó en nada, soltando además un montón de aceite.

Una vez que el lomo está cubierto con el alioli, volvemos a meter la bandeja al horno, durante 5 minutos a potencia máxima, y transcurrido este tiempo, durante otros 2 minutos, o hasta que veamos que el alioli haya adquirido un color tostado, no quemado, en la función de gratinar.

Durante esta segunda etapa en la que la metemos de nuevo la merluza al horno es importante no descuidarnos ni un momento y estar constantemente pendientes para evitar que se nos pueda quemar el alioli, lo cual nos estropearía la presentación del plato.

Y como siempre os decimos, ir a por vuestro delantal y esperamos que os guste.

 

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Categoría de ESPECIAL RECETAS DE NAVIDAD, Pescados y mariscos

SAQUITOS DE MARISCO

Aunque de primera os pueda parecer complicado, no os asustéis, es un plato más sencillo de lo que aparenta, cosa que solo descubriréis vosotros, dejando a vuestros invitados sorprendidos con este entrante tan especial y delicioso.

INGREDIENTES:

PARA LA SALSA BASE:
Caldo de gambas o de pescado
Nata de cocinar
Cebolla
Azafrán
Coñac
Sal
Pimienta

PARA LOS SAQUITOS:
Obleas de masa philo
Puerro
Migas de pescado
Gambas peladas
Aceite
Sal
Pimienta

PREPARACIÓN DE LA SALSA BASE:

Para preparar la salsa base de los saquitos quitamos las cabezas de las gambas, las pelamos, y las freímos durante un par de minutos en una olla con un chorrito de aceite de oliva virgen extra y un poco de sal.

Cuando empiecen a desprender el típico olor a gambas a la plancha y hayan adquirido ese tono rojizo característico, añadimos un chorro de coñac, rehogamos durante aproximadamente un minuto para que el alcohol se evapore, añadimos agua, solo hasta cubrir las cabezas y las colas, y lo dejamos cociendo durante unos 15 minutos.

Otra opción es tener preparado caldo de pescado anteriormente y hacer la receta con gambas peladas congeladas, el resultado también es bueno y nos evitamos este paso.

Transcurridos los 15 minutos colamos el caldo y lo reservamos.

Mientras se prepara el caldo, en una sartén con un poco de aceite de oliva, echamos la cebolla picada con un poco de sal y la pochamos hasta que se dore. Una vez pochada añadimos otro chorro de coñac y dejamos que se vaya evaporando el alcohol.

Pasado aproximadamente un minuto agregamos el caldo reservado de cocer las gambas y subimos el fuego hasta que empiece a hervir.

A continuación añadimos la misma cantidad de nata para cocinar que de caldo de las gambas, las hebras de azafrán, y lo dejamos a fuego lento para que la salsa vaya reduciendo y espesando.

Una vez haya reducido la salsa la rectificáis de sal, le añadís un poco de pimienta recién molida y la trituráis hasta obtener una crema ligeramente espesa. En caso de que os quede demasiado clara le podéis añadir un poco de espesante instantáneo de cocina.

PREPARACIÓN DE LOS SAQUITOS:

Una vez tengamos la salsa base, la reservamos y empezamos con el relleno de los saquitos.

Para ello en primer lugar cortamos muy finamente el puerro y lo salteamos en una sartén hasta que empiece a dorarse, momento en el cual le añadiremos un chorrito de coñac, y como con la cebolla, dejaremos que se vaya evaporando el alcohol.

A continuación añadimos primero las migas de pescado y después las gambas peladas.

Las migas de pescado las podemos obtener de ir rebañando la espina central cuando compramos merluza y las vamos congelando hasta tener suficiente, o directamente de desmenuzar una rodaja, quitándole todas las espinas. Podéis utilizar en lugar de merluza filetes de lenguado o gallo.

Una vez que las migas de pescado y las gambas estén prácticamente cocinadas añadimos un poco de la salsa base que teníamos reservada, que le dará un sabor y una suavidad extra a nuestro relleno.

Apagamos el fuego y lo dejamos templar.

Preparamos unas tiras de puerro finas y alargadas que utilizaremos para atar cada uno de los saquitos.

Podemos utilizar en su lugar cebollino o simplemente un cordel, como os sea más sencillo.

Colocamos una a una sobre la encimera nuestras obleas de masa philo y añadimos en cada una de ellas una cucharada sopera del relleno, las atamos con la tira de puerro y las colocamos en la bandeja de nuestro horno cubierta con papel de hornear engrasado con un poco aceite de oliva para evitar que se nos peguen y se rompan al sacarlas.

Metemos la bandeja en el horno con la función de ventilador, 10 minutos 180º hasta que se dore la masa este dorada.

La función del ventilador dora más rápidamente el exterior de los alimentos sin hacerlos del todo por dentro, ideal para los saquitos en los que el relleno interior ya lo tenemos cocinado.

Una vez comprobemos que los saquitos se han dorado los retiramos del horno, los colocamos individualmente en cada plato con un poco de salsa, adornamos con un poco de tallos de perejil troceado finamente y servimos.

Ir a por vuestro delantal de fiesta y ¡esperamos que os guste!

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Categoría de ESPECIAL RECETAS DE NAVIDAD, Pescados y mariscos

TURRÓN DE CHOCOLATE

¿¿A quién no le gusta el turrón de chocolate?? Este que hoy os traigo  para empezar el ESPECIAL RECETAS DE NAVIDAD, os aseguro que en casa gusta a todo el mundo, a las niñas, a Nando, a mi suegro,…  y a mí también, por supuesto, y es que el turrón de chocolate ¡¡¡me encanta!!!

Como os he dicho, desde hoy vamos a tener en el blog un ESPECIAL RECETAS DE NAVIDAD. Os estamos preparando diferentes platos, tanto de entrantes, primeros y segundos platos, postres y también alguna bebida, para que vayáis cogiendo ideas para las fiestas navideñas. Esperamos que os sea de gran utilidad y si os animáis a hacer alguna de las recetas, nos podéis mandar la foto y las iremos publicando.

 TURRON DE CHOCOLATE 2012

INGREDIENTES: 

200 gr. de chocolate con leche con avellanas
200 gr. de chocolate negro con almendras
200 gr. de chocolate negro para postres
80 gr. de manteca de cerdo ibérico
90 gr. de arroz inflado chocolateado
PREPARACIÓN: 

Para hacer el turrón yo he utilizado un molde específico de tableta, pero si no tenéis podéis utilizar un molde rectangular de silicona.

Con las cantidades que os indico, a mí me han salido dos tabletas de unos 400 gramos aproximadamente.

Lo primero de todo, sacaremos la manteca del frigorífico y la dejaremos a temperatura ambiente como mínimo una hora.

PREPARACIÓN MANUAL 

Troceamos los chocolates y colocamos en un recipiente para derretir al baño maría. Si el chocolate que habéis escogido tiene las almendras o las avellanas enteras, os recomiendo primero picarlo.

Una vez que los chocolates se han fundido, sin retirar el recipiente del baño maría,  incorporamos la manteca y removemos bien hasta que los dos ingredientes están bien mezclados. Es importante comprobar que la manteca se ha derretido perfectamente.

A continuación añadimos el arroz inflado y removemos.

Echamos la mezcla en el molde y lo repartimos, igualamos con una espátula, llevando especialmente cuidado en las esquinas, para que al desmoldarlo nos quede perfecto.

Lo dejamos enfriar y lo metemos al frigorífico durante 24 horas.

PREPARACIÓN EN THERMOMIX 

Si alguno de los chocolates que habéis escogido tiene las almendras o las avellanas enteras, será el primero que vamos a incorporar, si no los echamos todos a la vez.

El chocolate con almendras que yo he utilizado, lleva las almendras enteras,  así que lo he troceado y echado el primero, dándole tres golpes de turbo.

Una vez picado el chocolate con almendras, troceamos y echamos el resto de los chocolates. Programamos 5 minutos a 40⁰ a velocidad 1.

Transcurrido este tiempo bajamos lo que tengamos en las paredes y volvemos a programar 8 minutos  a 40⁰ a velocidad 1.

Ahora añadimos la manteca y programamos 3  minutos más a 40⁰ y velocidad 1.

A partir de aquí los pasos ya son los mismos que en la preparación manual.

A continuación añadimos el arroz inflado y removemos.

Echamos la mezcla en el molde y lo repartimos, igualamos con una espátula, llevando especialmente cuidado en las esquinas, para que al desmoldarlo nos quede perfecto.

Lo dejamos enfriar y lo metemos al frigorífico durante 24 horas.

Ir a por vuestro delantal de fiesta y  ¡esperamos que os guste!

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Categoría de ESPECIAL RECETAS DE NAVIDAD, Postres

CREMA DE NÍSCALOS

Como ya sabéis, el otro día nos dimos un buen paseo por el monte y recogimos un buen montón de robellones (níscalos, rebollones, rovellons,…). Muchos de ellos los repartimos entre nuestros familiares y amigos, nos encanta ir a buscarlos, pero también nos gusta mucho repartirlos, para que todos los puedan degustar. Con los que nos quedamos en casa, estuvimos pensado como prepararlos, parecíamos Forrest Gump y su amigo Bubba en la secuencia de las gambas (sopa de gambas, guiso de gambas, ensalada de gambas,…)

Ya os enseñamos en una anterior entrada que los preparamos en un delicioso risotto, hicimos también conserva y como no, robellones a la plancha con ajo y perejil. Pensamos, que una manera diferente de comerlos sería en una suave crema, que ahora en este tiempo apetece tanto.

INGREDIENTES:

700 gr. de níscalos o robellones
1 cebolla
300 gr. de patatas
300 ml. de caldo de verduras
200 ml. de nata para cocinar
Aceite de oliva virgen extra
Un poco de perejil para decorar
Sal

PREPARACIÓN:

Lavamos los níscalos para quitarles los restos de tierra y hojas que puedan tener, para ello los ponemos debajo del grifo, siempre cayéndoles el agua en su parte superior, y ayudados con nuestros dedos les eliminamos los restos. Una vez lavados y escurridos, los cortamos en trozos medianos. Picamos la cebolla y cortamos en rodaja las patatas.

En una cacerola, cubrimos el fondo con aceite, echamos la cebolla, añadimos una pizca de sal y la rehogamos durante unos minutos. Cuando la cebolla empiece a coger un color dorado añadimos los trozos de los níscalos y seguimos rehogando para que suelten el agua que contienen.

Una vez que los níscalos empiecen a soltar todos su jugo y adquieran un color más anaranjado añadimos las patatas cortadas y rehogamos durante un par de minutos. Pasado este tiempo añadimos el caldo de verduras, mezclamos bien todos los ingredientes, tapamos y dejamos cocer durante 25 minutos.

Transcurrido el tiempo, comprobamos que todo esté bien cocido, añadimos otra pizca de sal, y cuando se haya enfriado un poco, trituramos con la batidora hasta conseguir que quede lo más fino posible.

Colocamos de nuevo la cacerola en el fuego, le echamos la nata y le damos un hervor. Es el momento de probar y rectificar la sal, si es necesario.

Ir a por vuestro delantal y esperamos que os guste.

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Categoría de Primeros platos

PLUMA IBÉRICA CON PURÉ DE PATATAS

Esta receta nos la preparó Christian, un primo nuestro cocinero, y muy bueno, de origen chileno, del que esperamos aprender muchas más cosas interesantes, especialmente de su país de origen y que os iremos transmitiendo.

En este plato es el aliño del puré patatas lo originario de Chile, ya que una vez preparado se condimenta con una mezcla de ají seco ahumado y otros ingredientes y que se denomina MERKÉN. Condimento picante con algo de sabor ahumado con aspecto de polvo rojo con pequeñas escamas de diferentes tonalidades, tradicional en la cocina mapuche chilena.

Su preparación está hecha a partir de ají cacho de cabra seco y ahumado, que se muele junto a semillas de cilantro tostadas y sal. El proceso tradicional de su preparación es lento, puesto que implica cosechar los ají­es verdes y luego dejarlos madurar hasta tomar una tonalidad rojiza intensa. Más tarde se secan naturalmente al sol y luego son ahumados sobre fuego de madera. Una vez ahumados se guardan colgados a la espera de su molienda. El ají se muele completo incluyendo sus semillas en morteros de piedra y una vez reducido el ají a polvo o escamas, se mezclan con sal más semillas de cilantro tostadas y trituradas.

Su receta la hizo con presa ibérica, aunque nosotros en esta ocasión la hemos sustituido por pluma, otra parte del cerdo, tal vez menos conocida, pero de un sabor también muy bueno, ahora vosotros os podéis decidir por una o por otra, el resultado siempre será excelente.

Para saber que es la pluma, navegando por la red, que todo lo sabe, esto es lo que os podemos contar:

En el despiece actual se extraen junto a la cinta de lomo en su porción anterior. Exenta de grasa, puede ser objeto de dos operaciones, por un lado unas industrias la seccionan y comercializan para su consumo en fresco, y por otro, otras lo emplean para elaborar caña de lomo (con la pluma unida al resto del lomo). De cada cerdo se obtienen dos plumas de entre ochenta y cien gramos cada una.

INGREDIENTES:

Puré de patatas
Merkén
1 Pieza de pluma ibérica
Aceite oliva virgen extra
Sal

PREPARACIÓN:

Preparamos en primer lugar el puré de patatas, tal y como os enseñamos en una de las entradas anteriores, y le añadimos,  una cucharada abundante de merkén.

Como somos conscientes de lo complicado que puede ser encontrar este tipo de condimento, el chef Christian nos ha recomendado que lo podemos sustituir por un buen chorro de aceite de humo, un tipo de aceite ahumado que podéis encontrar en tiendas especializadas, o, y esto es de cosecha propia, preparar nosotros mismos una mezcla de guindillas secas con un poco de pimentón ahumado, la cuestión es procurar darle al puré un toque ahumado y picante a la vez.

La pieza de pluma ibérica, ayudándonos de un cuchillo bien afilado, la cortamos en filetes no muy gruesos, o la hacemos a tacos, que es así como nos lo presentó cuando lo probamos por primera vez.

En una sartén bien caliente echamos un poco de aceite y freímos cada uno de los filetes.

Para darle una presentación más bonita, en un plato colocamos un aro de cocina y lo rellenamos con el puré de patatas, colocamos los filetes y espolvoreamos un poco del merkén por el puré y los filetes.

A nosotros se nos ocurrió además añadir a los filetes unas gotas de reducción de Pedro Ximénez, que le da un toque especial.

Ir a por vuestro delantal y esperamos que os guste.

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Categoría de Primeros platos

RISOTTO DE ROBELLONES ( NÍSCALOS )

Este año está siendo un año ideal para degustar los robellones. Primero, porque si tienes la suerte de poder ir a cogerlos tu mismo, como ha sido nuestro caso, además de pasar una buena mañana rodeado de naturaleza te vas con una satisfacción enorme, y segundo, como está siendo un otoño tan suave y lluvioso, es decir muy propicio para que salgan, se están cogiendo tantos que los precios en las fruterías son de lo más asequibles.

Debido a la gran cantidad que cogimos este fin de semana pensamos en intentar hacer este risotto, escogiendo para ello los más pequeños y así no tener que cortarlos, de tal forma que el plato adquiere un aspecto aun más apetecible si cabe, y como el resultado nos ha gustado, queremos mostraros la receta.

INGREDIENTES:

250 gr. de arroz redondo
1 litro de caldo de verduras
150 gr. de robellones
150 gr. de cebolla
1 copita de vino blanco
50 gr. de mantequilla
Queso rallado
Perejil
Ajo
Sal
Aceite de oliva virgen extra

PREPARACIÓN:

En primer lugar picamos la cebolla y la ponemos a pochar con un chorrito de aceite de oliva virgen extra y un poco de sal, hasta que quede bien transparente y tierna. Una vez pochada la reservamos.

Mientras se pocha la cebolla, lavamos los robellones para quitarles los restos de tierra y hojas que puedan tener, para ello los ponemos debajo del grifo, siempre cayéndoles el agua en su parte superior, y ayudados con nuestros dedos les eliminamos los restos.

Una vez limpios los secamos un poco con un papel de cocina, añadimos un chorrito de aceite de oliva en la sartén donde hemos pochado anteriormente la cebolla, y los salteamos un poco por los dos lados, añadiéndoles un poco de sal por ambas caras. Una vez salteados los reservamos.

En la misma sartén añadimos aceite de oliva y salteamos el arroz hasta que comprobemos que se van transparentando los granos.

Le agregamos entonces la cebolla y los robellones y revolvemos, y una vez que los tres ingredientes se hayan mezclado bien echaremos la copita de vino blanco hasta que se reduzca, y el alcohol se haya evaporado.

A partir de este momento procedemos a ir añadiendo el caldo de verduras caliente en pequeñas cantidades.

Antes de empezar con este último paso es importante fijaros en el tiempo de cocción que os indica el fabricante del arroz que hayáis adquirido para la receta, en nuestro caso nos marca entre 18 y 20 minutos, aunque yo os recomiendo tenerlo entre 22 y 25 minutos para alcanzar el punto perfecto de cocción sin que quede duro.

El secreto del risotto es no dejarlo duro, por eso requiere paciencia, un fuego demasiado fuerte nos consume rápidamente el caldo, dejando el arroz crudo. Cocinando a fuego medio, de forma que el caldo no se evapore rápidamente, con esta cantidad de caldo para esta cantidad de arroz debería ser suficiente.

Para ello le añadimos en primer lugar unos 3 o 4 cazos al arroz, lo ponemos a fuego medio y removemos constantemente para que el arroz suelte el almidón, hasta que casi todo el caldo se haya evaporado. A partir de este momento vamos añadiendo un cazo de caldo cada vez que nos quedemos sin líquido, sin parar de remover.

Transcurridos aproximadamente los 20 minutos que nos marca el productor, cuando el arroz haya consumido todo el caldo, añadimos la mantequilla y el queso rallado ( la receta original es siempre con queso parmesano, aunque para esta hemos utilizado un Grana Padamo, también muy rico y bastante más económico ), removemos bien durante 2 o 3 minutos para que se mezcle por completo con el arroz, apagamos el fuego y espolvoreamos un poco de perejil picado.

Para resaltar un poco más la esencia de los robellones preparamos un poco de aceite de perejil y ajo que echaremos sobre el arroz y el plato a modo de decoración. Para ello colocamos en el mortero medio diente de ajo y un poco de perejil bien picado y lo machacamos hasta conseguir una pasta densa y homogénea. A partir de este momento, sin parar de remover, vamos añadiendo lentamente aceite de oliva virgen extra, como si preparásemos un “all i oli”.

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Categoría de Arroces

PURÉ DE PUERROS (O CASI VICHYSOISSE)

Hace unos cuantos años cuando no existía internet, me encantaba coleccionar las recetas que aparecían publicadas en las revistas, en esta afición me ayudaba mi abuela, siempre que iba a verla me tenía algún recorte preparado. Tengo un montón de recortes con recetas… y de ese montón salió la receta de hoy, Puré de puerros o casi vichysoisse. Digo casi vichysoisse, porque en esta receta varían algunos ingredientes y sobre todo porque la vichysoisse es un plato que hay que comer muy frio, pero a mí me gusta comerlo bien caliente, y es que el puré de puerros es una de mis comidas favoritas en invierno.

El puerro es una de las hortalizas más típicas en la dieta mediterránea. Lo podemos encontrar todo el año en el mercado, pero es de octubre a abril, cuando es más aconsejable su consumo, así que podemos decir que estamos en plena temporada.

INGREDIENTES:

4 puerros
1 cebolla
300 gr. de patatas
400 ml. de caldo de verduras
100 ml. de leche desnatada
Aceite de oliva virgen extra
Pimienta negra
Sal

PREPARACIÓN:

Lavamos las verduras. Al puerro le corto la parte verde y le quito siempre un par de capas y utilizo un truco, que como ya os conté en otra ocasión, le escuché hace un montón de tiempo a Karlos Arguiñano y que consiste en hacerle en la parte superior un corte en forma de cruz, lo abro y lo coloco debajo del grifo del agua fría para eliminar cualquier resto de tierra que pudiera tener, encontrarnos tierra en la comida, nos puede estropear este o cualquier plato.

Pelamos y picamos la cebolla. Los puerros lo cortamos en láminas muy finas.

En una cacerola, cubrimos el fondo con aceite. Echamos la cebolla, los puerros y una pizca de sal. A fuego medio lo dejamos pochar durante 15 minutos, de vez en cuando iremos removiendo para que no se nos pegue.

Mientras tanto pelamos las patatas y las cortamos en rodajas.

Incorporamos a la cacerola las patatas y las rehogamos durante un par de minutos. Añadimos el caldo, mezclamos bien todos los ingredientes, tapamos y dejamos cocer 15 minutos.

Transcurrido el tiempo, comprobamos que todo está bien cocido. Salpimentamos, y cuando se haya enfriado un poco, trituramos con la batidora, hasta conseguir que quede lo más fino posible.

Colocamos de nuevo la cacerola en el fuego, le echamos la leche, mezclamos y le damos un hervor. Es el momento de probar y rectificar la sal y la pimienta, si es necesario. La leche se puede sustituir por nata, yo prefiero echarle leche porque así el puré es más ligero en cuestión de calorías.

Ahora ya es decisión de cada uno como lo quiere comer, muy frío o calentito….

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Categoría de Niños, Primeros platos, Verduras

FIDEUÁ

Hacer una fideuá es relativamente sencillo, ya que para asegurar un buen resultado, el secreto consiste en tostar bien los fideos. Pero os confieso que este es el plato con el que conseguí uno de mis mayores fracasos en la cocina, por no decir el mayor de todos ellos, y que además fue en uno de esos días especiales, como era el primer cumpleaños de mi hija Paula.

Ahora lo recuerdo con cariño y con alguna que otra risa, y por eso ahora quiero compartirla con vosotros, ya que a la postre se ha convertido en una de mis recetas favoritas, ideal para prepararla cualquier domingo del año.

INGREDIENTES:

500 gr. de fideos finos del nº 1
1 litro de caldo de pescado
½ cebolla
5-6 dientes de ajo
6 gambas enteras
100 gr. de gambas peladas
1 filete grande de pota
2 cucharaditas de pimiento choricero de bote
1 copa de vino blanco
Aceite
Sal

PREPARACIÓN:

En la paellera donde vamos a preparar la fideuá, en primer lugar freímos las gambas con un poco de aceite, como si las fuéramos a hacer a la plancha, y cuando estén prácticamente hechas, las retiramos y las reservamos.

A continuación añadimos un buen chorro de aceite y freímos los ajos  hasta que se doren un poco, momento en el cual añadimos la cebolla que previamente habremos picado lo más fina posible.

Cuando la cebolla esté bien pochada, añadimos las tiras de pota que habremos cortado bien finitas y las gambas peladas, dejando que se frían hasta que veamos que están bien hechas. Hay que tener en cuenta que el caldo que añadiremos más tarde a los fideos es el justo para que estos se cocinen, insuficiente para cocinar el resto de los ingredientes.

Hemos optado por pota en lugar de sepia o calamar porque esta, cortada en tiras bien finas, se queda más blanda en menos tiempo.

Una vez estén bien cocinadas las tiras de pota y las gambas, se añaden las dos cucharadas de pimiento choricero y se remueve bien.

Con el sofrito listo añadimos la copa de vino blanco, que se puede sustituir por una de coñac, y cuando haya reducido, otro buen chorro de aceite y todos los fideos.

Removemos continuamente los fideos hasta que queden bien tostados.

Una vez que se hayan tostado los fideos vamos añadiendo el litro de caldo de pescado en tres o cuatro veces y seguimos removiendo sin parar. Es importante que el caldo esté bien caliente antes de añadirlo a los fideos para que no corte la cocción de estos.

Una vez que los fideos hayan absorbido todo el caldo, colocamos las gambas enteras encima, tapamos la paellera y los dejamos reposar durante al menos 5 minutos.

Transcurrido ese tiempo, al retirar la tapa de la paellera, comprobamos que los fideos se han levantado, señal inequívoca de que la fideuá está en su punto.

Servimos la fideuá acompañada de alioli al gusto de cada uno.

 

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Categoría de Pasta, Pescados y mariscos, Primeros platos

PANELLETS

El dulce más tradicional en Cataluña para el día de Todos los Santos son los panellets. Cuando era pequeño y llegaban estas fechas, en el colegio siempre los hacíamos para luego llevarlos a casa y comerlos junto con nuestras familias.

Los panellets son unos dulces pequeños a los que se les puede dar diversas formas, pero todos ellos hechos a partir de una masa a base de almendras a la que luego se le puede añadir diferentes sabores, como es el caso del café, cacao, coco… y diferentes coberturas, como es el caso de piñones, posiblemente el más tradicional y el que más gusta, almendras, pistachos…

Como veis es un pequeño dulce que admite infinidad de variaciones, todo depende de la imaginación de la persona que los haga.

He leído que en sus orígenes se usaban como comida bendecida que se repartía después de las celebraciones religiosas, y que al tratarse de una comida muy energética, resultaba de lo más útil para comer el día de Todos los Santos, vigilia del Día de los Difuntos, en el que se tocaban a muertos las campanas de las iglesias durante toda la noche hasta el amanecer, en la cual amigos y parientes ayudaban a los campaneros a realizar esta dura tarea, por lo que todos juntos consumían los panellets acompañados de castañas y boniatos, también alimentos que aportan gran cantidad de energía, para no desfallecer, teniendo en cuenta que se trataba de un día donde además la gente hacía vigilia.

De esta tradición parece ser que surgió La Castanyada, fiesta tradicional que se celebra en Cataluña y en otras muchas comunidades de España, en la cual, además de comer castañas asadas, se comen boniatos y panellets, todos acompañados de un buen moscatel.

INGREDIENTES:

PARA LA MASA BASE:

500 gr. de almendras molidas
500 gr. de azúcar
200 gr. de boniatos o de patatas
1 Huevo

PARA LAS DIFERENTES VARIEDADES:

Piñones
Almendras
Sésamo
Cacao
Café soluble
Guindas
Azúcar glas
…Todo lo que se os pueda ocurrir 

En primer lugar lavamos y pelamos el boniato, y lo ponemos a cocer hasta que quede bien tierno, una vez cocido, lo escurrimos bien, lo colocamos en un bol grande donde prepararemos la mezcla y lo chafamos con un tenedor o lo pasamos con un pasapurés, siempre que quede bien fino.

Como os indico en los ingredientes, se puede sustituir el boniato por patata, al fin y al cabo son dos tubérculos muy similares, el boniato es un poco más dulce y le aporta un color anaranjado muy bonito.

Chafado el boniato, le añadimos las almendras bien molidas y el azúcar, y lo removemos todo bien para que se mezclen perfectamente los tres ingredientes y consigamos una masa homogénea. A continuación añadimos un huevo entero y lo mezclamos con la masa que teníamos.

De la masa base que hemos obtenido, para hacer panellets de diferentes tipos, hemos repartido en boles más pequeños parte de ella y la hemos mezclado con cacao, café y azúcar glass coloreada de color rosa, dejando una mayor parte en el bol grande sin mezclar con nada.

Tapamos cada uno de los boles con un film transparente y los dejamos reposar en la nevera un mínimo de 5 a 6 horas.

Transcurrido este tiempo sacamos cada una de las masas de la nevera y empezamos a darle a forma a los panellets.

Los más tradicionales, y como ya os he comentado, los que más gustan, son los de piñones. Para hacerlos cogemos una cucharadita de masa base, le damos forma redondeada con las manos y la pasamos sobre un plato con piñones para que estos se queden pegados a la masa, cubriéndola por completo.

Para los de almendra, hacemos una bolita de la misma forma, la colocamos sobre la bandeja del horno y le ponemos una almendra cruda encima, aplastándola un poco sobre la masa.

Por último, con la masa base sin mezclar con nada, tras hacer la bolita, la cubrimos con sésamo caramelizado, que compramos el otro día en una feria de alimentación.

Colocamos todos estos panellets sobre la bandeja del horno y los pintamos bien con huevo batido.

Para el resto ya depende de vuestra imaginación, nosotros hemos optado para los de chocolate en darles una forma alargada, pasarlos por azúcar glass blanca y colocarles unas pepitas de chocolate encima, los de café, intentando que parezcan granos, tras hacer la bolita y pasarlos por azúcar glass moreno, les hemos dado un corte en medio, y por último, a los teñidos con azúcar glass rosa, tras rebozar la bolita con la misma azúcar, les hemos colocado media guinda encima aplastándola un poco.

Con el horno precalentado a 180 grados, sin el ventilador, metemos los panellets y los horneamos durante 10 minutos, transcurrido este tiempo ponemos el horno en función de gratinar y los tenemos durante otros 5 minutos. Pasado este tiempo los sacamos y los colocamos sobre una rejilla para que se enfríen.

En estas noches en las cuales empiezan los primeros fríos importantes, asaros unas castañas, preparar una botella de moscatel bien fresquito y degustar los panellets preparados por vosotros mismos, una verdadera delicia, os lo aseguramos.

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Categoría de Postres

MERMELADA DE PIMIENTOS ROJOS

Últimamente tengo un vicio confesable, “hacer mermeladas”, creo, que como soy una enamorada del verano, mi subconsciente me dice: “haz, haz mermelada, que así tendrás el verano en tarritos en tu despensa”. He hecho de un montón de sabores, de cereza, de albaricoque, de ciruela, de melocotón y de pimientos, si de pimientos, habéis leído bien. He de reconocer que la primera vez que lo oí yo también me quedé extrañada. La madre de Nando nos contó que había ido a comer a casa de una amiga y esta había preparado unas tostadas con mermelada de pimientos ¡que estaban buenísimas!, así que con tan buena recomendación me decidí a prepararla.

Os animo a que la probéis ¡os sorprenderá!, yo ya he preparado unos cuantos botes, muchos de ellos los he regalado y a todos ha gustado.

Como ya sabéis podemos preparar la mermelada con la Thermomix y también de la manera tradicional. Yo en esta ocasión la he hecho en la Thermomix, pero los que no la tenéis, consultar la receta de mermelada de albaricoque   y seguir los pasos.

INGREDIENTES: 

700 gr. de pimientos del piquillo, de bote o lata
400 gr. de azúcar de moreno
2 limas peladas (sin nada de corteza, ni parte blanca, ni pepitas)

Es aconsejable elegir unos pimientos que sean de buena calidad, para obtener un mejor resultado.

Como ya os he comentado la otras veces que hemos preparado mermelada, previo a la preparación, tenemos que tener listos los botes donde vamos a echar la mermelada. Para ello hervimos los botes que vayamos a utilizar o los lavamos en el lavavajillas. Es importante tener unas medidas de higiene adecuadas.

PREPARACIÓN:

Escurrimos los pimientos y los abrimos para quitarles las semillas.

Echamos los pimientos en el vaso de la Thermomix y añadimos el azúcar y las limas peladas y cortadas. Troceamos durante 15 segundos a velocidad 6.

A continuación programamos 30 minutos a 100⁰ velocidad 1.

Para finalizar programamos 10 minutos más, esta vez a temperatura varoma y velocidad 1.

Una vez terminado el proceso en la Thermomix, llenamos los botes, dejando un centímetro aproximadamente hasta el borde, y llevando mucho cuidado para no quemarnos los tapamos y les damos la vuelta, los dejaremos así durante 24 horas, para que se haga el vacío. Pasado este tiempo ya la tenemos lista para consumir.

Os recomiendo que la probéis con un poquito de queso de cabra, y la gratinéis en el horno ¡uhmmm que delicia! Ya me contaréis.

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Categoría de Mermeladas

BIZCOCHO DE CHOCOLATE CON GLASEADO DE CARAMELO

El martes fue un día especial en casa, era el cumpleaños de Nando y las niñas y yo le preparamos una mini fiesta sorpresa para cuando llegara del trabajo. Toda fiesta que se precie, y más si es de cumpleaños, tiene que tener un buen pastel. Hoy os enseño el que le preparé. Paula y Sara, me ayudaron a decorarlo, ellas eligieron los corazoncitos. Eso sí, entre corazón y corazón, se les iba la mano al glaseado que había sobrado y es que está ¡¡buenísimo!!

INGREDIENTES:

PARA EL BIZCOCHO

50 gr. de chocolate negro 70% de cacao
50 gr. de aceite de oliva suave
100 gr. de azúcar
2 huevos pequeños
50 gr. de harina
20 gr. de Maizena
½ yogur griego
½ sobre de levadura
1 pizca de sal
1 cucharadita de extracto de vainilla

PARA EL GLASEADO

30 gr. de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente
5 cucharadas soperas de leche entera
110 gr. de azúcar moreno
120 gr. de azúcar glass
½ cucharadita de extracto de vainilla

PREPARACIÓN:

En un bol fundimos el chocolate en el microondas y removemos hasta que se disuelva bien y reservamos. 

En una cacerola batimos los huevos y añadimos el azúcar. A fuego medio primero y después a fuego mínimo, batimos con unas varillas, hasta que la mezcla tenga un color blanquecino y haya doblado su volumen.

Fuera del fuego,  le añadimos el extracto de vainilla y continuamos batiendo unos tres minutos más.

A continuación le incorporamos el chocolate que teníamos reservado y removemos hasta que esté totalmente mezclado.

Incorporamos el aceite y el yogur, y mezclamos durante un minuto aproximadamente.

Tamizamos la harina y la incorporamos con la levadura, la Maizena y la sal poco a poco a la cacerola. Seguimos batiendo con las varillas hasta que esté todo bien integrado.

Precalentamos el horno a 180⁰.

Preparamos un molde rectangular, lo engrasamos con mantequilla y lo enharinamos ligeramente.

Echamos la mezcla y horneamos durante unos 20 minutos aproximadamente. Pasado este tiempo, con un palito, pinchamos en el centro y si sale limpio, ¡ya lo tenemos!

Con mucho cuidado lo desmoldamos y lo dejamos enfriar.

Mientras tanto vamos a preparar el glaseado. En una cacerola ponemos la mantequilla, la leche y el azúcar moreno, lo ponemos al fuego y sin dejar de remover dejamos que hierva, y mantenemos durante un minuto.

Retiramos del fuego y añadimos la mitad del azúcar glas.

Dejamos que se enfríe ligeramente y a continuación añadimos el resto de azúcar glass y el extracto de vainilla. Mezclamos hasta que espese.

Con una cuchara echamos el glaseado por encima del bizcocho y decoramos.

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Categoría de Postres